La peor canallada del gobierno Uribe
Otra para que Álvaro Uribe Vélez responda al pueblo colombiano, bien sea su responsabilidad por acción o por omisión. Nuevos actos criminales vuelven a sorprenden la comunidad nacional e internacional. Nadie se olvida como cuando era presidente de la república y todo marchaba bien en la divulgación de los datos electorales del congreso el año anterior, dentro de la ley y la tecnología, se produjo un ataque a la página Web de la Registraduría que la bloqueó por algunos minutos y otro a la persona del Registrador. Tampoco los colombianos podemos olvidarla celeridad del embate verbal del presidente al registrador poniendo en duda su honorabilidad y profesionalismo. No esperó que se investigara qué había pasado, le urgía descargar la responsabilidad en alguien. De estos ataques verbales también participó el entonces Ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio y una cantidad indeterminada de politiqueros serviles del presidente. Hoy los especialistas que adelantaron la investigación técnica, a pedido de la empresa contratista para el proceso de preconteo, EPM-UNE Telecomunicaciones fue Adalid llegaron a la conclusión de que, “El ataque informático que colapsó la página web de la Registraduría Nacional del Estado Civil, donde se iban a publicar los resultados de las legislativas de marzo de 2010 en Colombia tuvo como origen direcciones IP del Ministerio de Defensa, la Policía y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS)”. El ataque estuvo muy cerca de lograr un daño suficiente para manipular la información publicada, es decir, modificar los resultados electorales. La evidencia recolectada muestra claramente que el servicio de publicación de resultados el día 14 de marzo estuvo bajo ataque informático de magnitudes considerables. El estudio mostró un número exagerado de consultas que generó el colapso, procedente de 14 direcciones IP…” La Fiscalía inició una investigación, que según periódico El Espectador, “estuvo a punto de ser archivada”. Los colombianos esperan que el presidente Uribe y diga quien dio la orden de esos ataques cibernéticos y verbales. No que salga en los medios de comunicación a afirmando que él “no supo nada” como ha afirmado que no supo nada de los muchísimos escándanlos sucedidos en su administración. Quienes usan bien el lenguaje castellano llaman este comportamiento como “cinismo”.
En días pasados fue radicado ante la Fiscalía un derecho de petición en el cual se le solicitó a la fiscal 56, Luz Esmerida Blandón, que explicara por qué tenía la intención de archivar un proceso del ataque a la web de la Registraduría. El documento dice en uno de sus apartes que se trata de una investigación, “de trascendencia nacional en el que todos los colombianos fueron víctimas... Se trata del ataque contra la plataforma tecnológica de la Registraduría Nacional del Estado Civil en las elecciones al Congreso de la República, que ocasionó el colapso de la página web, evitando que los ciudadanos conocieran en línea los resultados de los comicios... La denuncia fue presentada ante la Fiscalía tres días después de las elecciones, luego de que el contratista para el proceso de preconteo de las elecciones, EPM-UNE Telecomunicaciones, contratara a la firma Adalid, certificada por la Unión Europea, para analizar cibercrímenes y evidencias digitales, para que revisara los factores que ocasionaron el colapso de la plataforma tecnológica. La conclusión, y así lo planteó el informe presentado... la evidencia muestra claramente que el servicio de publicación de resultados el día 14 de marzo estuvo bajo ataque informático de magnitudes considerables más allá de previsiones razonables”. No se divulgó los motivos que la fiscal tuvo para tratar de archivar la denuncia legalmente instaurada. Los medios de comunicación como RAC Televisión y Caracol TV, han guardado silencio sobre el tema, como si se tratara de una gran mano manejandolos. Este lunes solo publicaron que el registrador pidió celeridad a la Fiscalía en las investigaciones sobre el ataque a la página web de la Registraduría en el 2010. “En este ataque, Adalid encontró 14 direcciones I.P. con exagerado número de consultas al la plataforma informática —lo que generó el colapso—, direcciones que que pertenecían, encontrando la sorpresa, de que el DAS había sido empleado para realizar maniobras en contra de una entidad cuyo jefe y el registrador Carlos Ariel Sánchez, había tenido claras desavenencias con miembros del gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez”. Las sorpresas no pararon ahí, “...otro de los puntos que se referencian como punto de emisión de estos ataques es el Ejército Nacional, pero investigando la dirección física del lugar desde donde se realizó la ofensiva, coincide con el Ministerio de Defensa Nacional”. Verguenza le debiera dar al ex presidente Uribe, pretender seguir gobernando a través sugerencias a Juan Manuel Santos.
“El ataque que más daño hizo a la plataforma informativa de la Registraduría fue realizado desde la Policía Nacional, con más de 230.000 ‘hits’... Tan complejo resultó el ataque informático, que las estadísticas de la investigación muestran que hubo minutos en los que se realizaron más de 93.000 consultas, mucho más de lo que recibe un buscador como Google. Este hecho contó con apoyo de un cómplice en la Registraduría y estuvo muy cerca de lograr manipulación de la información publicada, es decir, modificar los resultados electorales. A la fecha , la fiscal 56, Luz Esmerida Blandón, no ha presentado avances en la investigación e incluso ha planteado la posibilidad de cerrar el caso”. ¿Siguen los fantasmasa criminales del gobierno anterior rondando? El entonces ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, pidió una investigación de la Procuraduría contra el registrador por posibles irregularidades y al congreso que él ese momento dominaba para que produjera una ley que permitira cambiar al registrador. Actualmente su escogencia es por concurso y proponía que fuera el Legislativo quien lo seleccionara de una terna que le daría Uribe y por esa vía finalizar el periodo del actual funcionario. Esta modificación fue calificada en su momento por el expresidente César Gaviria como “un plan para robar las elecciones”. La perversidad humana no tenía freno en esos momentos y, “A estos hechos políticos se les suma una visita inesperada al despacho del registrador, un día después de las elecciones, de miembros de la Dijín, (Policía), que pretendían llevar información sin orden judicial”. De haberse logrado el propósito de los hackers, probablemente Colombia no hubiera podido conocer los resultados electorales y sus más altos funcionarios haber consumado la más vergonzosas acciones para perpetrar a Uribe en la presidencia. ¿Se uso un comportamiento facineroso, las instituciones, funcionarios y los bienes del Estado para uso político grupista y beneficio personal del entonces presidente? Esto si que se puede llamar, la peor canallada del gobierno de Uribe.

