Un secreto que todos sabían
National Security Archive, institución vinculada con la Universidad de George Washington, divulgó documentos desclasificados por los Estados Unidos. El evento aconteció pocos días antes de que, Álvaro Uribe, jefe supremo de las fuerzas militares de Colombia, recibiera de manos, George W. Bush, la Medalla Presidencial de la Libertad. No se trata de una acción política doméstica, sino de un secreto hasta hace poco, en donde queda claro que los “falsos Positivos” no son cosa nueva. “La CIA y diplomáticos de alto rango de EE.UU. sabían que las fuerzas de seguridad de Colombia, apoyadas por Washington, utilizaban tácticas de escuadrones de la muerte y tenían nexos con los paramilitares”.
Pone la piel de gallina saber que se trata de comportamientos normales en el ejército. “El asesinato de civiles de izquierda en áreas de control guerrillero, colaboración con paramilitares… ataques contra presuntos simpatizantes de la guerrilla, y el asesinato de combatientes capturados… El conteo de bajas y los falsos positivos tienen una historia institucional dentro de las fuerzas de seguridad… alentaron la táctica de inflar el conteo de cuerpos matando civiles… La idea era ocasionar el mayor número de bajas a la guerrilla ante la opinión pública nacional e internacional… la práctica de los -falsos positivos o muerte ilegal de civiles que luego son presentados como guerrilleros muertos en combate es una vieja práctica del Ejército colombiano…”
El informe de National Security Archive, señala que Gobierno del presidente, Álvaro Uribe, comienza a tomar medidas para depurar a las filas militares pero a partir del momento que el gobierno de Estados Unidos desclasificó su secreto de Estado. De otra parte y por coincidencias, por sos mismos días son reclutados en un pueblo de Cundinamarca un grupo de muchachos para asesinarlos a sangre fria y luego presentarlos como guerrilleros muertos en combate en un pueblo del Departamento de Norte de Santander. Fue un soldado hermano de uno de los muertos quien testificó el genocidio. Luego también fue asesinado.
“Álvaro Uribe ha tomado medidas para depurar a las filas militares de oficiales corruptos, claramente no son suficientes… es necesario que el ejército colombiano haga público su informe sobre el escándalo de los "falsos positivos", como primer paso para promover una mayor transparencia y justicia en Colombia.” A pesar que el Congreso nacional lo ha solicitado en reiteradas ocasiones, el Ministro de Defensa y el presidente Alvaro Uribe han guardado silencio y cuando los periodistas les preguntan sobre el tema, evade hablar de él.
Hoy gracias a la información proveniente de National Security Archive, institución vinculada con la Universidad de George Washington, sin ánimo político ni de lucro, muchas cosas comienzan a despejarse. Que los falsos positivos no fueron cuestión ocasional sino es una costumbre inveterada en el ejército. Al ser una costumbre no puede considerarse un secreto porque todo el mundo lo sabía y usaba dentro de las filas para lograr ascensos, condecoraciones y sacarle millones de pesos al Estado. ¿Solo los pocos generales destituidos por Álvaro Uribe sabían lo que pasa en el ejército? ¿Solo él como jefe de las fuerzas militares era el único que nada sabía, goazaban de virginal inocencia? ¿Que no han podido presentar el informe porque les toca que hacer un tratado sobre los “Falsos Positivos? Poco a poco la verdad saldrá a flote sobre un secreto que los militares sabían y practicaban sin problemas y a la vista.






