Le sirvieron de la misma mazamorra
El presidente Uribe debe estar sintiendo lo mismo que los magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia o los dirigentes de los partidos de oposición hace pocos meses. Me refiero a la época cuando él tomó como política de su gobierno la calumnia y el lanzarles toda clase de improperios a fin de destruirle su dignidad y fomentar contra ellos la desconfianza entre los colombianos. Hoy la bola se devolvió y quienes están en la picota pública son el mandatario, sus hijos y hasta su esposa. Que sea verdad o mentira lo que se están diciendo de la familia presidencial importancia, pero más lo importante es que están tomando de la misma mazamorra que Uribe preparó él hicieron tomar a otros. En el mismo tráfico de la calumnia surgida en el Palacio de Nariño.
Indudablemente que eso de la agresión injustificada y la calumnia mal intencionada duele mucho, venga de donde venga. Hoy se duele el presidente y advierte que “Mis bienes son aquellos a los que me he referido públicamente, mis hijos no son corruptos, no son traficantes de influencias ante el Estado, mis hijos no son holgazanes, mis hijos no son vagos con sueldo, mis hijos han escogido ser hombres de trabajo…” La senadora Cecilia López, del Partido Liberal, hizo énfasis en las denuncias de una supuesta vinculación entre el jefe de Estado y su familia con la firma DMG, intervenida por el Estado. Algunos dirigentes de la oposición han señalado que hay en todo sitio y lugar muchos rumores relacionan a los hijos de Uribe con firmas dedicadas a captar dinero mediante el ilegal sistema de "pirámide" y la DMG, entre otras.
Reitero que eso debe incomodar mucho. Igual que cuando el presidente denigraba de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, en todos los tonos, todos los días y con el uso de la calumnia como arma. Los trató de guerrilleros y delincuentes de la más baja moral. Nada de lo que dijo Uribe se pudo probar. Los agravios cesaron cuando la corte Internacional de Justicia metió las narices en defensa del Poder Judicial. La senadora hizo sus afirmaciones en el congreso, lugar designado por la Constitución Nacional para ejercer el control político ejecutivo. "Encima de que la gente ha perdido su dinero y la respuesta del gobierno ha sido incompleta, ha engañado a la gente, hay un ambiente de duda porque hay demasiados vínculos de DMG con Palacio, con personas muy cercanas al presidente como su hijo… es hora de que el mandatario haga un acto de fe y presente las pruebas necesarias para desmentir los rumores que circulan en el país… Pidámosle al presidente que ayude a aclarar esta serie de dudas y que presente él y sus hijos las declaraciones de renta del 2002 y las del 2007".
Agencias internacionales de noticias publicaron que “El presidente reveló que algunas empresas de captación ilegal de dinero, para atraer a más inversionistas, hacían publicidad diciendo que sus hijos Jerónimo y Tomás, así como su esposa Lina Moreno, tenían depositados recursos en esas firmas”. Que de su esposa existe el rumor surgido en una reunión de señoras de la alta sociedad, donde se comentó que esa pirámide (la del tema de conversación), estaba dirigida por Lina Moreno…". El Ministro de Hacienda dijo que “es perverso que se diga aquí que el Gobierno y el Presidente no intervino…” ¿Acaso no era perverso lo que hacia Uribe con la Corte porque esta entidad de justicia estaba investigando a sus amigos los parapolíticos? ¿No es la misma mazamorra de calumnia y mala fe que el propio presidente preparó?






