Maltrato a la cultura guane
La ignorancia de algunos alcaldes, la mayoría en nuestro medio, no se puede convertir en el emblema cultural de los pueblos. Un ejemplo muy significativo está en Floridablanca. Aquí tomaron la determinación de bautizar una estatua de un indio, que colocaron frente a la alcaldía, con el nombre de “Chanchón”, sin tener en cuenta la historia y las realidades de nuestros antepasados. Los guane, de quienes fue cacique este hombre, nunca fueron la fiera humana que demuestra la imagen “ anti-cultura de nuestros ancestros”, como tampoco el hecho de que fueran seres humanos que anduvieran desnudos o en guayuco. Nada más falso y mentiroso. La estatua que colocaron frente a la alcaldía más se parece a la de un indio siux, que según nos cuentan las peliculas noerteamericanas, eran bestias salvajes que iban cortando cabezas y masacrando a quienes se encontraran por el camino. Los guane eran gentes sedentarias, agricultores, artesanas, comerciantes con marcados avances en ingeniería hidráulica y astronomía. Nunca la guerra fue para ellos una forma de vida y siempre anduvieron vestidos de pies a cabeza, con muy finas prendas que ellos tejían de diferentes fibras. Pretender mostrar a los guane como gente que deambularan con guayuco o empelotas, es el error más grande y la negación más repugnante de la verdad histórica del pueblo Santandereano.
En Floridablanca existe “La Casa de la Cultura Piedra del Sol”. Una entidad de carácter oficial que se presume tiene que ver con todo el panorama relativo a los Guane, son los más despistados. Su nombre proviene de una gran roca en donde los ancestros santandereanos esculpieron un calendario solar. Uno de los avances culturales más significatiivo de los guanes frente a otras tribus nativas de Santander y sus alrededores. De la misma forma, exite dentro de sus instalaciones un “museo” de objetos guane que nos informan quiénes fueron estos nativos. Al ser interrogado el alcalde sobre el tema de la estatua, por medio de un derecho de petición, el director de la Casa de la Cultura respondió lastimeramente a su nombre. “La información solicitada por uested, con respecto al indio Chanchón, no es posible suministrarla debido a que la Casa de la Cultura Piedra del Sol no es conocedora de los asesores históricos de la alcaldía, como tampoco del escultor que hizo la obra, ni de la forma como fue adquirida, por eso no somos conocedores del costo que tuvo su instalación”. Para la Casa de la Cultura hasta ahí deben llegar las aspiraciones culturales de cualquier ciudadano.
El Jefe de la Oficina de Contratación de la Alcaldía de Floridablanca sale con otra respuesta bien curiosa: “...revisada la base de datos en el archivo de la Secretaría de Contratación, se constató que NO existe ningún tipo de contrato cuyo objetivo sea la instalación de la estatua a la que hace mención...” Los funcionarios de esta dependencia dentro de su mundo de desconocimiento de la cultura guane, anunciaron que, “...se le solicitó a la casa de la Cultura nos brinde información correspondiente al recuento histórico de la cultura guane con el fin de identificar si la estatua correspnde o no a esta; también se solicitara si la Casa de la Cultura se encuentran adcritos asesores históricos que avalen esta información”. Este despacho también ofició a la Secretaría de Intraestructura para que, "nos brinde la información puntual sobre el proceso de instalación de la estatua en los tiempos en que se realizó la remodelación del parque principal, de quién la instaló, cómo se adquirió este elemento y cómo se solventaron los costos de materiales y mano de obra”. La Secretaría de Infraestructura, fue la entidad que primero contribuyó para que la petición hecha al alcalde, fuera enviada a la Casa de la Cultura y de allí se obtuvo la respuesta de que “no sabe”. El alcalde nunca ha respondido.
José Vicente Reyes Salazar, es un estudioso de la cultura Guane dedicado a la docencia y a divulgar los adelantos antropológicos que en la materia están apareciendo en los últimos tiempos. Reside en Floridablanca. Sobre el tema opina: “Coincido con usted en sus apreciaciones sobre "el indio de la alcaldía". Es desagradable y falso por donde se le mire. Por el momento mis compromisos académicos y laborales me impiden sumarme a la cruzada que usted propone, pero sí la considero conveniente y justa. La memoria de nuestros indios Guane merece mejor trato”. En internet tiene un sitio relativo a nuestros ancestros muy valioso de visitar: http://puebloguane.blogspot.com/ . En el sitio,http://www.ellibrototal.com, hay un buen número de obras gratuitas y actualizados sobre el tema de los Guane, autoría de historiadores y antropológos profesionales.
Carmen Rosa Pinilla Díaz, es otra erudita sobre nuetro pasado, se desempeña como Secretaria General del Centro de Historia de Zapatoca. Su obra, “Historia completa del pueblo de los guane”. Sostiene que, “ellos,( los guane), se distinguían de las otras agrupaciones indígenas por su mayor grado de civilización, demostrado, entre otras cosas, por el vestido; mientras otras familias primitivas sólo usaban el guayuco o únicamente un tapa sexo, los Guane y los Chibchas se vestían con mantas de hilo... Es un error afirmar que los Guane anduviesen en cuayuco o desnudos..." Uno de los más viejos textos de la historia santandereana destaca: “...los conquistadores y sus soldados hallaron al llegar a los umbrales de Guane a multitud de indios vestidos con telas de algodón y que en el aseo de los trajes daban muestras de costumbres más honestas que las que habían experimentado en el resto de los pueblos que habitaban en la costa. Llevaban, tanto hombres, como mujeres, una manta ceñida a la cintura y otra que pendía del hombro izquierdo, donde la unían con un nudo; y los caciques y los principales de la tribu y sus mujeres unían el manto con alfileres de oro y lo llevaban largo hasta los tobillos...”
La Constitución Nacional en su artículo 8, establece que, “Es obligación del Estado y de las personas proteger las riquezas culturales y naturales de la Nación”. No admite sensacionalismos escultóricos que nada tienen que ver con la historia y la cultura de nuestros pueblos y que solo buscan impactar publicitariamente. Es la más pura anticultura. Ante el hecho de que le falló grotescamente la cultura a nuestras autoridades, para aceptar la estatua de la alcaldia como la de un cacique Guane, sin saber cómo llegó, cuánto costó, quién la hizo y carecer de todo aval hostórico y atropólogico, es inaceptable que siga en el mismo sitio mintiéndole a propios y visitantes sobre nuestra cultura verdadera. Los Guane ni fueron bestias humanas asesinas ni anduvieron en guayuco.
Alirio Gómez Martínez

