Una piedra en el zapato presidencial
Definitivamente la valentía de, Alan Jara, no tiene similitud cercana. Es un hombre de análisis y pantalones muy bien puestos. Su actitud obligó a que el presidente de la república se bajara de su pedestal de infalible y fuera prácticamente a “darle explicaciones” de sus dudosas políticas. Es el primer rescatado de las Farc que no se encalambra ante su presencia ni su parafernalia. "La actitud del presidente, Álvaro Uribe, no ha ayudado a la liberación… el presidente Álvaro Uribe no hizo nada por la liberación de los secuestrados… en Colombia se está aplicando la pena de muerte por omisión, que consiste en no hacer nada para impedir que los secuestrados regresen a sus hogares… La razón de ser del Estado es la vida de todos sus asociados, es la defensa de la vida, la honra y los bienes de los ciudadanos".
Al decir, 'Negrita, gracias por mi libertad', sus primeras palabras al regresar a la civilización, está diciéndole al mundo que tiene una visión muy clara de lo que sucede en Colombia a pesar de su secuestro de siete años. "Me duele mucho, yo siento que varias muertes de secuestrados se pudieron evitar…” y habló de los “inamovibles del gobierno”. Un abierto reto a las teorías uribistas, destacó que “Es urgente hacer el intercambio humanitario… hay que traerlos a todos porque se están pudriendo en la selva…” Como muchos, que detestamos la violencia creemos, cuando hay seres humanos y vidas de por medio, los orgullos políticos no pueden tener cabida. “Desde hace 7 años, el terror mío no ha sido el de que la guerrilla me mate, sino el de que el gobierno me mate… Yo no sabía de qué balas protegerme, si de las balas del Ejército o de las de mis captores…” No creo que haya quien pueda desvirtuar a Alan Jara.
El ex gobernador del Meta será una piedra en el zapato del señor presidente, persona quien no admite que lo contradigan. Uribe lo visitó, la primera noche en libertad, pero no lo convencieron sus teorías. Alguien comentó que esa visita más parecía el inicio un debate político que un acto social. “Yo no creo que la política de seguridad democrática sea tan débil como para derrumbarse con un acuerdo humanitario”, concretó Alan Jara. “En Colombia, la pena de muerte constitucionalmente no existe, pero se aplica y por todos los grupos. Se está aplicando por parte del Estado una pena de muerte por omisión, cuando no hacemos nada por impedirlo… Pareciera que al presidente Uribe le convenga la situación de guerra que se vive en el país y pareciera que a las Farc le gusta que Uribe esté en el poder… Siento de todo corazón que Uribe no hizo nada por la libertad de nosotros.”
Las declaraciones de Jara, aceptadas por todos los medios de comunicación del mundo y publicadas a grandes titulares, comenzaron a surtir efecto. ! Sorpresa! El presidente, Álvaro Uribe, se declaro “dispuesto a un diálogo de paz con la guerrilla”. La declaración la hizo al término de una reunión con el ex gobernador quien formuló serios cuestionamientos a la política de seguridad democrática de este gobierno y al poco interés presidencial para liberar a los secuestrados. Los razonamientos de Jara fueron expuestos primero ante los periodistas y luego frente a Uribe. Le pidió al gobierno que se bajaran de la nube a la que se subieron: “Farc no están derrotadas y la única salida para el conflicto armado que vive Colombia es una solución negociada entre el gobierno y la guerrilla”.
¿El ex gobernador esta en riesgo por sus opiniones sea declarado "permisivos y cómplices del terrorismo"? Ya lo veremos.

