El banquete de las ratas insaciables
El festival de las ratas en el gobierno Uribe, parece no tenían fin, moral ni escrúpulos. El último de ellos fue el saqueo al sector salud en cuantía superior a los 4,5 billones de pesos. El Juez 48 de control de garantías legalizó la captura de primeros cinco implicados, son apenas el primer capítulo de un mega escándalo de corrupción generado en el gobierno de la reelección y descubierto en el de Juan manuela Santos. La Fiscalía y la Policía trabajan a todo vapor, dignidad, sapiencia y se espera los delincuentes sean por decenas. “Nadie, así tenga el más bajo grado de responsabilidad administrativa y política en este defalco puede quedar en la impunidad”. Parece que en este caso como en todos los que se han detectado en los últimos tiempos, ni el ex presidente o su ministro supieron qué estaba sucediendo, ni lo denunciaron a las autoridades competentes. “El robo de la plata de la salud de todos los colombianos, por el que fueron detenidos un ejecutivo de la EPS Sanitas y una alta funcionaria del Ministerio de la Protección, es apenas la punta del iceberg de un desfalco que supera los 4,5 billones de pesos. Están implicadas centenares de personas...” El presidente Juan Manuel Santos y el ministro de la Protección, Mauricio Santa María, aseguraron que, “el gobierno será implacable en castigar a los responsables de estos hechos, sean quienes sean... Esto va a llegar muy lejos... Nos enfrentamos a enemigos muy poderosos".
El ministro de protección saliente, una vez estalló el escándalo corrió a los medios de comunicación a afirmar que tenía sospechas y que lo había denunciado desde que estuvo en el cargo. Parece que las denuncias de ayer, no pasaron de ser “chisme, habladuría, supuestos en las cafeterías...”, pero jamás fueron instauradas ante la Fiscalía, la Policía o un órgano investigador. Los agravios de Uribe a la justicia no le dieron campo para una denuncia formal. “Desde octubre pasado, el Ministerio actual convocó un equipo interinstitucional para empezar a examinar los recobros en el sistema de salud, es decir, los servicios y medicamentos que no están cubiertos por el Plan Obligatorio de Salud (POS), pero que se autorizan y son asumidos por el Estado, a través del Fosyga... Se trata de un rubro que saltó de 300.000 millones de pesos en el 2007 a 2,4 billones el año pasado, antes de entregar Uribe a Santos, y que es considerado por los expertos como una de las venas rotas del sistema de salud pública. Hace mes y medio, por la denuncia de un ciudadano, la Policía empezó a seguir a las personas detenidas, que habrían participado en irregularidades por cerca de 30.000 millones de pesos...” Juan Manuel Santos, afirmó que, “apenas se ha revisado el 10 por ciento de uno solo de los diez frentes de investigación abiertos: el de la intermediación para los recobros (el trámite que se surte entre los reclamos de las EPS y el pago en el Fosyga)”. Este tipo de investigación habría sido imposible en el Gobierno de Álvaro Uribe ya sus compromisos para la reelección que aspiraba, cubría todos los niveles del gobierno e infinidad de empresas privadas tolerando la corrupción como nunca se ha visto en la historia de Colombia.
Según se ha podido establecer, la policía y la Fiscalía no están actuando a las carreras o de manera desinformada. A pesar que la denuncia origen del escándalo fue presentada por un ciudadano, simple y sencillo, de esos que vemos a pie por las calles de cualquier ciudad colombiana, antes de actuar, “...la Policía y la Fiscalía analizan la información de cerca de 10.000 folios y de computadores que se recuperaron hace dos meses en uno de los nueve allanamientos realizados en medio la investigación. Fue a las oficinas del Fosyga...” Este tipo de acciones estimula a las gentes que al final del camino esperen un presidente honesto con sigo y con Colombia. El general Óscar Naranjo, director de la Policía, aseguró que, “el grupo élite, integrado por expertos en 8 disciplinas (entre los que hay contadores, administradores, médicos, abogados y expertos en telemática), encontró evidencias de que la defraudación se viene realizando al menos desde el 2008. Los implicados supuestamente cobraban el 10 por ciento como 'mordida' para agilizar los trámites de los recobros ante el Fosyga... Hay casos de enfermos terminales a los que nunca les llegaron los medicamentos a los que tenían derecho, porque estos eran desviados para ser vendidos en el mercado negro...En algunos casos, en vez de responder por el 50 por ciento por medicamentos y tratamientos ordenados vía tutela, el Estado terminó pagando, sin saberlo, el 85 por ciento del valor. El excedente terminó en bolsillos de corruptos".
El presidente Santos no se ha callado y con sobrada razón siente como propia la investigación. “Para esta operación hemos contado con el concurso invaluable de colombianos valientes que se han decidido a dar un paso al frente para darnos datos, información, pistas que permiten este proceso de judicialización. Esperamos de condenas... La fuerza élite de investigación de la Policía seguirá funcionando en coordinación con los organismos de control para dar con los responsables de los desfalcos en el sector salud. Se robaron billones de pesos de la salud de los colombianos”. Santos quien prometió al mundo hacer que el castigo recaiga sobre los corruptos, herencia del gobierno anterior, con todo el paso de la ley. Son heredados provenientes del gobierno anterior a las que calificó de organizaciones de mafias, con delincuentes de cuello blanco. Deberán responder como presuntos responsables de los delitos de concierto para delinquir, prevaricato por acción, peculado por apropiación, coecho y enriquecimiento ilícito. La Procuraduría independientemente investiga, “Pagos indebidos, tramites sin ajuste a la normativa vigente, pago ordenados por tutelas falsas, cobros de facturas, de medicamentos por valores superiores a los que observamos en el mercado y recobros de cuentas presentados por personas fallecidas o cuya cédula de ciudadanía no corresponde”,Los delitos contra la salud no serán excarcelables, según estatuto anti corrupción. Como se observa, el banquete de las ratas en el ministerio de protección social fue prolongado y bien abultado.

