"Con Uribe no se meta..."
Impunidad por las buenas o por las malas. Fuerzas oscuras de extrema derecha hicieron una nueva aparición a través de amenazas para impedir que la conducta del ex presidente Álvaro Uribe sea investigada y eventualmente castigada como establece la constitución y las leyes. Luego que Augusto Posada (La U) y Alfredo Bocanegra (P. Conservador), asignados para investigarlo, se vieron obligados a abandonar la tarea para ponerse a salvo en lo personal y evitar que sus familias fueran asesinadas, la historia se repite. La Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, al quedar acéfalas de coordinador las investigaciones contra Uribe, encargó el pasado lunes al representante de Casanare Camilo Abril (Cambio Radical) y dos días después dimitió. "La mayoría de los 19 integrantes de la Comisión de Acusaciones de la Cámara prefieren no ser designados para ese proceso". Hay que recordar que la Comisión de Acusación fue acomodada políticamente de manera que las mayorías las hicieran los amigos políticos de Uribe, pero con la llegada del nuevo gobierno, la seguridad para mantener la protección al ex presidente por encima de las leyes, desapareció. Eso hacía que Uribe se sitiera seguro de que no lo iban a investigar y menos a castigar, seguridad que parece ya no existe. La última renuncia de un investigador del ex expresidentes derechista dice: "Motivos de seguridad que colocan en riesgo mi integridad personal y la de mi núcleo familiar, me impiden dar trámite correspondiente a la asignación que en la presente semana me hizo el presidente de la Comisión de Acusaciones... Desde el momento en que asumí esta investigación se empezaron a dar amenazas y ahora la presión ha sido muy alta (...) No tengo las medidas de seguridad garantizadas para llevar a cabo el proceso de un aforado que sea ex Presidente de la República". La comisión responsable de la causa está conformada además por los parlamentarios José Rodolfo Pérez y Heriberto Escobar, pero estos personajes actúan en un segundo plano. Camilo Andrés Abril es representante del Casanare. "Fue designado hace apenas cuatro días en reemplazo de Alfredo Bocanegra, quien fue recusado por el propio Álvaro Uribe. El proceso contra el ex Presidente Uribe fue abierto de oficio el 12 de octubre del año pasado y no ha podido avanzar mucho por circunstancias como estas"
El representante dimitente explicó que, "...hace dos meses, cuando recibió otro proceso contra Uribe por celebración indebida de contratos cuando fue gobernador de Antioquia, comenzó a recibir amenazas indicándole que 'con Uribe no se meta', y que estas se incrementaron en los últimos dos días tras ser designado para investigar las chuzadas..." Abril prefirió no dar detalles sobre las intimidaciones y se limitó a expresar que, hay algunos hechos preocupantes que algunos extraños han dado a través de allegados suyos. Precisó no conocer de donde provienen las amenazas, pero parece que se trata de los amigos del ex presidente que están actuando sin control. "El congresista ya puso en conocimiento del Gobierno y las autoridades las amenazas por las que presentó su renuncia, la que sería de carácter irrevocable", informaron en el Congreso. "Los hechos del proceso ante la Fiscalía, la última denuncia contra Uribe, y que son materia de investigación, ocurrieron en la época que el ex mandatario era gobernador de Antioquia en 1997 con la firma de un contrato con una Convivir". Comentaristas políticos santandereanos aseguraron que, "se trata de la reaparición del fantasma que rondará a Uribe hasta el día de su muerte, así hayan pasado mil años, los paramilitares y su génesis, las Convivir". El espionaje, en otros términos, las chuzadas, en el gobierno de Uribe Vélez (2002-2010) es investigado por la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía General. Tienen en prisión a varios ex agentes de la agencia de inteligencia Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y una ex directora del Das prófuga de la justicia y asilada en Panamá por petición de Uribe a su amigo personal el presidente de ese país, su secretario investigado aunque en libertad. "El Congreso es la instancia que le corresponde investigar a Uribe Vélez, debido a que éste cuenta con fuero como ex presidente de Colombia, de acuerdo con la Constitución de 1991, pero mes donde menos han hecho porque encargan personas que pertenecen a la dominada coalición de gobierno del ex funcionario investigado para protegerlo. Eso ha hecho que esta célula congresional se haya convertido en una verdadera vergüenza nacional..."
Hay que recordar que, "La semana pasada, la Fiscalía imputó a su ex secretario de la presidencia, Bernardo Moreno, sancionado por la Procuraduría con destitución e inhabilidad para ejercer cargos durante 18 años, y a la ex directora del servicio secreto DAS María del Pilar Hurtado -asilada en Panamá- por este escándalo. Posteriormente fue ordenado por un magistrado Auto de detención para la directora del Das hecho que la con vierte en prófuga de la justicia por delitos comunes. Se gestiona la orden de capturará que será enviada a Interpol y así, cuando se mueva de Panamá podrá ser aprendida". La existencia del delito de las chuzadas y otros conexos ya está comprobada. Hay gente en la cárcel y testigos a granel. Las autoridades judiciales trabajan en establecer quién fue el beneficiario final. El Das es un organismo descentralizado que depende directamente del presidente de la república, en otras palabras, la máxima figura de su cúpula es el presidente y entre él y la directora o el director no hay nadie. Las investigaciones han establecido que los resultados de las chuzadas eran entregados a la directora prófuga y el secretario de la presidencia. Falta el último paso y que es por el cual obligan a los investigadores de Uribe a salir corriendo. Las interceptaciones se hicieron a magistrados de la Corte Suprema de Justicia que investigaban a amigos de Uribe por lo que se dio por llamar la Parapolìtica, entre ellos el primo del presidente, dirigentes partidistas de la oposición, periodistas no adeptos al régimen uribista y defensores de los derechos humanos. Las interceptaciones no tuvieron esencia judicial sino política y tenían como propósito tener al alto gobierno informado sobre todos y cada uno de los movimientos de la oposición. Fue la época en que la reelección para siempre como presidente de Colombia, obsesionaba a Álvaro Uribe Vélez. "De lo que no cabe la menor duda es que tarde o temprano, en Colombia o el exterior, Uribe será investigado. La total impunidad como aquí se busca no, a las buenas o a las malas no es dable conseguirlo. En cualquier momento se reviente el chichón..."


Martin Bayona dijo
Muy valiente, y sin tapujos para decir las cosas, buen periodismo.
29 Mayo 2011 | 03:08 AM