En Colombia el sol no alumbra para todos
El hambre, el desempleo, la miseria en términos generales, será el primer factor para que la guerrilla de las Farc, Eln, paramilitares y narcotraficantes sigan reclutando menores de edad. Los niños y jóvenes de los sectores deprimidos no tienen ningún presente y el futuro está colmado de discriminación económica, social y política. En Colombia millones de niños que nacieron marcados por la pobreza y que por eso no cuentan en los planes prioritarios del gobierno, saben que no pueden esperar absolutamente nada del desarrollo y crecimiento nacional como esta enfocado en la actualidad. ¿Qué mas o menos les da, en estar reclutados en los sectores violentos donde tienen la oferta de un ingreso (así sea mentirosa) o recorriendo las calles de las ciudades satanizados y despreciados por la sociedad?
En el 2006 un estudio elaborado por una ONG de derechos humanos aseguró que "más de 11.000 niños, niñas y adolescentes formaban parte de los grupos armados ilegales en Colombia. Los usaban como -carne de cañón- para proteger a sus comandantes y detener el avance de las Fuerzas Armadas, mientras que éstas los utilizan para obtener información de inteligencia de sus enemigos. En otros casos como elementos de satisfacción sexual". El informe del gobierno señala que "8.000 niños y niñas hacen parte de los grupos armados ilegales. Desde 1999 y hasta finales del año pasado, más de 3.800 menores de edad se desmovilizaron, principalmente de la guerrilla".
Mientas el gobierno pierde su tiempo persiguiendo brujas y buscando castigo para periodistas porque informan fuera del libreto oficial, "UNICEF está muy preocupada sobre cuál puede ser el efecto de la crisis económica en el tema del reclutamiento en Colombia. ¿Por qué? porque los grupos armados ilegales no van a sufrir la misma recesión que los pobres del país" Entre mas desempleo, hambre, ignorancia y abandono haya, en los sectores deprimidos, los grupos violentos tendrás más reclutas al mejorarles las ofertas de un supuesto salario. Así lo pinten de otro color, los niños y niñas, cada día que pase, sufren más de los efectos de la crisis económica y por el descuido de las políticas oficiales hacia el harapiento.
El director del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Colombia, Paul Martin, advirtió que "Los grupos armados ilegales que hoy tienen niños en sus filas, deberán dejarlos salir ya, no el primero de noviembre, sabiendo que después de esa fecha es un crimen de guerra internacionalmente reconocido y serán responsables frente a la Corte Penal Internacional en La Haya. El reclutamiento de niños no solo es un crimen en la ley nacional sino también un crimen de guerra". El representante de la Unicef advirtió que este año se levantará la salvedad que Colombia le pidió a la Corte Penal Internacional para que no juzgue crímenes de guerra.
"En los últimos meses por el Sistema de Alertas del Ministerio de Interior y Justicia, han reportado el reclutamiento de menores de 18 años por grupos todavía no identificados claramente en su accionar delictivo". En otras palabras, el gobierno que tiene la obligación ineludible de proteger a todos los niños y jóvenes del país, no saben dónde permanecen ni qué está pasando con ellos. "Se carecen de estadísticas oficiales sobre el reclutamiento de menores de edad en el país, solo se esta al corriente de algunos que han sido aprendidos, muertos o se han entregado". Los costosos programas de que habla el gobierno han sido ineficaces porque se sabe de los gastos que han generado pero no de los resultados.
El Estado abandonó lo que realmente le debe interesar, los jóvenes y niños acosados por el desempleo, el hambre, la miseria y la discriminación de ellos como de sus padres. Mientras no haya bienestar real para todos los colombianos, no solo para limitadas y determinadas élites, habrá reclutas para la guerrilla, los paramilitares y los narcotraficantes. En Colombia el sol no alumbra para todos.






