¡Eso se llama irresponsabilidad!
El ex presidente conservador, Andrés Pastrana Arango, experto en esa materia, le pidió al ex mandatario Álvaro Uribe que deje de criticar, permita que el Presidente Santos gobierne y ayude a construir. "No es el momento de pelear ni criticar como lo hace el ex presidente Uribe con muchos colombianos y colegas del periodismo... el país no necesita más camorrá sino que debemos prepararnos para ayudar al Presidente Santos a reconstrutir al país. Muchos colombianos no se han dado cuenta de la maginitud de la tragedia que nos deja el invierno ya que más de 2 millones de colombianos están hoy sin comida ni vivienda. Álvaro Uribe pierde su tiempo peleando con todo el mundo mientras el país sigue inundado". Por más que algunos medios de comunicación le presten atención a sus "peleas de vendedora de tripa en la plaza de mercado", no le está haciendo ningùn bien a Colombia ni a sus gentes. Indudablemente que Pastrana sabe lo que está diciendo, por que él no cesó ni un solo instante de agraviar y acosar al presidente Ernesto Samper y sabe del daño que le hizo no a una persona sino a todo el paìs. La verdad verdadera, asì con redundancia, es que ni a Alvaro Uribe ni a sus dos hijos le importan un carajo las gentes de Colombia ni sus instituciones, solo sus estómagos insaciables y la impunidad para sus actos.
Indudablemente que Santos saldrá adelante con a sin Uribe. El ex presidente no serás necesario para nada, al fin y al cabo el pensamiento politico de Santos no tiene nada que ver cpon el del ex presidente, son muy distantes. Los cambios que ha tenido el país hacia lo positivo, en solo unos pocos meses son impresionantes comenzado por la unidad política para avanzar sin necesidad de someter al servilismo, por unos puestos o contratos, a partidos y congresitas. Todos tinen derecho a pensar libremente sin que popr esto sean señamados de criminales, terroristas o guerrilleros. Santos no está pensando en "politiquería" para beneficio personal propio y le ha devuelto la institucionalidad a Colombia llevada a un peligroso extremo de degradación por su antecesor. "En las relaciones internacionales con Venezuela y Ecuador hubo un cambio drástico por parte del presidente Santos y también en Latinoamérica. Colombia hoy es parte de un conjunto de países y no ese paria que era con la actitud pendenciera del ex presidente Uribe". Ahora tiene como reto salvar a más de dos millones de personas de la desgracia que les cayó encima con las inundaciones, destrucción de vías y los fenòmenos naturales como agrietramiento de la tierra y desapariciuon de pueblos enteros. Expertos en la materia advirtieron que le toca también que proyectar una política seria y verdadera de mantenimientoy prevención de vías, ríos, desarrollo ambiental y el imperativo de sacar a las corporaciones ambientalistas y el ministerio del Medio Ambiente del estado de portración gracias a su utilización en el pago de favores políticos que de nada le sirven a Colombia. El gobierno anterior le dio trato de cosa de segunda y de ninguna importancia, de ahi la crisis que vive el paìs. ¡Faltó diligencia y sapiencia!
Pasando la página de la historia colombiana reciente, la Procuradurìa llegó a la conclusión de que los últimos directores del DAS, los más fieles a las políticas de Alvaro Uribe Vélez, "si sabían de las chuzadas", pero nada hicieron por evitarlo e informar a los organismos investigativos para que procedieran enjuiciar a los responsables. Entre esos directores esta la señora a la que, Alvaro Uribe Vélez, sacó del paìs hacia Panamá con un "asilo territorial". Los colombianos no son torpes y entienden que, "la ubicó bajo la protección de un gobierno del mismo talante derechista y comercial del suyo, para eliminar del camino y de los investigadores, la principal testigo en su contra. "Ya está comprobado en la Fiscalía y Procuraduría que esa señora sabía y estimuló las chuzadas y que se abstuvo de anunciarlas como era su deber para frenar la ilegalidad ordenada desde la Casa de Nariño. Solo falta que hable sobre, qué hacía ella con los resultados de los seguimientos ilegales a magistrados, polìticos, defensores de los derechos humanos y periodistas. ¿Cuál era el destino final?"
La periodista, María Isabel Rueda, en su última columna del diario El Tiempo, refiéndose a los contratos de obras pùblicas de Bogotá escribió que, "...encontré, sobre el tema de la responsabilidad por omisión de los funcionarios públicos, el siguiente concepto escrito por dos prestigiosos juristas, los doctores Gómez Pavajeau y Mario Roberto Molano: La responsabilidad atribuible a los jefes superiores que integran los niveles directivos de la Administración pública (alcaldes, por ejemplo) por la toma de decisiones que afectan a las distintas entidades públicas que la integran (...), no es posible de eludir con ninguno de los sistemas de organización administrativa que se han forjado desde la reforma de 1968 y la Constitución del 91... Los jefes de la Administración, en todas sus dependencias y frente a los casos señalados en la Constitución, la Ley o los Reglamentos, se encuentran en una posición de garantes frente a otras personas que ejercen descentralizada, desconcentrada o delegadamente la función administrativa. Tienen que evitar, en lo que sea posible, que estas desvíen la función pública... Si los deberes jurídicamente exigibles (a determinados servidores públicos) predican la posibilidad de impedir un resultado (...), su omisión resulta equivalente a producirlo". Y termina diciendo el concepto: "No deben los jefes de entes estatales ser simplemente figuras decorativas que solo se preocupan por representar socialmente a la entidad, delegando todo en sus subordinados jerárquicos a quienes manejan como títeres, evadiendo la responsabilidad y poniéndose a cubierta no solo respecto de la responsabilidad penal y disciplinaria, sino también fiscal, y la emanada de acciones de repetición. Actos de tal naturaleza desvirtúan en grado sumo la representación que el pueblo y la sociedad han hecho descansar en los titulares de la función pública".
Sacando este criterio de los problemas de Bogotá y aplicándolo a problemas nacionales, como las chuzadas y los falsos positivos, para relacionar dos casos solamente, qué responsabilidad "es atribuible a los jefes superiores que integran los niveles directivos de la Administración pública". Uribe era el jefe del Das y del Ejército. Las chuzadas no son cuento, como tampoco los falsos positivos, ya están comprobados. También que Uribe como Jefe de la Administración Pública, no hizo nada para evitar esas acciones driminales ni lo denunció, dejo que las cosas pasaran, aùn más en muchas intervenciones pùblicas "negó" su existencia cuando fueron denunciados por la prensa, trató agresivamente de desviar la atención señalando que era "un complot para despretigiar su gobierno". De la misma forma la ofrecido respaldo o escondido a las personas señaladas como responsables.

