A García, Colombia le queda debiendo
Rafael García, el ex funcionario del Das convertido en el testigo ‘estrella’ de la ‘parapolítica’ salió de la cárcel. Los jueces le concedieron libertad condicional por su valiosa colaboración con la justicia. Gracias a su valerosa determinación, sus testimonios sirvieron para depurar la política en una forma nunca antes vista. Muchos son quienes hoy están tras la reja o son materia de investigación gracias a su generosidad con la Patria. Cuando abandonaba acompañado de su familia la prisión le dijo a los medios de comunicación que no va a parar ahí, con el contrario, seguirá dando a conocer todo lo que sabe sobre el mundo del la delincuencia de cuello blanco. “Yo tenía una deuda con la sociedad, pero hoy salgo de la cárcel porque la pagué…”
El ex jefe de informática del DAS estuvo preso durante cuatro años. Para salir de la prisión canceló una caución de seis salarios mínimos legales mensuales vigentes. Un juez de ejecución de penas en Bogotá consideró que García ya tenía derecho a su libertad al cumplir más de la mitad de su pena fijada en 11 años por el Tribunal Superior de Bogotá. La sentencia inicial fue de 13 años. Recibió rebaja de dos años y medio por colaboración con la justicia y por haberse sometido a sentencia anticipada. Rafael García Torres fue clave en las investigaciones contra el ex director del DAS Jorge Noguera y buen número dirigentes políticos del país vinculados con los paramilitares, los integrantes de la “parapolítica”.
Como Colombia es el país de las elucubraciones, ya se comenzaron a tejer mil y un comentarios sobre el pasado, presente y futuro de García. Dentro de esos temas hay uno que me llamó poderosamente la atención y en el cual piden para el Ex Jefe de Informática del Das la condecoración “Cruz de Boyacá” en su más alto grado. Justifican tal solicitud en el hecho de que si no hubiera sido por este hombre, todo ese torrente de delitos consumados por los “honorables parapolìticos”, parlamentarios encarcelados y por aprender, habrían quedado en la impunidad. Que gracias a él fue posible conocer un poco del interior del Das y de las peores, repugnantes, crueles y sanguinarias organizaciones criminales surgidas el país: los paramilitares.
García no se dejó intimidar de su ex jefe, Jorge Noguera, quien está en la cárcel La Picota. Este oscuro personaje, muy amigo del presidente Álvaro Uribe quien trató de defenderlo, lo calificó con los más bajos epítetos. De esa forma y con la colaboración de algunos funcionarios públicos de alto rango le trataron de tapar la boca para que no hablara, pero de nada sirvió. Tener pantalones es una cosa y decir que los tiene otra. García es de aquellos que no se deja acorralar. Si miedo le envió un gran mensaje al pueblo colombiano, seguirá colaborando activamente en la limpieza moral de la Patria de Álvaro Uribe. Gracia hoy nada la debe a Colombia, es Colombia la que posiblemente le está debiendo mucho por su valor al denunciar crímenes y criminales.

