Incredulidad uribista al presidente
Durante el fin de semana, politólogos, periodistas y especialistas en "mamarle gallo" de la gente, estuvieron buscando lo que consideran debe ser la más adecuada interpretación, entre miles de disquisiciones, sobre lo que dijo, no dijo, quiso decir o no, Álvaro Uribe en Alemania. En el país europeo la canciller Angela Merkel entendió sin explicaciones extras que, "no va a las elecciones del 2010". De la misma forma juzgaron los periodistas e integrantes del alto mundo político y social del Viejo Continente. Uribe dijo que "mi interés no es perpetuarme en el poder como Presidenta sino que una serie de políticas se puedan continuar a largo plazo". Pero, aquí hay amigos del mandatario quienes creen que mientras deje de expresar la palabra "NO", todavía siguen vigente la dura. En otras palabras, le dan la misma credibilidad que tenía la "chimostrufia" quien afirmaba que "...como digo una cosa, digo la otra..."
"En un país con problemas, nada se puede prolongar inalteradamente. Pero creo que vale la pena, en lugar de entrar yo en un debate de polarización personal, promover políticas... estoy seguro que la opinión pública colombiana va a pensar mucho en ese tema, más que en el tema espectacular de situar la controversia alrededor de una persona. Y estoy seguro que muchos de mis compañeros van a buscar exitosamente ese liderazgo..." El mandatario colombiano insistió en lo que él cree es una necesidad continuar: la Seguridad Democrática, la confianza inversionista y la política social. "Eso es lo que queremos, con ajustes". De la misma forma el mandatario sabe que no se le puede dar continuidad a sus políticas como las están ejecutando actualmente y por eso habla de continuarlas "con ajustes"·
Los que gustan del juego de la "mamadera de gallo" al pueblo colombiano, mantener la duda y la ambigüedad sobre la política, jugarreta habitualmente estimulada por el propio presidente Uribe, sostienen que, "Presidente Uribe manifestó en Berlín que no entrará en "polarización personal" por reelección. No obstante, el mandatario no negó de plano su aspiración a postularse para un tercer mandato en 2010". Para estas gentes la palabra presidencial es cuestión de ir para donde corra el viento. La palabra de Uribe es una veleta que apuntará siempre el área de la cual pueda sacarse beneficio personal. "Uribe afirmó que su interés es "promover las políticas de la confianza creciente", cuestión que no resultaría cierta si se sigue navegando dentro de la neblina que ha invadido el mundo político cercano al gobierno. ¿Es esto tenerle confianza y credibilidad al presidente?
"Mi interés no es perpetuar al presidente... En un país con problemas, nada se puede prolongar inalteradamente". Agencias internacionales en sus despachados desde la capital alemana, interpretaron que Uribe habría dicho que no buscará una nueva reelección". Así se ratificaría la publicación de El Colombiano de la ciudad de Medellín. Aquí se niegan los algunos uribistas a creerlo rodeando presidente de dudas sobre posibles dobleces en el comportamiento del mandatario. Muchos de sus amigos creen firmemente que en Alemania pudo haber dicho una cosa, pero perfectamente en Colombia podría decir otra diferente. "como dijo allá una cosa, aquí puede decir otra...". Increíble el grado a que ha llegado la incredulidad uribista hacia su máxima y única figura de valía, el presidente






