¡Los Derechos Humanos vuelven y juegan!
Los derechos humanos se han convertido en el dolor de cabeza más agudo y frecuente del actual gobierno colombiano. Para nadie es un secreto que una de las grandes propuestas, si no la mayor del presidente al sector capitalista del país, había sido el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Los Derechos Humanos y su dudoso respeto lo tienen obstruido y posiblemente nunca sea posible darle vía libre. Ahora parlamentarios de la Unión Europea, quienes estuvieron en Colombia señalaron que "pretender negociar un acuerdo comercial con sólo algunos países de la Comunidad Andina sin poner en su centro el tema del respeto por los derechos humanos, nos parece impresentable de parte de la Comisión Europea. Vamos a insistir desde el Parlamento Europeo en el respeto de los derechos humanos en cualquier acuerdo que negocie la UE". Como lo han hecho los senadores demócratas y el presidente de los Estados Unidos, "...la mejora en situación de sindicatos y los trabajadores colombianos serán valores que pesarán mucho..."
Los eurodiputados Flautre y Lipietz se reunieron con diferentes estratos de la estructura política, social y económica del país. Uno de esos sectores fue el sindicalismo y la clase obrera en donde quedaron impactados. En un comunicado ambos parlamentarios expresaron que ""gravedad de la situación de los sindicalistas en Colombia es aterradora". El director académico de la Escuela Nacional Sindical (ENS) les informó detenidamente que "en veintidós años 2.694 sindicalistas han sido asesinados en y, aunque ha habido una tendencia a la disminución de esas cifras en los últimos años, en 2008 repuntaron "fuertemente" con 49 nuevos asesinatos. Las amenazas de muerte, las detenciones, las desapariciones y el desplazamiento forzado en contra de sindicalistas y dirigentes sindicales son parte del ambiente diario en el que tienen que ejercer su labor. Existe un tipo de violencia, específicamente anti-sindical, que las autoridades colombianas quieren presentar como parte del ambiente de violencia común del país, (Refundir un problema en otro). Esa violencia es la parte más visible de una cultura anti-sindical que ha sido promovida desde sectores empresariales y los distintos gobiernos que se han sucedido en Colombia".
Los señores. Flautre y Lipietz, se mostraron "particularmente preocupados" por la información que indica que han desaparecido sindicatos y contratos colectivos en las empresas multinacionales y europeas que operan en Colombia. La francesa Renault y la española Telefónica, estarían inmersas hasta las orejas en la violencia anti sindical y la violación de los derechos de los trabajadores. La ausencia de sindicatos es fruto de una serie de prácticas restrictivas de las empresas con el aval del Gobierno. Esa situación se traduce en peores condiciones laborales y de seguridad para los trabajadores". Los visitantes no imaginaron venir a encontrar trasnacionales de sus países incluidas en la práctica de violación de los derechos humanos en Colombia. Eso los impactó mucho y motivo el boletín informativo que entregaron a los medios de comunicación en Bogotá.
Los euro diputados se fueron con un saber amargo en sus bocas y anunciaron que solicitar a la Comisión Europea que revise su estrategia. Liberarán una vasta campaña a todos los niveles a fin de que para avanzar en un acuerdo comercial de Colombia con la Unión Europea, tenga como fundamento inamovible que sus beneficios sean para todos los colombianos y los europeos, no solo para los sectores privilegiados en materia económica, social y política. Lo más seguro es que el Viejo Continente, en donde están los países mas desarrollados del mundo y el sindicalismo es elemento fundamental del progreso de los países, el tratado corra la misma suerte que con los Estados Unidos. "El objetivo de abrir mercados en favor de un plan de desarrollo y acercamiento social y económico de ambas regiones quedó marcado...". Los propósitos de Álvaro Uribe relacionados con acuerdos comerciales no solo estarán cojos, ahora también lo resultarán cojos, tuertos, sordos y mudos... El que quiera ver que vea y el que quiera oír que oiga, porque no hay peor sordo o mundo que el que no quiere ver o negarse a oír. Es a realidad colombiana. Es el valor desconocido y maltratado del sindicalismo abriéndose paso para no dejarse aplastar impunemente. Los derechos humanos vuelven y juegan.
Le invito a dar un vistazo: http://s3.amazonaws.com/lcp/realidades/myfiles/Persecucion-a-periodistas.pdf






