Todos en el suelo o todos en la cama
La violencia es mala venga de donde venga. No importa que sea de la extrema derecha o la extrema izquierda, es lo mismo. Hace pocas semanas hubo un escándalo nacional en donde intervinieron el presidente, algunos de sus ministros y el congreso uribista. En esa ocasión alzaron el grito al cielo para señalar que unos encapuchados de extrema izquierda habían celebrada una reunión con estudiantes primíparos, rector y profesores de una universidad pública. Hoy hay graves amenazas con la vida de estudiantes y profesores provenientes de grupos de extrema derecha. Grupos violentos quienes no encuentran otro canino que el crimen para imponer sus ideas. Son las “águilas negras”, nuevos paramilitares acantonados en la capital de la república.
El presidente, Álvaro Uribe, en reiteradas ocasiones ha sostenido que en Colombia no hay paramilitares, que desaparecieron por acción de su gobierno. El quiere venderles a los colombianos la idea de que no existiendo sectores armados reemplazando a gobierno, con su apoyo estatal, del sector político y empresa privada para exterminar a las extremas izquierdas. Pero ahí están los grupos emergentes tratando de imponer su voluntad y ofreciendo cierto fidelidad a la gestión del gobierno. Los extremistas de derecha están actuando en forma selectiva como lo hacían los “jefes” que hoy están en los Estados Unidos privados de la libertad por narcotráfico pero exonerados de responder por los crímenes de lesa humanidad.
En el Senado de la república desde que se conocieron las denuncias de las amenazas no ha habido debate alguno contra los responsables de las “Águilas Negras”, tampoco los ministros ni el presidente se han pronunciado para condenar la acción criminal de la intimidación ejercida por las ultraderechas colombianas. No han sido citados a informar a los cuerpos colegiados a lo rectores de las universidades públicas como si ocurrió cuando los encapachados con el congreso uribista. Reitero que la violencia es mala venga de donde gena. Lo que busco es marcar la diferencia de tratamiento que hay entre unos y otros, la discriminación en el castigo para actuaciones criminales. Pareciera que lo de las extremas izquierdas fuera malo y lo de las extremas derechas bueno o al menos tolerable.
Los medios de comunicación han informado que las amenazas fueron denunciadas ante la fiscalía, el Ministerio del Interior y la presidencia de la república. A pesar de que el presidente habla de los “derechos humanos” como una de las grandes gestiones de su gobierno, los amenazados son en su mayoría contra activistas de su respeto y aplicación. El abuso de los extremistas de derecha ha llegado a imponer en “toque de queda”.¿? Indudablemente los grupos de derecha como de izquierda están en un lamentable y salvaje estado de fanatismo llevados por cierto tipo de discursos e intervenciones públicas que alimentan, el desequilibrio, la exclusión y la inseguridad. Las extremas izquierdas son malas, las extremas derechas son malas.
El crimen es crimen así sea cometido por la derecha o la izquierda extrema. Por parte de las autoridades la persecución tiene que ser igual. No puede ser “delegada” por acción o por omisión como pretender hacerlo las extremas derechas al las amenazas a los activistas de los derechos humanos y las organizaciones estudiantiles. ¿Dónde están las congresistas uribistas que no protagonizan acalorados debates contra las criminales organizaciones de extrema derecha como lo hicieron con las izquierdas? No defendemos a nadie, defendemos la igualdad en el tratamiento al crimen provenga de donde provenga. “O, todos en el suelo o todos en la cama” pero es inadmisible aceptar condena para unos y tolerancia para otros.
