Valen solo hechos reales
"Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades."
Miguel de Cervantes Saavedra
La Policía advierte que las Farc quieren demostrar una supuesta fortaleza que no tienen y que a la hora de la verdad, con el inhumano apego a la sangre y la muerte alejarse más de un posible apoyo popular, indispensable para que
cualquier guerrilla pueda tener éxito. Se detecta que lo que buscan es acorralar con palabras al gobierno. Cerca de 10 atentados terroristas se han registrado en los últimos días, en diferentes municipios de la zona del Catatumbo, dejando como saldo la muerte de tres personas, entre ellos un menor de 12 años y seis heridos. "Esta es la más clara demostración de que no quieren la paz". Solo están procurando aparecer en los medios de comunicación a fin de rescatar algo de la imagen que tuvieron en el pasado cuando mucho colombianos creyeron de las Farc sería la el camino para reivindicación social. En Colombia por lo menos el 50% de sus habitantes han sido directa o indirectamente, en la actualidad o el pasado, víctimas de los desafueros guerrilleros. "Las acciones violentas de las FARC en el Norte de Santander, departamento fronterizo con Venezuela, fue atribuidas a la presunta presencia del jefe Timoleón Jiménez, alias "Timochenko" en las filas. "Estaba ausente dedicado a los negocios del narcotráfico, con la tolerancia de altos mandos militares de ese país, en una finca de recreo con todas las comodidades del mundo moderno". Lo que está ocurriendo "Es un intento desesperado por demostrar fortaleza en la región de El Catatumbo". La estéril discusión sobre los diálogos con las Farc busca como salir a la luz pública. Mientras colombianos y colombianas por la Paz propusieron una tregua bilateral de cese al fuego, el Partido Liberal propuso la opción de que se les dé un mes de prueba a las FARC para que liberen a los secuestrados y muestren señales de voluntad. "Seguramente mañana el Gobierno se pronuncie oficialmente sobre una posible tregua o período de prueba con las FARC. El Gobierno desconoce sobre la tregua y la prueba pero valorará todas las opiniones", dijeron sus voceros autorizados.
Luego de la demostración de rechazo del pueblo colombino a la barbarie de La guerrilla, al finalizar el año anterior y en mas de una veintena de ocasiones, en todos los pueblos y ciudades, surgió un boletín donde se advierte que, "Las Farc podrían entregar a mediados de febrero a seis uniformados que tienen en su poder secuestrados desde hace más de diez años". Hasta el momento cuando se trata de este tema, en el lenguaje usado por los medios de comunicación en las noticias es en infinitivo, nada seguro, bien podría ser o no. La organización colombianos y colombianas por la paz informó de que, "...ya establecieron los primeros contactos con el Gobierno de Juan Manuel Santos y la Cruz Roja para coordinar el operativo humanitario, aunque todavía está a la espera de concretar una reunión para definir el protocolo de garantías..." ¿Por qué se necesitan tantos ceremoniales para liberarlos si para secuestrarlos no los hubo? Hasta el momento no han sido divulgados sino tres nombres de posibles liberados: subintendentes Jorge Trujillo y Jorge Humberto Romero, y el cabo primero José Libardo Forero, todos ellos secuestrados en julio de 1999. Los otros tres para completar seis y luego cinco más para los 11 los mantienen en reserva para seguir especulando. Eso confirma que la Farc solo busca protagonismo, dárselas de impórtate, fingir ser indispensables. "El Gobierno colombiano sostiene cree que por parte de ellos no hay necesidad de tanto cuento y exhibicionismo. Sólo falta que diga cuándo los va a liberar y de inmediato podríamos coordinar con la Cruz Roja Internacional y gobiernos amigos la operación. Brasil brindó en el pasado apoyo logístico para poder llevar rápidamente a personas al seno de sus familias de donde los arrancó violentamente las Farc". Hechos verdaderos, contundentes y convincentes que demuestren voluntad de paz es la posición de las fuerzas vivas del país, no solo palabras que se lleva el viento y de las que no hay profundas sobre qué intensiones hay detrás, no se han producido. Todo lo contrario, las Farc esta retando al estado a más violencia. Lo ocurrido el Norte de Santander en los últimos días lo confirma.
La guerrilla sigue demostrando con hechos que no quiere la paz, por eso el ex presidente, Andrés Pastrana, hizo algunas recomendaciones muy valiosas al gobierno de Juan Manuel Santos. "...no cometer los errores que en su gobierno se consumaron. Fueron muchos los errores, pero destacan haber comenzado por los temas más complicados, como era el económico, así como inten
tar negociar sin pactar primero un cese total de hostilidades y sin fijar un término definido". Santos al comentar públicamente la propuesta de Pastrana aseguró que, "Sólo cuando las FARC den muestras concretas de querer dejar las armas, como sería liberar a todos los secuestrados y cesar toda práctica violentas, podría establecer una eventual negociación con esa guerrilla... mientras la guerrilla no detenga sus acciones terroristas el gobierno mantendrá la presión militar que ya ha permitido avances definitivos provocado el abatimiento del máximo jefe de las Farc, Alfonso Cano, el Mono Jojoy y otros mandos medios..." En el pasado más de una vez se uso esta propuesta convirtiéndose es una frustración para los colombianos que es lo que cuenta. No funcionó. "El 28 de mayo de 1984, en el marco de los diálogos de La Uribe que sostuvieron con el gobierno de Belisario Betancur, las Farc decretaron un cese al fuego que, sin embargo, no significó el fin del secuestro, el boleteo y el desplazamiento forzado. La tregua acabó pocos meses después". Los diálogos con la guerrilla podrían ser posibles sin repetir errores. De esos errores es protuberante pretender que la paz se hace con un grupo o un puñado de personas..." El Partido liberal reclamó como fundamental e invariable, "una demostración real de que están interesadas en la paz, mientras tanto, el Gobierno debe continuar con su ofensiva militar. La propuesta de un cese al fuego es completamente inoportuna ya que la guerrilla habla de paz y, al mismo tiempo, sigue sembrando al país de minas quiebrapata, reclutando niños y teniendo vínculos con el narcotráfico, secuestrando, bombardeando pueblos, colocando bombas. No vemos viable en este momento que el Gobierno eche para atrás una avanzada militar que está ganando y que ha sido exitosa. En esa propuesta hay un engaño implícito para beneficiar a la guerrilla previo a una liberación. Están tratando de maniatar al Gobierno para que les ofrezcan todas las ventajas cuando nada de eso es necesario".

