Los DDHH respiran mejor
“La situación de derechos humanos en Colombia registró mejoras notables en 2010, gracias a las medidas del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, aunque continuaron algunas amenazas contra sindicalistas y defensores de derechos humanos”, promulgó el Departamento de Estado de EE.UU. Esa sórdida época en que los derechos humanos no significaban nada para el Estado Colombiano o sus gobernantes y que solo tenía valor el dinero en manos de determinadas personas, va desapareciendo. Colombia evoluciona a aun estado diferente: “La persona primero, luego el dinero”. En el informe anual sobre los derechos humanos en el mundo destacó que el Gobierno de Santos, quien asumió el poder el 7 de agosto pasado, "fortaleció las relaciones con la sociedad civil y los defensores de los derechos humanos. El informe destaca el proyecto de Ley de Víctimas, aun a debate en el parlamento colombiano, que establece compensaciones económicas y tiene un capítulo expresamente dedicado a la devolución de tierras cuya propiedad fue arrebatada a consecuencia del conflicto armado”. Este proyecto va lento en el congreso porque aún existen políticos quienes son sumisos al gobierno anterior y quienes por debajo de la mesa, obedecen al ex presidente Álvaro Uribe. “Este personaje siempre ha buscado la impunidad para los funcionarios del estado, particularmente la fuerza pública y la ley en proceso establece igualdad”, leímos en otra publicación norteamericana.
El análisis del gobierno de Estados Unidos en la parte referente a Colombia advierte que, “las ejecuciones extrajudiciales disminuyeron sustancialmente en 2008 y 2009, y varios oficiales militares de alto rango fueron condenados por abusos a los derechos humanos… algunos abusos a los derechos humanos continuaron, como algunas amenazas contra defensores de derechos humanos y sindicalistas”. Por su parte, el congreso del país del norte reconoce que, “el Ministerio de Defensa comenzó a implementar un acuerdo con el Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas para mejorar la adhesión a los derechos humanos". La mejoría es palmaria si se tiene en cuenta que el presidente, Juan Manuel Santos, no agrede verbalmente a las instituciones nacionales e internacionales por sus informes, todo lo contrario, llama a sus representantes para acordar planes de trabajo que procuren avanzar hacia lo positivo. “El informe fue divulgado un día después de que los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Colombia, Juan Manuel Santos, aprobaran un plan de acción para mejorar la situación de derechos humanos”. La credibilidad del gobierno de Estados Unidos hacia las acciones del gobierno colombiano es mucho mayor ahora que en la administración de Uribe. Razón tienen los gringos en esta materia porque entre Uribe y Santos hay diferencias abismales. El uno es militarista y busca arreglarlo todo a los balazos y el otro civilista quien usa el diálogo para hallar entendimiento. El uno es extremo derechista y el otro social y demócrata.
El Departamento de Estado da tratamiento igualitario a los grupos guerrilleros de la FARC, el ELN, bandas criminales y fuerza pública. No admite justificación de que los crímenes cometidos por unos son buenos y los de los otros malos. “Toda violación de los derechos humanos es mala y condenable, provenga del sector que sea o mirándosele desde cualquier ángulo”. A la guerrilla le atribuyó una serie de abusos de los derechos humanos. “Las responsabilizó por asesinatos políticos, regicidios de funcionarios locales y miembros de las fuerzas del orden, amplio uso de minas antipersonas, secuestros y desapariciones forzadas. La culpó por masivos desplazamientos forzosos, soborno e intimidación de jueces, fiscales y testigos. De atropellos de los derechos a la privacidad de los ciudadanos. Restricciones sobre la libertad de movimiento, reclutamiento forzoso de niños soldados y ataques contra activistas de derechos humanos. Los dos grupos guerrilleros también cometieron violencia contra las mujeres, violándolas y obligándolas a tener abortos, además de acoso, intimidación, asesinato de maestros y sindicalistas. Los nuevos grupos armados ilegales, Bandas Criminales, compuestos en parte por desmovilizados de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), cometieron exactamente los mismos abusos que la guerrilla”. Entre uno y otro no hay diferencia, son iguales. La perversidad y salvajismo humano es su forma de actuar. Matar es su mayor satisfacción. Pero, para descanso de los colombianos, los DDHH respiran mejor en Colombia, no los han podido matar ni la guerrilla, ni los paramilitares o los malos gobiernos.
Nota Importante. En una rueda de prensa, el presidente, Juan Manuel Santos, reiteró la responsabilidad de su Gobierno por, “proteger a poblaciones vulnerables”. Los derechos humanos estarán antes que el desaforado afán de riqueza de algunos sectores a los que les importa bien poco matar, robar y atropellar todos los derechos a fin de hacer fortuna de la noche a la mañana. Eso es bueno y positivo.

