El Salvador, ejemplo de democracia y guerrilla
Mauricio Funes es el nuevo presidente de El Salvador. Fue el candidato del Frente Farabundo Martí de liberación (FMLN) logró el 51'2% de los votos. Estas elecciones producen un hecho histórico: Puso fin a 20 años de gobierno de las derechas. "En una democracia tenemos que reconocer todos que a veces se logra el objetivo y a veces no", declaró perdedor. Mauricio Funes, tuvo un discurso de reconciliación y tendió la mano a la oposición para llevar a cabo una transición tranquila. El éxito el presidente ganador lo centró en que "todos los que vencieron el miedo y apostaron por el cambio y la esperanza para un nuevo El Salvador. El respaldo recibido demuestra al mundo entero está preparado para la alternancia". Fue algo muy parecido a lo sucedido en los Estados Unidos en sus últimas elecciones presidenciales cuando escogió un mandatario de izquierda: Obama. Los politólogos creen que "se trata de una tendencia universal que apenas está comenzando a imponerse". En muchas ocasiones al candidato y al partido triunfador lo calificaron de ser un "partido y un candidato pro-terrorismo".
Las izquierdas salvadoreñas no votaron por nada extraño. Funes ha dicho que "Ha triunfado la ciudadanía, que creyó en la esperanza y venció al miedo. Es una victoria de todo el pueblo salvadoreño. Estaremos animados por la unidad nacional que exige dejar de lado la confrontación y el revanchismo... Gracias a la decisión del pueblo salvadoreño me convierto, sin lugar a dudas, en su presidente... Después de cuatro derrotas del FMLN, se alcanza el triunfo. El compromiso es trabajar por el Estado de derecho, la Constitución y la Democracia. Luchar incansablemente por las libertades, la libertad de expresión y de culto. Hay que pelear por el régimen económico, la propiedad privada y la seguridad jurídica", dijo el nuevo presidente... un Gobierno basado en el diálogo y que atenderá a los sectores empobrecidos y excluidos. Tal y como dijo Romero al señalar que la Iglesia tenía una opción preferencial por los pobres. Ése será el actuar de mi Gobierno... Quiero ser el presidente de la paz, el progreso, la justicia social y la verdadera reconstrucción del país. Hay que dejar atrás las venganzas del pasado".
A pesar de que en el Salvador se utilizó la misma perversa estrategia, como se hace en Colombia, de satanizar a quienes tienen pensamiento social y su criterio político no se identifica con el gobierno de turno, no penetró en la conciencia ciudadana. Todo lo contrario, estimuló el interés ciudadano y se llegó a la cifra nunca antes vista de un umbral superior al 60 por ciento de la participación. "No es extraño que en nuestro país suceda lo mismo y la gente vote por una propuesta rica en contenido social masivo. Esta ha sido la gran falla del gobierno de, Álvaro Uribe, quien se ha centrado en amasar capitales extranjeros y nacionales, a la guerra y olvidados que el verdadero desarrollo y crecimiento de un país está en sus gentes, hombres y mujeres del común. El populismo demagógico de Uribe fracasó rotundamente, un ejemplo el crecimiento del desempleo y las decepcionantes políticas económicas en general toda en baja".
Lo de celebrar, como demócratas dentro de la gran familia latinoamericana, está en que El Salvador facilitó que sus gentes votaran sin intimidaciones ni amenazas de grupos violentos. Es valiosísimo el ejemplo que da Frente Farabundo Martí de Liberación (FMLN), que si en una época fueron violentos, llegaron a la conclusión de que no era ese el camino para llegar al poder. Es bueno porque estos resultados le gritan a la cara de las Farc y el ELN que van por el camino falso. Secuestrando, violando todos los derechos de las gentes, traficando y haciendo uso del terrorismo solo consiguen repulsa generalizada. Parece que cuarto de hora de las extremas derechas acabó en la América. Mauricio Funes es un ejemplo para Colombia como lo ha sido el Presidente Obama quien aseguró, "Nosotros necesitamos dejar la era de intervención y coerción económica en el pasado... Nosotros tenemos que respetar el derecho de nuestros vecinos a elegir sus propios lideres y su propia forma de gobiernos". El Salvador es hoy, para Colombia, ejemplo de democracia limpia.

