Estamos mal y no lo quieren aceptar
Diferentes organizaciones internacionales de “Derechos Humanos” han hecho pronunciamientos muy serios sobre su respeto en el país. Voceros de la OEA, ONU y UE en sus informes no califican positivamente a Colombia, por el contrario, hay severas recomendaciones para que el gobierno modifique sus política y en el futuro poderle dar mejor calificación. Octubre fue el mes en el que el presidente Uribe tuvo críticas que le generaron salirse de casillas y arremeter contra ONGs y sus directivos, por los contenidos de sus informes. Fue el mes en el que tuvo que podar la cúspide del Ejercito Nacional como consecuencia de violación de los derechos humanos en eventos criminales conocido como “falsos positivos”.
Lo curioso es encontrar declaraciones de altos funcionarios del gobierno, como en el caso del ministro de Relaciones Exteriores quien anunció que “Colombia no cambiará su política de Derechos Humanos… Esta política nos importa a nosotros independientemente de quien nos este mirando o quien nos diga qué hacer…" De la misma forma, el presidente, dijo que se comenzarán a aplicar cambios, entre ellos la asignación de un oficial en cada unidad militar para que reciba todas las quejas que la gente tenga sobre posibles irregularidades y violaciones de los derechos humanos en guarniciones militares o de efectivos de la Fuerza Pública.
La Unión Europea en un informe presentado al Parlamento Europeo en Francia, el último de todos, llamó la atención al presidente Álvaro Uribe. La exigió que apoye y suministre los recursos con el fin de que se pueda resolver la situación de las víctimas bajo la política de "verdad, justicia y reparación". Resaltó el surgimiento de "nuevos grupos paramilitares", al tiempo que denunció una "nueva ola de ataques contra defensores de los derechos humanos y sindicalistas". Palabras más o palabras menos, la totalidad de los informes sobre derechos humanos en el último año en Colombia tienen el mismo contenido negativo al país. Se reconoce algunos esfuerzos del gobierno pero advierten que resultan in suficientes. Muy poco.
Pasado la explosión de ira producida en el momento de leer los informes negativos sobre el respeto a los derechos humanos en Colombia, el presidente Uribe declaró que “Vamos a llamar a Naciones Unidas para que Naciones Unidas ejerza una supervisión sobre este procedimiento... creemos que manejar estos temas en público, de cara a la opinión publica y con toda la apertura a la participación ciudadana, es altamente conveniente”. El ministro de Defensa ha sostenido que “Sí hay ejecuciones extrajudiciales y lo reconozco como ministro de Defensa…” Así que en cambio de confundir u obstaculizar con frases contras evidentes o discursos veintijulieros se debe profundizar en el análisis sesudo.
Las agresiones verbales no solucionan nada. ¿Por qué el presidente habla de denuncias temerarias? ¿Quién puede con autoridad y fundamento calificar una denuncia por violación de los derechos humanos, es temeraria? ¿Los fiscales y jueces luego de investigados los hechos o el asesor presidencial y el presidente sin detener a la mano acervo probatorio sino por simples impulsos emocionales? Lo verdadero es que Colombia esta muy lejos, por lo pronto, de ser un país respetuoso de los derechos humanos en toda la extensión de la palabra. Estamos mal, muy mal y no lo quieren aceptar.

