¡Falta mucha claridad!
El referendo reeleccionista no pudo hacer su curso en forma tan expedita como lo esperaban sus impulsores. Ha encontrado una serie de obstáculos que no fueron calculados entre ellos que hay muchos otros colombianos que tienen aspiraciones de ser presidentes, del desprecio mostrado por el único beneficiario, el presidente Uribe, al señalar que “hagan lo que quieran con eso”. Cuenta de la misma forma las posibles violaciones a la ley en el procedimiento de recolección de las firma. Decenas de politólogos han sostenido que se trata de un acto no muy beneficioso para la democracia porque lo que busca la iniciativa es perpetuar una determinada élite en el poder.
Los cuestionamientos a la financiación, apoyos a la recolección de firmas y posibles impedimentos, fueron temas tratados en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes. No hay claridad sobre esos aspectos. “ le pidieron a Luis Guillermo Giraldo, secretario del Partido de la U, que explique de dónde salieron los dos mil millones de pesos que se utilizaron para el referendo”. Las explicaciones no se dieron, pero si fue posible saber que la norma legal establece un tope de 300 millones para los gastos en estos casos. Igualmente se conoció que entre los colaboradores está una firma transportadora de valores cerrada por el gobierno ya que existen profundas dudas sobre su legalidad y vínculos con el narcotráfico y las “pirámides”.
El representante de Cambio Radical, Carlos Motoa, les pidió a los congresistas, de la Comisión Primera de la Cámara, que “analicen si estaban impedidos para que no incurrieran en conflicto de intereses cuando familiares estén vinculados con cargos en el Estado”. De inmediato se inició el proceso de consulta y estudio de posibles impedimentos. No sería muy recto ni honorable que se apruebe una segunda reforma constitucional, para una nueva reelección de Uribe, rodeada de dudas y posibles ilegalidades como sucedió con la primera.
En el congreso la agenda legislativa anda mal. Los representantes y senadores aseguran que la culpa de todo son los proyectos relacionados con la reelección presidencial. Pese a que el presidente, Álvaro Uribe, ha dicho que no moverá un solo dedo por esa propuesta, hay un grupo de políticos con intereses personales y sueños frustrados de seguir en el poder y por su ceguera no atinan a mirar el mal que le están haciendo al país. Para ellos "La única agenda que existe es la reelección y eso paralizó todo".
A pesar de las afirmaciones de que los uribistas tienen la mayoría en la Comisión Primera, algunos de ellos no se atreven a dar el paso del primer debate. La falta de claridad en el origen de los recursos, dos mil millones de pesos, para recolectar las firmas los tiene indecisos. Los colaboradores que tuvieron la recolección y transporte de firmas por parte de una firma transportadora con problemas con la justicia y posibles vínculos con el narcotráfico. El desconocimiento de las normas legales que establecen 300 millones de pesos como tope de gastos y las evasivas de quienes deben responder para hacer claridad los tiene bloqueados. El país no resistiría otra reforma constitucional para una segunda reelección, rodeada de dudas e ilegalidades. ¡Falta mucha claridad!






