Santos y los derechos humanos
La organización internacional Human Rights Watch (HRW) sostuvo que en la medida de que la política exterior del nuevo Gobierno de Colombia "sea menos agresiva" que la de la administración anterior, se podrán generar las condiciones para mejorar en materia de derechos humanos. Su director para América Latina, José Miguel Vivanco, manifestó optimismo sobre las perspectivas que se abren tras la asunción presidencial de Juan Manuel Santos. "Todo indica que el actual Gobierno de Colombia está buscando crear condiciones y ambiente distintos al del anterior Gobierno". Vivanco en infinidad de veces fue agredido verbalmente por el gobierno como consecuencia de los informes divulgados teniendo como fundamento las víctimas, los personeros, defensoría del pueblo, ONGs, etc. Se le llego a tratar de defensor de la guerrilla y varias ocasiones se le tildo de "enemigo de Colombia". Estas reacciones gubernamentales terminaron dándole una imagen horrorosa a la patria colombiana frente a los organismos multinacionales y condicionando muchas proyecciones comerciales al respeto a los Derechos Humanos. Entre esas aspiraciones figura el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea y con los Estados Unidos. Allá pesaron más las opiniones de la HRH que los criterios pendencieros del mandatario que ya abandonó la Casa de Nariño. Con la afirmación de que se vislumbran nuevas perspectivas y un futuro mejor al respeto y aplicación de los derechos humanos habrá una nueva etapa entre Colombia y Human Rights Watch.
Como comunicadores hemos entendido y sostenido que todos los informes de Derechos Humanos no son agresión a los gobiernos sino la ubicación descarnada de los problemas reales que viven las gentes. Los aceptamos porque entendemos que solo conociendo el mal en toda su extensión y gravedad, es posible aplicar la medicina adecuada. El daño se le hace a Colombia con el maquillando las informaciones es monstruoso e irreparable. "Si yo le miento al médico, nunca tendré cura a mis dolencias". A eso es donde el gobierno Santos quiere llegar según declaraciones propias y de su vicepresidente. Durante la última reunión del Comité de Derechos Humanos de la ONU, mostraron preocupación por las violaciones de derechos humanos en Colombia y lamentaron la escasa acción de la justicia en estos casos. Resalta la connivencia entre las fuerzas armas y miembros de grupos paramilitares, así como los ataques contra defensores de derechos humanos. Critican la Ley de Justicia y Paz, "pues de los 30 mil desmovilizados no todos se acogieron y hasta el momento solo se ha proferido una sentencia condenatoria". A lo anterior se suma la creación de nuevos grupos armados que actúan de la misma forma que los paramilitares. Las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones forzosas, tortura, violaciones sexuales y reclutamiento de niños en el conflicto armado, son preocupaciones de primer orden expresadas por la ONU. Nada de eso es mentira ni exageraciones, son situaciones vividas por los colombianos a cada minuto. "El Comité Internacional expresa su preocupación acerca de la alta incidencia de desapariciones forzadas y la cantidad de cadáveres que se ha exhumado de fosas comunes, "2.901 al finalizar el 2009. El descubrimiento de las fosas se ha hecho principalmente con base en las declaraciones de paramilitares desmovilizados". Los seguimientos ilegales y las interceptaciones hechas por parte del DAS contra magistrados, defensores de derechos y periodistas por orden de la Casa de Nariño, ocupan sitio especial dentro de las dolencias de los DDHH en el país.
"El Comité multilateral lamenta que no se han tomado todas las medidas necesarias para avanzar en las investigaciones de los 183 casos de violaciones sexuales remitidos por la Corte Constitucional a la Fiscalía General de la Nación". La ONU también señala la falta de prevención y atención al problema de desplazamiento forzado en Colombia que afecta a 3.3 millones de personas. Esa cifra es reconocida por el gobierno de Santos y jamás fue aceptada por el anterior. "El Comité observa con preocupación que la atención para la población desplazada sigue siendo inadecuada y caracterizada por la asignación insuficiente de recursos y la falta de medidas integrales para brindar una atención diferenciada a las mujeres, los niños, los afrocolombianas y los indígenas (Artículos 12, 24, 26 y 27)". El Comité expresa su desacuerdo con la utilización de niños "en actos cívicos militares, como el programa "soldado por un día", y que se realice interrogatorios de niños con el propósito de recoger inteligencia (Artículos 2, 7, 8 y 24)". Eso es meter a los infantes en la guerra y orientarlos sicológicamente a la violencia. Los Pueblos Indígenas viven frente al riesgo de extinción. Este problema social y humano lo afrontan 51 pueblos de 14 departamentos del país. La ONU dice que cifras oficiales muestran que el año pasado reportó un incremento del 63 por ciento en los homicidios respecto al año anterior, varios de ellos víctimas de tres masacres. Las cifras oficiales, entre 2004 y 2009 muestran que se desplazaron 55.513 personas pertenecientes a pueblos indígenas y el 70% de estos desplazamientos internos ha sido causado por la violencia".
Una verdad que nunca se quiso reconocer en Colombia: "Desgraciadamente, la economía y los derechos humanos caminan por sendas separadas". Aquí la bonanza económica fue orientada a beneficiar determinados sectores olvidando de plano las grandes mayorías nacionales, gentes de bajos y nulos recursos económicos. No generó un mayor respeto a los derechos y libertades fundamentales, fue todo lo contrario. El desarrollo económico no repercutió en el gobierno anterior en el fortalecimiento de los derechos humanos, los debilitó la brecha en lo social, político y económico fue más grande y profunda. Un gran desafío que se propone el gobierno actual es recuperar para los desplazados las tierras que le fueron arrebatadas por paramilitares, guerrilla y poder económico/político. Es bueno para el país que haya entendimiento entre Human Rights Watch (HRW) y el gobierno de Juan Manuel Santos. Reclamar y señalar por la violación de los Derechos humanos no es malo, si no perversos quienes lo hacen, es todo lo contrario.


Humberto Cifuentes dijo
Un país donde se respeten los derechos humanos, es un paìs que va rumbo a su desarrollo. Colombia lo merece. Mientras esto no suceda seguiremos siendo un pueblito del tercer mundo en donde solo unos pocos tienen derechos y el resto obligaciones. Eso de que es necesario conocer la enfermedad a plenitud para hallarle el remedio adecuada es verdad. Los maquillajes a las estadisticas y las informaciones sobre la realidad nacional, para aparenter ser muy bueno, perjudica grandemente a la Patria. Un abrazo desde Europa para todos los colombianos que hoy repiran aires democraticos.
23 Agosto 2010 | 05:05 PM