¿Es solo responsable de lo bueno?
Así al señor presidente Álvaro Uribe no le guste que se investiguen y se saquen a la luz pública ciertas cosas de la realidad nacional, porque le puede afectar la imagen de su gobierno, el Fiscal General de la Nación está decidido a no escucharlo seguir buscando la verdad. “Sobre el tema de ejecuciones extrajudiciales y el reciente escándalo de desapariciones en el país, son más de mil las denuncias que han llegado a la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía”, fue claro en señalar el funcionario. Sobre cierta desatinadas sugerencias del mandatario colombiano, el fiscal concretó que "Yo creo que cada uno hace lo que le corresponde, nosotros también nos revisamos, reaccionamos y reflexionamos en lo que nos compete… de un año para acá hemos promovido nuestras investigaciones con medidas de fondo que muestran que si se dan estos casos". El presidente trató nuevamente de hacerle sugerencias al Fiscal, observándose una clara intervención indebida, para orientar según su querer las investigaciones.
Manifestó que sus pronunciamientos frente al tema de los "falsos positivos" registrados en las Fuerzas Armadas en ningún momento han sido de manera acelerada o precipitada. Están basadas en hechos y pruebas que fueron analizados con mucho detenimiento frente a la realidad de las ejecuciones extrajudiciales, con datos y estadísticas recolectados desde hace más de un año. Los "falso positivos" a través de bajas cometidas con ciertas irregularidades presuntamente por la Fuerza Pública son Antioquia, Meta, Córdoba, Norte de Santander y Casanare. Todo parece indicar que quien actuó en forma “precipitada y acelerada” ha sido el propio presidente de los colombianos quien para actuar ante los medios solo se ha valido de conceptos de sus asesores de imagen y su posición como jefe del gobierno. No es la primera vez que actuando impulsivamente busca desconocer los avances de las investigaciones. La corte Suprema de Justicia es otro ejemplo.
Así se reviente el presidente de furia porque no le prestan atención, el Fiscal seguirá investigando las políticas de seguridad vigentes, sobre las que tiene muy serias dudas que podrían ser el génesis criminal del escándalo. Los “falsos positivos” que originaron la salida de 28 altos integrantes del Ejército, incluido el propio comandante de la institución castrense, dan una muestra de la magnitud de la situación. No es como para pasar de agache. Estos crímenes y violación masiva de los derechos humanos no pueden recibir tratamiento de superficial. Lo dicho por el presidente para contener la Fiscalía tiene que ser desechado de plano. Es el momento de ofrecerle todo el respaldo moral y físico a la fiscalía porque sus investigaciones son para bien de Colombia y no de unos pocos.
El comandante del Ejército le ha dicho a Uribe, “Gracias señor presidente por la confianza que usted depositó en mí al designarme como comandante del Ejército Nacional. Este ha sido el más alto honor de mi vida”, pero le reiteró que se iba del cargo. “Fueron 39 años al servicio de mi patria y hoy considero haber llegado al final de la jornada”. Son más de mil denuncias sobre ejecuciones extrajudiciales, el equivalente a un batallón entero. Esos tiene que mover la conciencia nacional y el repudio internacional. No se puede admitir ninguna política gubernamental por encima de esas mil víctimas. ¿Son válidos los honores y pagos económicos en base a esta carnicería de colombianos? ¿No es el jefe del gobierno el responsable de todo lo bueno y malo que pasa en el país? ¿Es solo responsable de los bueno y lo que le da imagen solamente? ¿Por las cosas sucias quién responde?

