Triángulo Colombia, España y Venezuela
El presidente de la República, Juan Manuel Santos, aseguró que en Venezuela ya no hay campamentos guerrilleros. Esa es una buena noticia PARA Colombia y sus gentes. Argumentó que, “La cooperación con el gobierno de Hugo Chávez está avanzando en todos los frentes… Tenemos constancia de que los campamentos que nosotros teníamos ubicados ya no están ahí (en Venezuela). Chávez ha cumplido y tengo que reconocerlo". Durante el gobierno de Santos el mandatario Venezolano ha visitado a Colombia en dos ocasiones, una cuando estuvo en Santa Marta y la otra hace pocos días en Cartagena. Estas visitas de buena voluntad y claras intenciones de solidarizar lo social y económico habrían sido imposibles con un gobierno como el de Álvaro Uribe. Hoy el gobierno de Venezuela apresa los guerrilleros que no desocuparon y los entrega al de Colombia. Ya van varios casos. “Eso no tiene precedentes". En el internet encontramos sobre este mismo tema el concepto de que, “La revolución de Chávez no es la misma que pregona la guerrilla. Chávez es enemigo del secuestro las minas y los delitos de lesa humanidad como el reclutamiento de niños y cada vez se alejan más”. Otro mensaje que aparece en internet lo fema el ex presidente Uribe y su contenido está orientado a desconocer las afirmaciones de Santos. El actual mandatario de los colombianos no le prestó atención a las afirmaciones de Uribe, lo dejó ladrándole a la luna y solo algunos muy limitados medios de comunicación lo tomaron como noticia. Que dude Uribe de las palabras de Santos es cosa que no afecta a nadie si en lo político, social o económicos. Se trata de afirmaciones de un conocido camorrista en un desesperado afán de volver a aparecer en los medios de comunicación. Es que la orfandad de poder es dura.
Europa volvió a escuchar la afirmación de Juan Manuel Santos en el sentido que la paz negociada es posible en Colombia, pero con requisitos pres establecidos. Para nadie es un secreto que el terrorismo lo han intensificado en los últimos meses, desde el mismo momento en que el gobierno colombiano dijo, para responder una mensaje de Ancol, que, “las puertas para el diálogo en busca de la paz negociada no estaban cerradas”. Poco o nada han vuelto a publicar los alzados en armas, guerrilleros marxistas evolucionadas al narcotráfico. Sobre este tema el presidente en las últimas horas sostuvo que, “No hay condiciones aún para un diálogo con las Farc… el diálogo sería posible bajo determinadas condiciones, que, no se dan en este momento… Lo hemos dicho claramente: las Farc tienen que dejar el terrorismo, tienen que renunciar al terrorismo y liberar a los secuestrados. Ahí podríamos pensar en un diálogo. Antes no". Comentaristas políticos creen que las Farc buscan cosas totalmente diferentes a las de la paz verdadera. “La paz para ellos es una herramienta en su dialéctica mohosa y sin sentido en el Siglo 21”. Santos insistió, en el viejo continente que, “la relación entre Eta y las Farc está suficientemente probada y constituye un verdadero desafío para España y Colombia. Hay un desafío común y por eso nos interesa que los dos países luchemos de forma conjunta contra ese fenómeno… Ese vínculo está comprobado, por eso la cooperación a nivel judicial es tan importante. Afortunadamente esa colaboración se está dando". Los vínculos entre ETA, las FARC y la presencia de ambas en suelo venezolano, asunto investigado por la Audiencia Nacional española, fue uno de los temas en la reunión que Santos con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. “Muchos de los correos que hemos descubierto en los computadores de los terroristas de las FARC se confirma ese acercamiento. Inclusive conocimos un vídeo en el que las FARC les rendían homenaje a ETA". El juez de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco investiga con marcado éxito la alianza criminal ETA y las FARC.
Álvaro Uribe, a través del Internet, busca poner en duda las afirmaciones de Santos y formarle camorra al mandatario de los venezolanos. El presidente de los colombianos cree en las afirmaciones del mandatario bolivariano, Hugo Chávez, cuando le aseguró que en su país “ya no hay campamentos guerrilleros de las Farc”. No duda de la palabra presidencial venezolano porque la solución a los problemas no es gritar o agredir verbalmente todo lo contrario se debe creer, actuar y obtener resultados que favorezcan a los colombianos. Cuando, “el mandatario le ratificó el apoyo para combatir a los grupos irregulares que quieren refugiarse en la frontera entre ambas naciones no lo hizo por burlarse de nadie... En caso de que se realice algún señalamiento de presencia guerrillera en el vecino país, el Gobierno venezolano garantizó que colaborará en esclarecer la situación y en combatir a los terroristas... Estamos avanzando cada vez más con Venezuela en los diferentes frentes en que acordamos hace ocho meses... Hasta ahora ha cumplido y tengo que reconocerlo” precisó Juan Manuel Santos. Sobre los lánguidos canturreos de Uribe y su esfuerzo de sembrar cizaña, Santos advirtió: “…cuando dos gobernantes se pelean quienes sufren son los pueblos… siempre hay formas de generar confianza y respeto mutuo así seamos diferentes. Si nos respetamos las diferencias, podemos tener buenas relaciones… las actuales buenas relaciones entre los dos países corresponden a un acto de responsabilidad de las dos partes y han convenido a la región, a los venezolanos y a los colombianos... durante su encuentro en Cartagena con el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, este declaró la disposición de su gobierno de no permitir la presencia de ningún grupo terrorista en su territorio. Venezuela prestará colaboración para lograr que cualquier terrorista, cualquier grupo terrorista pueda ser judicializado y pueda confrontar la justicia”. Ya que no fue capaz de lograr la armonía entre los dos países y la expulsión de las Farc y el ELN de Venezuela, Uribe, debiera aplaudir y servir como consejero de buena voluntad, pero hace lo contrario. Triste y lamentable que sea así. Los hombres y las situaciones cambian, hoy el pensamiento de Chávez es totalmente diferente hacia Colombia y su gobierno como también los es el del presidente de Estados Unidos y de casi todos los gobiernos de Europa. El tratado de libre comercio que se había ahogado, volvió a respirar cuando se comenzó a sentir el cambio, la evolución a la positivo.

