La exclusión y el hambre no son desarrollo
A pesar del esfuerzo gubernamental por pretender convencer a los colombianos de que “nunca antes” y gracias a la “seguridad democrática” hubo tantas cosas buenas para el país, la realidad viviente es otra. Por lo menos el 40% de los habitantes de este país, aguanta física hambre todos los días del año. La FAO acaba de divulgar un informe sobre la “inseguridad alimentaria” en que se debate la Patria de Uribe y en el mismo advierte que 18 millones de seres humanos pasan días enteros sin llevar un mendrugo de pan a sus bocas. Para estas personas no ha habido crecimiento ni desarrollo social y económico desde el 2002 cuando el gobierno concentro sus esfuerzos a incrementar los grandes capitales en detrimento del ingreso popular. Esta es la política que busca perpetuar el presidente Uribe.
Carlos del Valle, Oficial Nacional de Programas de la FAO en Colombia sostiene que, "Esto significa que estas personas tienen acceso a un conjunto de recursos que no les alcanza para satisfacer sus necesidades mínimas y básicas. Dieciocho millones de personas que consideran que no tienen una seguridad alimentaria definitivamente preocupa. El llamado de la FAO es reiterado en el sentido de estar alertas frente a los precios de los alimentos y peor aún, alertas frente a la caída de los mismos. Es un llamando la atención de los gobiernos para tomar acciones adecuadas y reales”.
Un país no está bien porque unos pocos tengan todo el dinero en forma egoísta y en la peor de las prácticas del repudiado “Capitalismo Salvaje” en Colombia estimulado por el gobierno. El país está mal porque 18 millones, de sus aproximadamente 40 millones, aguantan hambre física, están en la miseria y no vislumbran ningún futuro positivo. El país está harto y desilusionado de tanto discurso sobre soluciones sociales pero virtuales, de la mentira en los “Consejo Comunales” con los que buscan aplausos para el presidente. Hay indignación por los grandes esfuerzos para torcer la verdad a través de costosa propaganda por Televisión y radio donde aparece Uribe como el ángel redentor. La situación social y económica de la población desplazada, la indígena y la afrocolombiana conformando los sectores más afectados por la inseguridad alimentaria, desde el 2002, ha empeorado, dice la FAO.
Cuando hablamos de equilibrio, responsabilidad social y redistribución de los ingresos no estamos sugiriendo que se le impida al capital incrementarse. Todo lo contrario, pero que con el resultante de ese incremento se creen fuentes de trabajo en forma masiva y en toda la geografía nacional. El problema de violencia en Colombia tiene su origen en el hambre, la discriminación y la injusticia. La exclusión de las inmensas mayorías de la posibilidad de un ingreso digno que cubra sus necesidades fundamentales y le permita una porción para el ahorro, es “redistribución de los ingresos”. Si en un país 18 millones de personas pasan hambre diariamente, la verdad es que la cosa no está marchando bien. La exclusión, el hambre y la injusticia no son desarrollo.



