Apoyo a Uribe en barrena
Ya se están viendo los efectos que tanto escándalo, de tanta maniobra extraña para burlar las normas vigentes y de obligatorio cumplimiento por parte de parlamentarios, presidente y ministros, de tanto desequilibrio social y ausencia de una verdadera seguridad ciudadana a todos los niveles. “El apoyo de los colombianos a una segunda reelección inmediata del presidente, Álvaro Uribe, bajó a un 54 por ciento. El apoyo a la reelección de Uribe viene cayendo sistemáticamente desde el 74 por ciento que marcó en julio, después de la "Operación Jaque" en la que el Ejército rescató a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y 11 efectivos de las Fuerzas Armadas.” Uribe ya no es el que asusta, deslumbra o intimida al mundillo político, advierten conocedores de los desarrollos partidistas en el país.
Los eventos que hicieron mella y empujaron una opinión negativa son sintetizados en: “los recientes escándalos como las ejecuciones extrajudiciales de jóvenes que el Ejército reportaba como integrantes de grupos armados ilegales muertos en combates y no lo eran…la masiva estafa de empresas ilegales de captación de dinero conocidas como "pirámides" y que se debe en buena parte a que como el Gobierno reconoció que no fue diligente para actuar a tiempo y frenar la masiva estafa. El traspié del referendo para la reelección en 2010. (Los colombianos siguen queriendo a Uribe, pero solo hasta el 2010)… Cada vez son menos los que quieren que Uribe se lance a la reelección".
La crisis económica y social que vive Colombia podría servir de fundamentos las gentes para retirar su deseo de seguir teniendo a Uribe por tercera vez y en forma continua como presidente. Colombia no ha avanzado en materia de empleo. Se ha mantenido todo el tiempo en un nivel igual al que recibió Uribe de su antecesor. La forma agresiva y desenfrenada del presidente para responder sobre inquietudes que son planteadas en el congreso y los medios de comunicación sobre su gestión de gobierno y su familia, llevan a sembrar la duda y la desconfianza. “Nunca aclara nada, simplemente agrede e intimida a quien se atreve a pensar u opinar”, dijo don Miguel, un viejo amante de la política santandereana que en un principio fue uribista pero que hace rato dejó de serlo.
Con la devolución de los dineros invertidos en la gran estafa de las pirámides, vendrá otro jalón negativo a la opinión de los colombianos frente a una nurva reelección. No han de hacer falta nuevos escándalos donde se de cuenta que en las manos de los funcionarios asignados para la devolución se desvaneció el dinero y que solo les reitegrarán, a quienes les vaya bien luego de muchos meses o posiblemente años, una mínima parte de sus recursos. Finalmente la falta de claridad de quienes actuaron en torno a la recolección de las firmas para el referendo ha salpicado de dudas a la gente. Se ve que no lo han hecho por amor a la patria sino para ir armando un negocio hacia el futuro, una especie de pirámide política donde 5 millones aportan y muy pocos se beneficiarán.
Así del 54% saltara a menos del 50%. No le jalo a la brujería, pero no dudo que el apoyo a Uribe ya entró en barren y de ahí no lo saca ni mi Dios con ayudantes.

