Más quimera que verdad
El Vicepresidente Angelino Garzón ha comenzado a explorar la eterna complicación y enfrentamiento del salario mínimo en el país. Dijo que así como han crecido las utilidades de las empresas y la economía en el país, deben crecer los salarios de los trabajadores. En los últimos años se uso la estrategia de sacar del marco de las conversaciones a los representantes de los trabajadores, para de común acuerdo con los empresarios el gobierno designarlo por decreto. De acuerdo con el Ministro de Hacienda, el actual esquema de salario mínimo funciona bien y que los costos laborales en Colombia, "no son excesivos cuando se contemplan integralmente. El país se encuentra en el promedio de América Latin".El vicepresidente al darle arranque a las discusiones tripartidas sostiene que, "Así como han crecido las utilidades de las empresas y la economía en el país, es a penas justo y natural que crezca la economía de la ciudadanía, incluyendo los salarios de los trabajadores" e indicó que "el salario se incremente por encima de la inflación causada y aspiro que para el 2012 este aumento sea pactado entre Gobierno, empresarios y trabajadores". La comisión de concertación laboral en la que participan los empresarios y las centrales obreras no ha funcionado porque las partes llegan con criterios inamovibles y la clara intención de montar el uno al otro. Parece que este año no habrá acuerdo de antemano entre el empresario y el gobierno como sucedía cuando gobernaba Uribe. Argelino Garzón precisó que, "...aspiro que el salario mínimo se incremente por encima de la inflación causada y aspiro que para el 2012 este aumento sea pactado entre Gobierno, empresarios y trabajadores para bien del país, de la sociedad colombiana y de la construcción de relaciones laborales más fraternas". Miguel Morantes, presidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), declaró que, "es positivo que el vicepresidente Angelino Garzón esté pensando desde ya que el incremento al salario mínimo para el 2012 sea del 5% y precisó que en este reajuste debe tenerse en cuenta la inflación causada a lo largo del año... es muy importante que se dé un buen reajuste porque los países que han adoptado la política de aumentar los salarios a los trabajadores han progresado, el trabajador con más dinero, consume más y, por ende, las empresas producen más y así se dinamiza la economía". Morantes dijo que los trabajadores aún no deben fijan una cifra de negociación, ya que se desconoce cuál vaya a ser la inflación y hay que analizar otros cuantos factores que pueden influir hacia el final del año.
El profesor de economía Ricardo Bonilla expresó que antes de oficializar la propuesta de un incremento de alrededor del 5% en el salario mínimo del vicepresidente Angelino Garzón, el Gobierno Nacional debería hacer una negociación interna con el Ministro de Hacienda, ya que en el presupuesto nacional habría que definir el reajuste para los empleados públicos "Es positivo empezar a hablar desde ya del salario mínimo y no permitir que esta decisión se termine tomando de manera apresurada en los últimos días del año solo por el gobierno...es bueno que el Consejo Nacional de Concertación se plantee una agenda sobre este tema... El incremento debe reconocer la inflación pasada y que todo lo que crezca la economía este año, que debe ser alrededor del 6%". El presidente de la Federación Colombiana de Comerciantes, Fenalco, Guillermo Botero, se mostró en contra de la propuesta del Vicepresidente Angelino Garzón. "Esa no es una propuesta aceptable para el empresariado colombiano. Los criterios que hoy en día están operando como son la inflación proyectada, la inflación causada, productividad y la consideración del trabajo a la economía colombiana, son suficientes para hacer el reajuste al mínimo". Dirigente Gremial. En sus declaraciones iniciales a los medios de comunicación no permite la posibilidad de que haya un cambio, una evolución positiva en torno al mejor estar del trabajador. No admite que las ganancias del sector empresarial sean equilibradas con el rendimiento obtenido, política en desuso desde el momento que Álvaro Uribe abandonó la presidente y Asumió Juan Manuel Santos con ideas liberales y de justicia social. Cerca de 4 millones de colombianos devengarán salario mínimo para el 2012. "Me parece que la comisión tripartita donde tiene asiento el Gobierno, los Empresarios y los Trabajadores, es un buen mecanismo de concertación para acordar el incremento... es cierto que hace unos años no se ha podido llegar a un acuerdo, pero también es cierto que en algunas oportunidades los ofrecimientos del sector privado, fueron más generosos que los que se ha ofrecido por los gobiernos de Uribe. A nosotros como comerciantes claro que nos gusta un incremento bueno del salario mínimo, pero obviamente no puede ser tan supremamente alto que desestimule la generación de empleo en el país", anotó el presidente de Fenalco.