"La verdad jamás daña a una causa que es justa."     Mahatma Gandhi

El proyecto revolucionario de "tiro fijo" ya no es viable en Colombia ni a cien años luz. Poco a poco desde su fundación y más aceleradamente después de la muerte de sus genios de la revolución, sumado al avances sociales, políticos y económicos de la humanidad hacen que nadie crea en el cuento marxista leninista. Ya está más que comprobado que asesinando policías, secuestrando nacionales, bombardeando pueblos, entre otros brutales comportamientos es imposible llegar al poder. Eso posiblemente valió en  épocas de bárbaras naciones. Ni el gobierno de Juan Manuel Santos ni el de ningún otro ser humano se va espantar y les va a entregar al poder por que coloquen un carro bomba o ataquen  unos policías o soldados por la espalda, derriben unas torres de energía eléctrica, vuelen un viaducto o cualquier otra de sus habituales torpezas que los confirma como terroristas. El presidente Santos ha revelado informaciones sobre recientes investigaciones que empeora su imagen política, "...el extinto jefe de esa organización, Pedro Antonio Marín, ‘Tirofijo', poseía en Santander y en el sur de Cundinamarca 57 fincas valoradas en por lo menos 1.500 millones de pesos...". Estos predios serán devueltos a sus antiguos dueños, como están haciendo con las propiedades rurales recuperadas de los paramilitares, su competencia en el crimen. Las Farc, de supuestos defensores de los campesinos, han evolucionado a ser sus opresores. La guerrilla parece que está encartada. En un mensaje detectado los nuevos es posible lee: "Hay que buscar la legalización de las fincas, las parcelas, las minas, las viviendas y todo lo que significa bienes; entendemos que hay posesión de las tierras pero hace falta legalizarlas..."

Entre los nuevos terratenientes de Colombia, sector de las Farc, se han cruzado una especie de inventario: "El frente 40 de las Farc, enumera un inventario de 36 fincas que están en su poder  el 90% en el departamento del Meta- y el estado en que se encuentra cada una de ellas. El ffrente Yarí refiere 76 propiedades rurales en su poder, que suman 89 mil 240 hectáreas. Este esto simplemente un pedacito de lo que encontramos del ‘Frente Yari..." Hoy la "mano negra" ultra derechista, no está sola, van hombro a hombro con las Farc. Los guerrilleros se oponen a que la tierra sea para el campesino,  proyecto revolucionario de "tiro fijo". Las viejas banderas para las Farc entraron en desuso y la nueva creencia destaca que, "Una mínima conquista en la legalización de las tierras a favor de los campesinos aumentaría la confianza de la gente en sus líderes" por lo que es necesario invitar". El Presidente Juan Manuel Santos dijo que cuando habla de, "esa mano negra que está en contra de la política de restitución de tierras, de la derecha, que ya sabemos de dónde viene, y de la izquierda, que también sabemos de dónde viene. Están interesados en que el Gobierno no tenga éxito en su política de restitución de tierras...". Los campesinos no valen nada para ellos. Según el testimonio de un desmovilizado, quien se entregó a las autoridades tras estar 28 años en las filas de las Farc, sostuvo que el proyecto revolucionario de Tiro Fijo "ya no es viable". Dentro de los militantes de las Farc, unos 8 mil, por lo menos en la mitad hay desilusión, desconcierto y no entienden por qué matan y se hacen matar, si tienen conciencia de que al poder no van a llegar nunca por donde van. La revolución hoy es el ego personal de un grupo de personas, muy lejos de simbolizar un pueblo. El nuevo jefe de las Farc, alias 'Timochenko', está haciendo una especie de demostración de fuerza con los ataques endemoniados en las últimas horas y con ellos lo único que deja ver es "desespero y debilidad... Las Farc han decidido, después de la muerte de 'Alfonso Cano' hacer una especie de demostración de fuerza y así decir aquí estamos vivos".  "Tiro Fijo" quien murió siendo uno de los terratenientes más grandes y crueles de la historia de Colombia, si lograra resucitar, sacaría de las Farc a patadas a los actuales integrantes del Estado Mayor a pesar que, cada día que pasa, se llega a saber a fondo quién era.

En las últimas semanas se ha observado que las Farc se han tratado de mover hacia los departamentos de Risaralda, Quindío y Caldas donde tienen una considerable cantidad de propiedades robadas.  "Las FARC están diseñando toda una estrategia para contrarrestar el problema de falta de financiamiento y al mismo tiempo, ver cómo pueden contrarrestar la acción que el Estado, desarrollada para recuperar las tierras que se han venido robando.  De acuerdo con las investigaciones, el grupo guerrillero ordenó a sus frentes que,  obtengan fuentes de financiamiento formalizando las tierras de las que se apoderaron los las malas y vendiendo el ganado robado a pequeños y medianos campesinos..."  En las últimas semanas  las Farc han tratado de llevarse el ganado robado hacia otras regiones, principalmente hacia los departamentos de Risaralda, Quindío y Caldas, pero no lo han podido hacer con facilidad, las autoridades tienen los ojos muy abiertos.   El gobierno, por ejemplo, le pidió al Superintendente de Notariado y Registro acelerar el proceso de identificación de terrenos expropiados. La ley para restituir las tierras y reparar a las víctimas del conflicto fue sancionada por Santos en junio de 2011, empezó en agosto de 2010 y ha devuelto a sus legítimos propietarios 750.000 hectáreas de tierra, lo que ha beneficiado a 30.000 familias que estaban bajo las botas paramilitares y guerrilleras. Se estima que más de dos millones de hectáreas han sido robadas. Actúan  como si estuvieran en competencia quienes son más ladrones. Cuatro millones de hectáreas fueron abandonadas por sus dueños y usurpadas por paracos y guerrillos a raíz de problemas de seguridad que ellos generan en diversas regiones. A los guerrilleros hoy los cobija el miedo y la cobardía y la conciencia de que van por el camino de la autodestrucción y el abandono de las bases populares. "...Tiro Fijo" y Timochenko se consolidan como los más grandes ladrones y terrateniente  de Latinoamérica..."

Los dirigentes jóvenes que tiene el país, entre ellos Juan Manuel Galán, creen que, "Si las Farc quieren hablar de paz deben obrar con coherencia y para ello no pueden tener como respaldo a los secuestrados, a menores reclutados o siguiendo con el minado de los campos de Colombia. Suspender estas actividades criminales de las Farc, no requiere que el Estado haga o deje de hacer. Las Farc deberían indicar dónde están los campos minados, dar las coordenadas para recoger los secuestrados o a los niños y niñas, y comenzar a reconocer el derecho de las víctimas a la verdad. De no ser así, sus acciones nos servirán para confirmar el diagnóstico de que las Farc son una Bacrim más..."