Le ladran a la luna… pero está muy alta
El asesor presidencial, José Obdulio Gaviria, familiar del bandido más tenebroso que haya tenido Colombia en toda su historia, Pablo Escobar Gaviria, está desesperado por las investigaciones que la justicia inició para dar con el autor intelectual de las " chuzadas telefónicas del Das". Este grotesco personaje, con ínfulas de ser el mayordomo de la finca de Uribe, (Colombia), desde hace rato viene abusando impunemente. Por diferentes medios ha tratado antes y hora, de lanzarle lodo y llenar de dudas al pueblo colombiano por las actuaciones de la fiscalía y la Corte Suprema de Justicia. Su última maliciosa y perversa actuación ante los medios de comunicación, sin pruebas ni fundamentos, fue contra el fiscal y la corte por tratar de cumplir con el deber de investigar los actos de espionaje contra periodistas, magistrados políticos y el total desconocimiento de los mandatos de la Constitución Nacional en cuanto a los derechos de los ciudadanos afectados.
Pero el fiscal general de la Nación no cayó en la trampa. No permitió desviar su atención de donde la tiene puesta. En una posición y seria y profesional, calificó como atrevida la acusación que hizo el consejero presidencial, José Obdulio Gaviria. Este espécimen sugirió ante algunos medios de comunicación que el Fiscal estaba reunido con el director de la revista Semana, Alejandro Santos, un fiscal y otros periodistas haciendo transacciones indebidas. "José Obdulio no puede deducir que la Fiscalía esté vendiendo información simplemente porque el fiscal y dos de sus funcionarios se reúne con un grupo de periodistas de la revista Semana tres días después de ocurrido el escándalo de las ‘chuzadas’… No lo puede decir… Hasta no oírlo no lo puedo creer porque una manifestación de esas sería muy atrevida, muy infundada… no es nuevo que me denuncie por tratar de cumplir con el deber… no voy a polemizar con Gaviria…".
La legua viperina del asesor presidencial también tocó con la CSJ, pero la respuesta fue tajante y firme. El magistrado de la sala penal de la Corte Suprema de Justicia, Augusto Ibáñez, puntualizó que "no se debe contestar a particulares sino a personas que tengan algún fuero o alguna competencia. (Que valgan la pena, dijo un vecino mío). La Corte sólo contesta frente a funcionarios públicos con competencia y el vocero del ejecutivo lo traza el ejecutivo. La Corte Suprema solo considera interlocutores válidos al presidente de la República, Álvaro Uribe y al ministro del Interior, tal como lo pactaron en un encuentro hace un año en el Palacio de Justicia... no habrá ningún tipo de respuesta". Los magistrados aplicaron los dichos que con frecuentemente decía mi abuelita: "A un bagazo poco caso... a un cagajón poca atención... son perros ladrándole a la luna y la luna está muy alta para que la puedan morder".
Las reuniones de la corte, la policía, el DAS, la Fiscalía y la Procuraduría tienen muy intranquilo al asesor presidencial. Está desesperado por desviar a las investigaciones, los medios de comunicación y la opinión pública nacional e internacional. Sobre los seguimientos e interceptaciones indebidas parece que hay resultados, (seguimientos como los que le hicieron al fiscal para informar a Obdulio sobre los pasos que está dando el investigador como la reunión con los periodistas de Semana). Las investigaciones iniciadas y que no pararán, gracias a este tipo de tertulias, como la del Fiscal con los periodistas, con la Corte, con el Procurador, con el Das y la Policía dejan resultados. Se si se junta todo en un solo paquete, es mucho lo que puede avanzar el fiscal no se desperdicia nada.