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) resaltó que, "...en Brasil los ajustes activos en los salarios mínimos fueron uno de los factores determinantes en un aumento generalizado de los ingresos de los trabajadores sin que esto golpeara el empleo. La organización también da cuenta de un efecto similar en Chile." En otras palabras ni los empresarios del Brasil ni los de Chile se quebraron, todo lo contrario, los dos países viven hoy épocas de prosperidad general. Recientemente en un comentario de prensa se advertía que, "los empresarios colombianos con determinados funcionarios sacados de su ceno, ejercer como una especia de acción terrorista cada vez que se habla de mejorar el salario mínimo y tratan de meter miedo en el sentido de que el empleo desaparecerá en el país. Fondo Monetario Internacional: Como se recuerda, a comienzos de año el presidente Santos decidió incrementar en 4 por ciento el salario mínimo, luego de que la inflación cerrara en el 3,17 por ciento en el 2010, por encima de las expectativas. La determinación desató críticas de los sectores productivos, tras considerarla una decisión política y no técnica. El país se iba a acabar, pero fue mentira, mejoró. Ante la posibilidad de que aumentar el mínimo ponga en riesgo el empleo, Jaime Tenjo, investigador de la Universidad Javeriana y experto en asuntos laborales, dice que, "la demanda por mano de obra no es tan sensible a los cambios de los salarios, luego no es de esperarse golpes al empleo. Es más, las alzas deben aumentar el ingreso familiar. Dice que el costo del salario en dólares ha crecido y eso significa perder competitividad para los exportadores, "pero eso es problema con el dólar y no con el salario". Ese tipo de ajustes 'generosos' suelen ser vistos como riesgosos para mantener el empleo, sin embargo, hay miles de casos documentados que muestran todo lo contrario. Porque en otros países el salario y su poder adquisitivo sean menores que en Colombia no es motivo a que degraden el precio del trabajo de nuestra gente. En la comparación lo justo es que se mida por arriba y no por los niveles miserables. En la lista de 115 países, el poder de compra del mínimo colombiano ocupa el puesto 38, mientras que en América Latina y el Caribe ocupa el puesto 10 entre 24 países. El alto precio de los alimentos, y olvidando, vestido, el arriendo, los servicios públicos, transporte, y hasta comprar el acetaminofén que en la EPS ya no dan.¿Qué decir de la educación de los hijos? Es absolutamente imposible que con esos ingresos que siempre ha ofrecido el sector empresarial una persona pueda sobrevivir dignamente. En el gobierno de Uribe fue cuando menos se le aumento al salario e igualmente fue cuando más desempleo hubo. Esos aumentos no contribuyeron a erradicar la pobreza sino empujar al empleado a ser miserable puesto que lo que devenga no alcanza ni para lo mínimo esencial. Los argumentos de la parte empresarial parecen más quimera que verdad.


Martha C dijo
Da pena por los empresarios colombianos. Esa gente cree que mientras más hambre aguante el trabajador mejor. Perro con hambre caza mejor. Ese cuento de que si le suben al sueldo se desequilibra la política de empleo es falso. No todos los tecnicismos que se inventan los poderosos son verdaderos. Uribe le negó el sueldo al trabajador de Salario mínimo y el desempleo llegó al 23%. Lo de Chile y Brasil es un ejemplo. Allá no le pararon bolas a ese cuento y le subieran al mínimo a un nivel justo. Hoy dos los dos países suramericanos son los que mejor están económicamente. La tesis de Uribe no sirve porque son torcidas, así que al actual gobierno le toca diseñar teorías nuevas que permitan mejorar el mínimo.
7 Septiembre 2011 | 10:46 PM