Política confusa y contradictoria
La suma de letras da palabras y adicionadas muchas palabras da párrafos o capítulos. Al final, agrupados todos párrafos y capítulos tendremos obras escritas que es donde se esconde la ciencia, la cultura y el adelanto de la humanidad. Contrario a este criterio y a la esencia de la democracia, dentro de quienes son manejables y sumisos al gobierno hay quienes piensan diferente. El senador Samuel Arrieta, quien llegó al cargo cuando encarcelaron a, Luis Alberto Gil, propietario de Convergencia Ciudadana por posibles vínculos con paramilitares, cree que dentro del uribismo "hay demasiados intereses pequeños... Todos son candidatos menores que viven a la sombra del altísimo... no a todo aquel que diga que defenderá la seguridad democrática, habrá que creerle. Este personaje, quien también pelecha de contratos, burocracia y vive a la sobra del "Altísimo" se coloca en contra de los criterios del propio Uribe quien en ocasión anterior pidió que quien aspire a reemplazarlo y tener su bendición "que lo diga".
Roy Barreras, representante de Cambio Radical, cree que "El que quiera reemplazar al Presidente tiene que trabajar muy duro para ganarse la confianza de los colombianos. Eso se hace con propuestas, no peleando por cosas baladíes, ni por puestos". Esa sería una verdad en un ambiente político lógico y democrático, pero no en las actuales circunstancias en donde una de la principal exigencia es que el aspirante "no piense". Ese personaje debe ser fiel sin desviarse un milímetro a los actuales manejos del presidente Álvaro Uribe. Le estará vedado generar ideas o diseñar políticas económicas, sociales, de seguridad, etc. "Uribe es obsesivo, intransigente, en que su eventual sucesor que tenga su bendición debe adquirir el compromiso de defender los tres principales pilares de su doctrina: seguridad democrática, confianza inversionista y cohesión social. ¿Cómo generar ideas y hacer propuestas como propone Roy Barrera?
Alguien de aquellos que no pueden pensar, que deben su existencia a la sobra del "Altísimo" ha propuesto una fórmula para definir el candidato único del uribismo. "Que en las elecciones para Congreso de marzo de 2010, Juan Manuel Santos, se respalde en la lista de la U, Germán Vargas Lleras con la de Cambio Radical y Andrés Felipe Arias la del conservatismo. El que saque más votos sería apoyado por los otros". La idea podría resultar lógica, buena y sobre todo democrática, pero, en dónde van a dejar al "Altísimo". Eso sería democrático en su contenido y esencia, válido en otro país del mundo, pero en Colombia no. ¿Si el pueblo avala al candidato, cómo exigirle sumisión a las políticas de Uribe? Automáticamente, si el elector primario lo escoge, el candidato uribista tendría capacidad de pensar, ser autónomo, independiente y abierto cuestión que no lo toleraría Uribe.
El vocero de Cambio Radical, el senador Rodrigo Lara, hasta el momento parece ser el más real y sensato en este enredo en el que insisten los uribistas al señalar que "No le den más vueltas a eso, que reelección no habrá". Uribe, indudablemente esta interesado en mantener la ambigüedad y falta de claridad para que sus "fieles" seguidores no lo vayan a dejar solo en su último año de gobierno. Uribe sabe a ciencia y conciencia que los senadores y representantes que lo rodean son como las putas, se van con el mejor postor. No estoy de acuerdo con quienes señalan a quienes se han mostrado como aspirantes a la presidencia como "candidatos pequeños". Todo lo contrario con Arrieta y Barrera, los paladines de los intereses pequeños, (puestos y contratos), por apoyar a Uribe y estimular una política confusa y contradictoria.

