Un escupitajo a demócratas colombianos
Por no ser iniciativa del gobierno o un partido uribestia, el gobierno pretendió retirar el referendo que establecería la cadena perpetua para violadores de niños. La iniciativa de reforma constitucional de origen ciudadano, que cuenta con el apoyo de organizaciones sociales y de figuras públicas como el Fiscal General de la Nación, Mario Iguarán, hace tránsito en el Congreso de la República. "El Gobierno está pensando en retirar el apoyo a este proyecto...", afirmación del Ministro del Interior en una clara interferencia política en las funciones de los congresista y el poder legislativo. Es un abuso de autoridad porque ni Álvaro Uribe ni nadie está por encima del querer popular. Con esta afirmación, Uribe busca entronizar la discriminación ante la ley y la Constitución. Las propuestas que benefician personalmente al presidente, caso de la reelección, según el mandatario, deben ser aprobadas y las de origen verdaderamente popular como los referendos del agua que busca el bienestar de millones de colombianos y la cadena perpetua para un crimen horrendo de la violación de menores, no deben pasar. No benefician en nada los intereses personales del presidente y entonces son inconvenientes. Eso en buen lenguaje se llama doble moral.
El Gobierno trae argumentos extremadamente infantiles con una gran dosis de estupidez. "La cadena perpetua es una figura extraña en la legislación colombiana". Lógico que tiene que ser una figura extraña. ¿No es una reforma a la Constitución lo que se propone? ¿No es extraña a la nacionalidad colombiana la reelección del presidente por segunda vez? Para la democracia es una reforma muy perjudicial e inconveniente porque la debilita enormemente. Los proyectos de referendo no los propuso el gobierno, entonces no puede pretender quitarlos de la agenda del congreso. Sería violatorio de la Constitución y otro abuso de autoridad. El ministro del Interior anunció que pedirá el retiro de esa iniciativa porque se trata de "un proyecto que ha generado mucha discusión en el país". Monstruosa afirmación. En una democracia lo fundamente tiene que ser mucha discusión y no la imposición porque le provocó al presidente. ¿Para dónde llevan a Colombia? ¿Al despeñadero? La democracia del Ministro del interior es una afrenta a todos los colombianos que creen en la democracia como forma de gobierno.
El Ministro del interior deja de manifiesto el asco que siente el gobierno de Álvaro Uribe por las propuestas populares. Lo asegurado por el ministro del interior es un escupitajo en el rostro de todos y cada uno de quienes aportaron su firma para respaldar el referendo de la cadena perpetua. Vulgar y de poca monta el que gobierno no participara en una audiencia pública celebrada en la comisión Primera de la Cámara. Uno de los convocados fue el Ministro del Interior y la directora del Bienestar Familiar. "Ningún funcionario del gobierno nacional se presentó ni envió excusas". Les patearon el trasero a los representantes anfitriones. No dieron la cara y actuaron como es normal en el comportamiento de la guerrilla de las Farc. Atacan por las espaldas y cuando menos piensen sus víctimas. ¿En que democracia vivimos donde es pecaminoso debatir los temas que han de ser leyes? ¿Cómo el presidente se atreve a hablar en los foros internacionales que aquí tenemos una democracia respetuosa de los derechos ciudadanos individuales y colectivos?
Lo más antidemocrático que pueda haber en el mundo lo pregona el Ministro del Interior y de Justicia. "El referendo reeleccionista es muy importante porque se trata de una propuesta de origen popular y hay que aprobarlo...". Cuando se le preguntó por los demás referendos, también tienen origen popular, aseguró que el de "la reelección es muy importante, y el del agua el gobierno se opone porque es inconveniente y la redacción no es muy clara". La redacción del referendo reeleccionista no es clara y a garrotazo limpio la quieren modificar en el congreso por orden del beneficiario, Álvaro Uribe Vélez. No hubo inconveniente moral o jurídico. En el caso de la cadena perpetua, el gobierno pide retiro del proyecto "Por las discusiones que ha originado". De verdad que se trata de disculpas muy infantiles, triviales e insignificantes.
¿El funcionario no se habrá dado cuenta que de trata de una propuesta para una ley que convoque al pueblo para hacer "una reforma constitucional" o introducir cosas no existentes antes, extraña al status? La reelección no es parte de la tradición del país, pero la impusieron con cohechos, torcidos, todo tipo de trampas y violaciones a la ley. Señor Ministro: "Sólo el Congreso puede decidir sobre el futuro de la iniciativa", dicen los juristas. ¿Por qué insiste el gobierno a actuar como ejecutivo y como legislativo a la vez como si se tratara de una dictadura? Las desafortunadas declaraciones ministeriales, ordenadas por Álvaro Uribe, son un escupitajo en la cara de los demócratas colombianos. Es la máxima degradación de congresistas uribestias que como serviles incapaces de sentir dignidad personal hacen lo que les ordene ele ejecutivo.

