Una verdad que busca salida
El escándalo de las pirámides ha desviado la opinión pública de los "falsos positivos", horrendos crímenes en personas inocentes, ejecutados por algunos miembros del ejército. Los medios de comunicación se vieron de un momento para otro saturados de DMG con noticias provenientes desde el Congreso de la República hasta las solitarias calles de Mocoa. El Congreso le pide informes precisos al ministro de defensa, pero no llegan. El fogonazo que produjo el retiro de un grupo de altos militares, ya pasó. Ahora se trata que todo retorne a la normalidad con declaraciones a diestra y siniestra de nuevas y perentorias medidas para que la fuerza pública respete los “derechos humanos” y las gentes que los promocionan.
Pero, parece que la verdad, aún no comprobada en los casos de los “falsos positivos”, se niega a permanecer escondida. El general en retiro, José Joaquín Cortés, en declaraciones a la periodista, Mariana Chalela, dijo cosas muy graves. Aseguró que “el gobierno los presionó exigiéndoles muertos en combate y que el Ministro de Defensa aprovechó al ejército para ganar popularidad. El Ministro está cosechando los frutos del Ejército para conseguir sus objetivos personales… esto está afectando la moral y el honor de los soldados…” Rechazó la forma como en una rueda de prensa al anunciar el retorno a un grupo de generales “deja la impresión de que fuimos los forjadores de un acto macabro de un acto bárbaro”.
Nadie olvida como el gobierno una vez estalló el escándalo de los jóvenes de Suacha declaró que “no tenían ni idea de que esto estaba ocurriendo, no sabían nada”. Hoy el general dice todo lo contrario al afirman que “a las tropas se les exigía resultados operacionales que estaban representados simplemente en muertos en combate siendo estas exigencias muy fuertes y permanentes… Nosotros los comandantes de división sabíamos soportar esa exigencia sabíamos soportar esa presión por nuestra antigüedad”. Estas declaraciones podrían servir como la punta del hilo para comenzar a desenrrollar toda la madeja. Indudablemente la verdad seguirá buscando salida y ya llegará el momento que pueda surgir a plenitud.
El general, José Joaquín Cortés, afirmó que el Ministro y el entonces comandante de las fuerzas militares podrían estar diciendo mentiras al país. “…el Ministro de defensa y el Comandante General nunca dieron a conocer a las divisiones la directiva la cual dice que es mejor las entregas voluntarias que los muertos en combate… El Ministro y el Comandante General han debido imponer la directiva han debido ir a las divisiones era apenas lógico y reuniera a los comandantes de batallón…” Nunca lo hicieron. Para miles de militares había total desconocimiento de la directiva a que se refirió el ministro para tratar de salvar su responsabilidad en los “falsos positivos”.
No cabe la menor duda que el sacrificio de los soldados es muy grande para que sea utilizado en beneficio personal o para subir escalones políticos. A los colombianos, según estas afirmaciones no se les ha respetado, les han mentido y tratado de engañar. Hoy queda en el aire la afirmación de que “a las tropas se les exigía resultados operacionales que estaban representados simplemente en muertos en combate siendo estas exigencias muy fuertes y permanentes”.Eso reclama confirmación. ¿Quién tiene la razón? Los soldados que en el monte exponen su vida o los ministros y generales de la punta de la cúspide que desde escritorios y sillas muy cómodas presionan resultados para salir y aparentar que fueron ellos los héroes y que las políticas de seguridad son lo máximo.. Hay una verdad que busca salida.

