Petro salvó a Colombia de la hecatombe
Posiblemente la Gestapo de de Hitler, la labor no fue tan dispendiosa para los servicios secretos, como el Das en Colombia durante el gobierno de Álvaro Uribe. La fiscalía sostiene que así lo nieguen los funcionarios de la Casa de Nariño, se tiene pruebas de por lo menos 4 reunieron para trazan planes a seguir entre la presidencia, el Das contra los sectores políticos de oposición. Los funcionarios del gobierno mintieron reiteradamente y lo hacían sabiendo que era un programa de espionaje muy amplio y dispendioso. Ni el presidente ni los ministros, según sus propias declaraciones, (para los pendejos), aseguran que nunca supieron nada de lo que estaba pasando en el Das. En otras palabras, con tan que no lo unten, es capaz de aceptar que en ese organismo dependiente directamente del presidente, cada cual hacia lo que le vía en gana. Algo que no ha sido aclarado, gracias a la testarudez del presidente quien se opone a la verdad, que Colombia entera clama: saber quien ordenó las chuzadas y el espionaje a los magistrados, políticos, funcionarios, periodistas, esposas familiares, sindicalistas, ONGs? ¿Solo pasatiempo de unos empleados de segunda o de tercera categoría? ¿Cuál era el siguiente paso a seguir, exterminar a la oposición a sangre y fuego?
El informe de la Fiscalía sobre las irregularidades cometidas desde el DAS, permiten saber que desde el organismo de seguridad hacía un intenso seguimiento a los magistrados de Corte Suprema de Justicia. Debemos recordar que esta corte tuvo con el presidente Uribe fuertes enfrentamientos por que no accedió a las exigencias presidenciales de someterse a su capricho y actuar "blandito" con los parapolíticos. No actuó como si se sometió la mayor parte del congreso. El Das penetró a la intimidad de esposas, hijas y familiares de hombres públicos en general. La lista de nombres propios es larga. En el mundo político de la oposición, según la fiscalía, fueron víctimas del Estado Colombiano con meticulosa actividad criminal muchas personas. César Gaviria Trujillo le hacían seguimientos que llaman "prestarle atención" a los ex jefes de Estado. Al precandidato presidencial, Rafael Pardo Rueda, tres funcionarias del Das lo seguían a sol y sombra en el más completo secreto. Del Polo Democrático como ilustres como Carlos Gaviria, Iván Moreno, Gustavo Petro y Luis Eduardo Garzón. Se tienen registro de cerca de 300 "chuzadas" ilegales a miembros de esa colectividad legalmente constituída.
"A estas personas, como a periodistas, políticos y servidores públicos, no solo se les "chuzaban" los teléfonos, también les armaron unas monstruosas carpetas muy suculentas y surtidas con información sobre el pago de impuestos, registros migratorios, certificados de cámara de comercio y datos de centrales como Sifín y Datacrédito. Llamó la atención de los investigadores de la Fiscalía una carpeta titulada "Seguimiento a organizaciones y personas de tendencia opositora frente a las políticas gubernamentales con el fin de restringir o neutralizar su accionar". Hay un tema que investiga la Fiscalía es llamado "Guerra Psicológica", con el que se buscaba "manipular información privada para ablandar, en caso de ser necesario, a los funcionarios y las personas". Había una carpetas como la rotulada, Caso Paseo 1, 2, 3, en la que se adjuntaron todos los documentos sobre el viaje de varios magistrados de la Corte Suprema a Neiva para celebrar la llegada a la presidencia de la Corte de Yesid Ramírez Bastidas. Uribe vuelve a ponerse en mora de informar con claridad, sin ambigüedades que estaba buscando y para dónde lo llevaban sus desaforados afanes de poder y de riqueza.
Un capítulo que destaca es tiene que ver con las comunicaciones del vicepresidente Francisco Santos. Su familia estaban interceptadas por el DAS. En el mismo paquete, estaban "chuzadas" las comunicaciones de organizaciones como la Asamblea por la Paz, la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Asfaddes, Asonal , Judicial, la CUT y la CTC. Las interceptaciones ilegales del Das, y arias veces negadas por el alto gobierno, se extendían a las comunicaciones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud y la Seguridad Social, el Sindicato de Trabajadores de la Empresa de Teléfonos de Bogotá, el Cinep, la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Codhes, el Movimiento Cimarrón y la Corporación Siempreviva. Como se observa no se trata de una acción esporádica de algún detective abusador y fanático en materia política, sino de una estructura muy bien organizada, financiada, coordinada y con metas muy claras. Acabar la oposición política al gobierno de Álvaro Uribe.
Por medio de operativos de Control Técnico de Actividades Oficiales, hacían interceptaciones telefónicas al general (r) Manuel José Bonnet, ex comandante de las Fuerzas Militares y al general (r) Álvaro Valencia Tovar, ex comandante del Ejército Nacional, columnista muy cotizado en los medios de comunicación nacionales. Militares activos están que bujan de la furia por que los estaban vigilando en lo privado. Hubo una clara manipulación de los computadores del DAS, a las pruebas del polígrafo que frecuentemente sufrieron alteraciones unas para un lado y otras para el otro, de desaparecieron documentos mientras que otros sufrieron mutaciones, etc. La labor de la CTI la trataron de obstaculizar en repetidas ocasiones. En muchas oportunidades el presidente Uribe se ufanó de "la inteligencia que tenía a su servicio". A pesar de la forma tan agresiva como se trató al senador, Gustavo Petro, por parte de, Álvaro Uribe y sus ministros por atreverse a denunciar al Das y el espionaje e interceptaciones ilegales, quienes mintieron a los colombianos fueron otros muy diferente de este político. Eso avergüenza y humilla a Colombia. ¿De donde sacará el presidente que todos los colombianos somos imbéciles y que no tenemos capacidad de pensar y atar cabos?
Quiera o no el señor Uribe y su ministro de Defensa, el país tiene que asistir a un gran evento donde se aplique un castigo ejemplar a los responsables. No son solo los autores materiales de bajo rango, tienen que haber intelectuales de altísimo rango. El país exige conocer quiénes fueron los funcionarios, bien sea de la presidencia o del Das, que mintieron y siguen adulterando la verdad y que ordenaron esas acciones para gozo y placer de un solo y que no tienen perdón político ni judicial en una democracia. Deben estar entre quienes desde la Casa Nariño demostraron y estimularon tanto odio e intolerancia por la oposición política. Cada vez el gobierno de Uribe se parece más al de Fujimori. Hoy sabemos en dónde está este personaje que una vez fue el más grande y así se sostuvo así por varios por varias ocasiones en el Perú. Está pagando sus desvíos. Vive tras las rejas en una solitaria cárcel del Perú. ¡Sálvese de hacérselas que de pagarlas no! Colombia se salvó de la hecatombe por la denuncia tan oportuna del senador Petro.

