Una pregunta impertinente y escalofriante
“Empotrado en una butaca en el llamado “Salón Amarillo” de la sede de gobierno, en el centro de la ciudad, Uribe, de 56 años, fue consultado sobre si temía ser enjuiciado por la Corte Penal Internacional una vez que concluya su gobierno, en agosto del 2010. Y como desestimando el tema, dijo que no tenía nada más que agregar al asunto cuando fue consultado si se imaginaba corriendo la misma suerte que el ex presidente de Perú, Alberto Fujimori, sometido actualmente a la justicia en su país por homicidio y secuestro en dos matanzas durante su gobierno y en las que murieron 25 personas”. Así publicó una agencia internacional los últimos de los 40 minutos que el presidente Uribe dedicó a conceder una entrevista sobre su gobierno y Colombia, en términos generales. Los periodistas a pesar de todo, esperaban una respuesta del presidente colombiano cuyo gobierno y decenas de sus funcionarios se han visto envueltos en cantidad de escándalos.
Uribe es una persona que esta acostumbrado, a base de dinero grande y de intimidaciones, a recibir periodistas inscritos en su despacho comprometidos a elogiarlo y por eso solo hacen interrogantes normalmente generadas en la oficina de prensa. Preguntas de esas, que un buen periodista llamaría tibias o intranscendentes. La informaciòn se logra simplemente poniendo a rodar la filmadora, la grabadora o disparar la cámara fotográfica. Es la pereza que genera la obligación de uniformar las noticias para orientarlas de tal forma que no moleste al mandatario y ante la opinión pública lo consolide como un mesías. En lo “diario” no les es permitido hacer preguntas espontáneas, profundas o analíticas. Pobre aquel “periodista” quien se salga de los lineamientos dictados, no por la ética, sino por el jefe de presa de la presidencia.
La explosión de ira del presidente ante las preguntas de la agencia internacional, asumimos, fue impresionante. Se tuvo que haber convertido en un semáforo que cambió u rostro de amarillo a rojo y de rojo a verde. Tanta fue tanta la ira del mandatario que se trabó, se le fueron las palabras y terminó la entrevista de un solo golpe. !Que un periodista se atreva a dudar de la gloria eterna de Uribe, es un pecado muy grande¡ No importa que el ex presidente del Perú, quien gozaba del 80% del respaldo popular en las encuestas de su época, quien se hizo reelegir en varias ocasiones, quien todas las semanas visitaba pueblos para llevar baratijas a los damnificados por los fenómenos naturales pero no solucionarle los problemas, quien perseguía férreamente la oposición, a los jueces, magistrados y mataba guerrilleros al por mayor, quien se imponía con mentiras y ambigüedades, haya ido a la cárcel. !Eso fue él. Uribe imposible¡
De todas formas, así no lo dijo públicamente, la cuestión tuvo que quedarle dando vueltas en la cabeza a Uribe. El miedo fue repartido dentro de la naturaleza entre todos los seres vivientes en tajadas iguales y mas entre quienes por una u otra causa llegan a los pináculos del poder y de la gloria. Un juicio en la Corte Penal Internacional o que le ocurra la misma suerte que el ex presidente de Perú, Alberto Fujimori, sometido actualmente a la justicia en su país, es cosa que acobarda. La historia del peruano no será la última vez, porque anteriores ha habido miles, que de la gloria y el poder absoluto, la eterna alabanza y el servilisdmo de quienes lo rodean, baja a la cárcel y la humillación. El simple hecho de esbozar la posibilidad tiene que causar horror, desasosiego y recelo. Muchas cosas han ocurrido en Colombia en los últimos años que con un severo, imparcial, sereno y adecuado análisis y tratamiento jurídico, podrían servir de base para repetir la historia de Alberto Fujimori, en Colombia. "Cuando el río suena, piedras lleva”.
Por algo el periodista de la agencia internacional hizo la pregunta. Atreverse a iterrogar a Uribe sobre si se veía en las garras de la justicia colombiana no debe ser del todo gratuito. Uribe ha tenido que capotear escándalos de talla mayor y repercusión que podría dar pie a una denuncia internacional, insisten los entendidos. En internet se habla de esa posibilidad. En este gobierno se da el caso de los derechos humanos frente a los “falsos positivos”, extradición de los testigos y las pruebas de los crímenes de lesa humanidad cometidos por paramilitares, espionaje por parte del Das y la policía, asesinatos selectivos de dirigentes sindicales, desconocimiento de la autonomía de la justicia y persecución de sus integrantes, discriminación a con los indigenas, etc. Hacer una lista es cosa de nunca acabar. La posibilidad existe de terminar como Fujimori y eso será despues del 2010. El tiempo lo definirá todo.
Nota al margen: Los que apoyaban a Alberto Fugimori en el gobierno, hoy protagonizan una manifestación en la ciudad de Lima para exigir el máximo castigo posible. Los tiempos cambian brutal y dolorosamente.

