¡Que bueno tener a Santos de presidente!
Algo que las personas honestas de Colombian debemos tener en cuenta a cada momento y colaborar en todo sitio y lugar para que se haga realidad, es la afirmación del presidente de la repùblica, Juan Manuel Santos, en la Asamblea de los Estados Partes de la Corte Penal Internacional: "En mi país no hay impunidad para ningún sector... en Colombia no hay impunidad en ningún sector, ni militar, ni civil. La clase política no goza de impunidad en Colombia". Hasta ahora esa es una de las concepciones más importantes del mandatario para abrirle las puertas a la concordia y la paz entre sus compariotas. El día en que tengamos plena conciencia de que quien la hace la paga, Colombia será un paìs enrumbado hacia el desarrollo social, político y econòmico. "Mi compromiso como presidente es que no se produzca ninguna desviación de las normas legales". Excelente compromiso con los organismos internacionales, nacionales y los nueve y medio millones de colombianos que sufragaron por él. Nada de pretender acomodar las instituciones y las leyes a intereses politicos, personales o de sus amigos. Aqui es posible orbservar un gran distanciamiento con su antecesor, Alvaro Uribe Vélez, para quien la normatividad y las instituvciones eran subjetivas para estar manipulando. El presidente Juan Manuel Santos con frecuencia hace afirmaciones "de reconocimiento" a la gestión de Uribe, pero procede a encaminar sus politicas gubernamentales en el setiendo contrario. Al ex-presidente Uribe siempre lo hemos visto defendiendo a las personas sindicadas o investigadas y tratando de apabullar a los magistrados, jueces y fiscales porque cumpolen con sus deberes. Últimamente el procurador ha sido blanco de sus agrias, desafiantes y destitucionlizadoras afirmaciones. Siempre ha querido la impunidad para él, sus familiares, amigos políticos y la busca desesperadamente en permanentes show en los medios de comunicaciòn. "El compromiso total de Colombia, en mi gobierno es para luchar contra los crímenes"m afirma Santos. La diferencia que hay con su atecesor en esta materia se fundamenta en Uribe, "luchaba persiguiendo la extrema izquierda pero tolerando y conviviendo con los crimenes de la extrema derecha". Son tan horrorosamente malhechores los unos como los otros.
El ex-presidente liberal, Ernesto Samper Pizano, atendiendo a los periodisdtas de la Capital de la Repùblica, quienes le consultaron sobre su opinión en torno a las publicaciones de Wikilearks, destacó, "es parte de la democracia". Es la más acertada y seria definición de todas cuantas he oído de "personajes"y "antipersonajes" colombianos. En una democracia verdadera no puede haber escondidas informaciones y criterios dados por altos personajes. Como por ejemplo, el director Nacional de la Policía quien hablando con el embajador de los Estados Unidos sobre las chuzadas y que el funcionario yankee tramitió a la sede de su gobierno. El policía comentò que sospechaba de dos empleados de la casa de Nariño: Un asesor y el secretario. Esa asfirmación no tiene nada de raro ya que los colombianos pensamos exactamente igual. Si no fue Uribe, fueron personas con capacidad de influir en el DAS y esas son las señaladas. Ya esta probado que las ordenes de las chuzadas salieron de la Casa de Nariño y por eso Alvaro Uribe le buscó asilo a la ex directorta del Das en Panamá. Las chuzadas no son un mito, son una verdad nacional que se consolida todos los días y se hace más grande gracias a las pulcras y metódicas investigaciones de la Fiscalía. Uno de esos utraderechitas funcionarios que tuvo Uribe en la Casa de Nariño, familiar del más temible bandido que haya habido en Latinoamerica, el desalmado narcitraficante, Pablo Escobar Graviria, trato de agredir al mejor policía del mundo, pero no le resultò.Se estrellò contra un muro de ladrillos. El presidente Santos tomò la determinaciòn de respaldarlo sin reservas, mientras el Fiscal General de la Naciòn estudia la posibilidad para llemar al general a declarar en la investigación sobre las chuzadas. Lo del ex asesor Obdulio Gaviria, fue calificado por elgún comentarista politico como, "el muchachito ingenuo que trató con una ccauchera de tumbar la luna". Ante el mismo embajador dice wikilearks, "Uribe estuvo de acuerdo con el Embajador que una investigación exhaustiva y transparente en el pasado de fechorías DAS es vital", pero la ambivalencia del ex mandatario lo lleva a tratar de torcer las verdades que han hallado los fiscales e insiste en que "los polìticos colombianos deben tener impunidad por sus hechos dolosos".
Todo lo contrario de lo que piensa Juan Manuel Santos ante la Asamblesa de Estados Socios de la Justicia Penal Internacional. Por encima de lo que buscan Uribe y Gaviria, sostiene que, "Vengo a proclamar en voz alta nuestra decisión de combatir la impunidad en nuestro país y nuestro inequívoco respaldo al trabajo de la justicia...gracias a ella hay más de 400 políticos de todos los niveles, congresistas, gobernadores, alcaldes, diputados y concejales y otras personas de diversos sectores de la sociedad civil que están bajo proceso penal por colaboración con grupos armados ilegales... Los líderes de las organizaciones paramilitares, incluidos parlamentarios que los apoyaron, han sido procesados y muchos ya han sido condenados... Sobre varios de ellos la Corte Suprema (...) ha impuesto condenas que alcanzan hasta los 40 años de cárcel, por su vínculo con crímenes atroces". Las chuzadas es otro criminal comportamiento que debe ser castigado con toda la severidad. Juan Manuel Santos aplaudió y reconocio la gestiòn vertical y justa del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jaime Arrubla; del saliente fiscal (e), Guillermo Mendoza Diago y del director de la Policía Nacional, general Óscar Naranjo, como una muestra de la "estabilidad de nuestra democracia y nuestro estado de Derecho". Puntualizó que, "Las víctimas han pasado de ser unos espectadores invisibles a protagonistas principales y verdaderos motores de los procesos". Fue sentencioso en señalar que él será, de los organismos nacionales y de los colombianos, el garante de que "no se produzca ninguna desviación de las normas legales y si eso ocurriese, el responsable será severamente castigado..." Es el respeto por la Ley el que distingue a un funcionario o exfuncionario con los hampones. Este tipo de razonamientos llevó a que Santos tenga el apoyo del 90 por ciento de los colombianos en su gestión. Hasta el momento ningún presidente ha tenido un nivel de solidaridad de los colombianos como él. Esa posición presidencial satisface porque es la orientación de un paìs por los valores de la honoprabilidad y el respeto al ciudadano, verdaderop desarrollo social, politico y económico. ¡Que bueno que Santos no le presta ni un céntimo de atenciòn a los cadudas políticas de Uribe!

