Miren quien habla de brutalidad
Jefe de las Farc recriminó a Santos por ostentar poder y amenazas brutales. Le asusta que el gobierno opte el mismo estilo que ellos han aplicado durante cerca de cincuenta años cuando secuestran, matan, dinamitan y cometen todo tipo de salvajadas contra personas y pueblos indefensos. El nuevo jefe de las Farc hace un intento para que los colombianos olviden la barbarie de las Farc y que el estado baje el nivel de su ímpetu para perseguirlos. Se olvidan intencionalmente que ellos fueron quienes le declararon la guerra sucia al Estado Colombiano. De lo que si pueden estar seguros los jefes de las Farc que de los colombianos no saldrán, "aplausos y reconocimiento de que ellos son los dueños de la muerte, el secuestro, el terrorismo, exterminio de pueblos indígenas, narcotráfico y violación de todos los derechos humanos". El jefe guerrillero en sus recriminaciones al presidente asegura que "matar salvajemente a un ser humano" no estimula el apoyo d nadie y que "tiene la virtud de conseguir en efecto contrario". Esta afirmación posiblemente la basa n la experiencia de las Farc. Nadie olvida en genocidio de los diputados del Valle y el efecto de desprecio que produjeron estas bárbaras la gente del pueblo.
Mientras que el guerrillero cree que, "Así no es, Santos, así no es", el reacción popular se muestra diferente en el país y el mundo. "El Presidente colombiano, Juan Manuel Santos, alcanzó un 83% de imagen positiva tras la muerte del jefe de las Farc, alias "Alfonso Cano", según una encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC) divulgada el miércoles por medios locales". La afirmación de Timoleón Jiménez, tiene verdades, "La brutalidad no gana la simpatía de nadie". Parece que esa consideración surge del efecto que le sucedió a la Farc. La verdad palpable. Entre los dos polos en guerra, la respuesta popular fue diferente de condena para la guerrilla y de respaldo al gobierno. Si para la marxismo leninismo el secuestro y el asesinato de personas inocentes es un hecho plausible y meritorio, para los 50 millones de colombianos no, mientras reconoce lo es para el gobierno de quien es genérico el pensamiento que la fuerza pùblica actúa para frenar la desenfrenada y sanguinaria carrera de las Farc.
Las Farc tienen que mirarse a si mismas, hacerse un autoanálisis y darse cuenta que no son ejemplo, que no causan simpatías sino repudio y asco entre los colombianos, por lo que sus recomendaciones tienen un valor nulo. Eso de mirar la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio anula cualquier sesgo de valor moral que pudiera llegar a tener la guerrilla. Eso que están haciendo en el diccionario se llama cinismo. Vale la pena recordar que 'Timochenko' tiene en su contra 117 órdenes de detención por parte de las autoridades de su país por los delitos de rebelión, homicidio agravado, delitos de terrorismo y secuestro. La suya ha sido una vida saturada de crimen y delitos brutales que los colombianos no aceptan ni olvidan. Los consejo y consideraciones políticas, sociales y morales valen según quien las diga.
No se puede desconocer que con la muerte de Cano hubo satisfacción general, tanto del gobierno, victimas y ciudadanos del común, esas mismas personas que por millones han salido a las calles en grandes manifestaciones para gritado voz en cuello que, "no más Farc". Esa explosión de contento no fue gratuita. Es una reacción emocional humana explicable: "además de los 11 diputados del Valle, cuya muerte 'Cano' mismo decidió, miles de colombianos inocentes murieron por cuenta de él, cientos de menores de edad fueron reclutados por sus hombres, miles soportaron la tortura del secuestro, miles de soldados, policías e infantes cayeron en sus emboscadas, miles de millones de pesos desaparecieron de las arcas públicas por el saqueo de las Farc en sus zonas de influencia y miles de toneladas de cocaína producidas bajo su amparo alimentaron el mercado y enriquecieron a los carteles más sanguinarios del mundo". La euforia surgió espontáneamente una vez conocida la noticia de su muerte por tanta sangre derramada por orden de Cano y la guerrilla en el pasado y la tanta sangre ahorrada con su muerte en el futuro. Porque ese personaje dedicó 33 años de su vida a matar, a secuestrar, a traficar cocaína y ya no lo puede hacer más, fue la satisfacción popular.
