Degradación democrática en Colombia
"Las Farc buscan manipular debate electoral con nuevas liberaciones", aseguró Uribe. De otra parte, los colombianos ven aterrorizados que vuelven las extremas derechas con sus habituales campañas de "limpieza social " a fin de atemorizar las comunidades ante la proximidad de las elecciones parlamentarias y torcer la voluntad popular como ya ha ocurrido en lasa 4 últimas elecciones. El presidente de los colombianos ha dicho: "El país sabe que cuando se aproximan elecciones, esos bandidos engañan a la opinión ciudadana", pero le verdad no se trata de solo la guerrilla, también los paramilitares y parapolíticos son responsables directos y en alto porcentaje. El presidente asegura que en Colombia no existen paramilitares porque él los acabó, pero la gente los tiene que soportar todos los días y los medios de comunicación publican a diario sus criminales acciones. Uribe ve solo por un ojo, por el otro es totalmente ciego como es sordo por el oído izquierdo. La democracia en la práctica se está diluyendo a pesar que los colombianos creen que es la mejor forma de gobierno. La están envenenando poco a poco.
Al señor presidente lo preocupa muy profundamente que la guerrilla pueda llegar hacer política con la liberación de los secuestrados, pero no lo molesta que el territorio nacional esté invadido por amenazas de ultra derecha contra prostitutas, homosexuales, drogadictos, pordioseros y en algunas regiones dirigentes de la oposición. La policía cree que se trata de "mamagallistas", pero sectores de opinión dudan de esa afirmación. "Por el cubrimiento de la campaña intimidatoria, génesis de la político partidista que vendrá, debe tener detrás una organización de alcance nacional y recursos muy abultados…". Los grupos guerrilleros son tan salvajes y criminales como los paramilitares y han sido repudiados por la voluntad popular. Las autoridades califican diferente a unos y otros. Es salvaje pretender hacer partidismo en base a liberar secuestrados, como es infamante hacerla en base a terrorismo de derecha a través de anunciar asesinar gente, limpiezas sociales.
El dolor causado por las extremas derechas, personificadas en los paramilitares y parapolíticos, a innumerables familias colombianas víctimas de todo tipo de atrocidades en las últimas 4 elecciones, no puede continuar. Pueda ser que para ellos esa sea una gran fuente de votos, los que sumados den triunfos arrolladores. Eso es lo que tiene avergonzado al país en el ámbito internacional. De ahí es donde surge la Colombia señalada de ser el primer lugar por crímenes impunes de lesa humanidad y por la violación de los derechos humanos. Mientras en el país no haya tratamiento igual para los criminales de derecha como de izquierda, seguirá existiendo la descomposición social y moral de la que ni el gobierno, ni congreso, ni las instituciones públicas se salvan. Todos a una tratan de manipular las elecciones y el presidente es el que más. Todo lo hace con ambigüedades, por debajo d la mesa y ofreciendo ríos de leche y miel para lograr su continuidad en el poder es contra la patria.
Dicho por el mismo gobierno, a través del Dane: “Apenas el 34,73, consideró que el país es democrático; el 10,03 por ciento afirmó que no lo es y el 55,24 por ciento respondió que Colombia es medianamente democrático. Aún así, el 78,26 por ciento de los ciudadanos está convencido que en Colombia la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno”. Esa percepción tiene su razón de ser. El comportamiento desequilibrado y antidemocrático de sus autoridades, de su congreso e instituciones la presionan. Los privilegios, mutabilidad de las normas pre establecidas para beneficiar a una élite, la tolerancia enfermiza para con los adeptos al gobierno, son parte de la antesala a la dictadura. Para unos sus acciones asociales y antisociales son motivo de cárcel y para otros tienen el respaldo presidencial.
El desequilibrio y el atropello es norma presidencial. Es malo que unos participen democráticamente y usen los temas de actualidad, pero virtuoso para cotejar beneficios particulares para el presidente. Las mayorías verdaderas en Colombia permanecen ocultas pues les produce asco las prácticas políticas y administrativas. (Incluye Álvaro Uribe Vélez como el que más). La participación real en las urnas ha estado entre el 40 y el 45 por ciento del potencial electoral, nunca ha pasado de ahí. No solo la guerrilla es dañina y desgarra la democracia Colombia. Pesa igual, si no más gravemente, los parapolíticos, los paramilitares, narcotraficantes, gobierno nacional, congreso y uribestias en general. La degradación democrática de Colombia no la produce un solo sector, nace en la presidencia, sigue al congreso y de allí a todo el país. La degradación está en el abuso del poder y el ajuste arbitrario de las normas para proteger intereses personales o de grupo. Colombia esta en la antesala de una dictadura.