El procurador Alejandro Ordóñez definió con tino como "la desintegración molecular" del grupo terrorista es un hecho. Nadie puede creer en una revolución que ha sido un fracaso rotundo en todas partes del mundo, incluido el país para el cual fue diseñada con medidas exactas como Rusia, pueda ser valida para Colombia. Las gentes colombianas entienden claramente que una cosa significa "revolución" y otras muy diferente "matazón". Entre los cinco asesinos más grandes de la humanidad aparece Lenin, quien a sangre y fuego impuso la revolución en Europa Oriental. Fueron millones los muertos, torturados y humillados por la Revolución que ya no existe al fallar todos los parámetros en la realidad. Nada que se haga por la fuerza es bueno para el pueblo, para que un estilo de gobierno perdure tiene que ser con el con sentimiento del pueblo, ese que le es tan escaso a las Farc. El mundo y Colombia ha evolucionado y ya no es el mismo de hace 50 años. El rededor de las Farc hay elementos inaceptables para los colombianos: "Que no saben hacer otra cosa diferente a matar, secuestrar, dinamitar y traficar con drogas y segundo desconocen la voluntad del pueblo expresada infinidad de veces en protestas en manifestaciones en todos los municipios del país con la consigna de -no más Farc-".
La brutalidad en las acciones, parece que "Timoleón Jiménez" la quiere en exclusiva. Las Farc en Colombia han matado salvajemente, alevosa y cruelmente a miles de seres humanos, bombardeado pueblos y secuestrado sin pararse a pensar en el daño que están haciendo y el fracaso que los ha rodeado. Se debe entender, según el jefe guerrillero, que todas esas víctimas no significan nada. Los colombianos sabemos y lo tenemos en la conciencia que quien hace el lloroso reclamo al presidente de la República por la brutalidad y salvajismo de las acciones de guerra, es uno de los más crueles en sus acciones de quitarles la vida a los colombianos. "...matar salvajemente a un ser humano, con métodos notoriamente desproporcionados, para pararse sobre su cadáver y señalar a otros que les tiene reservado el mismo tratamiento, tiene la virtud de producir un efecto contrario". ¿Se critica a si mismo, a las Farc o al gobierno? "Sólo las mentes más enfermas y enajenadas pueden sentir alguna simpatía por Adolfo Hitler", dice "Timochenko" olvidando intencionalmente que los campeones universales del crimen, como Hitler, son los comunistas Mao Zedong y José Stalin. Que como jefe guerrillero quiere implantar en el país un régimen de sangre y muerte que solo "las mentes más enfermas y enajenadas", consideran una opción para gobernar los pueblos. Sin exaltar al gobierno por sus actos de defensa propio y de los colombianos, la mejor acción es seguir el ejemplo de la ETA, "no más violencia, no más armas".
Corrección.- Gracias al lector Jaime por su nota. El error en que caimos involuntariamente fue corregido.
Nota . Tras la muerte del jefe máximo de las Farc, alias Alfonso Cano, el pasado 4 de noviembre, un total de 55 guerrilleros se han desmovilizado. Voceros del gobierno creen que, "Eso refleja que seguramente dentro de esa organización hay gente ya reflexionando, dándose cuenta que no pueden seguir esa vida que no tiene sentido, que eso no va hacia ninguna parte... Seguramente allá están viviendo momentos difíciles, vamos a ser prudentes y respetuosos pero al mismo tiempo la Fuerza Pública va a seguir enfrentando decididamente a estas organizaciones".
Nota. El vicepresidente, Angelino Garzón, invitó a las guerrillas del país a tomar "el mismo camino de ETA en España y "entender que lo que más quieren nuestros pueblos es vivir en paz". Apostó por una perspectiva de "paz, perdón y reconciliación" pero que llegar allí hay unas condiciones claras. "...la guerrilla deben liberar a todos los secuestrados sin condiciones, a los menores reclutados forzosamente, ponga fin al terrorismo y opte por la no violencia, como ha hecho el grupo terrorista ETA en España. Lo largo del conflicto planteado por la guerrilla ha hecho que, "los colombianos no se dejadan hacer prisioneros del miedo".
Nota. Juan Manuel Santos confesó que desea dejar la paz como legado de su gobierno. "Necesito muy claras indicaciones de esta gente -las Farc- quieren lograr un acuerdo y que se van a sentar a negociar de buena fe". Argumentó que " ...las intenciones de negociar con demostraciones de buena fe las recibiría entusiasmado porque todo presidente colombiano sueña con dejar su país en paz tras 50 años de guerra...pero no tengo prisa... el camino es a través de una solución política...que las Farc sepan que si hay buena fe de su parte, habrá buena fe de la mía". .


jaime dijo
Comparto en general el artículo, pero me parece que comparar a hitler con Lenín es un despropósito, y un dato histórico equivocado.
22 Noviembre 2011 | 05:35 PM