¿Verdad real o condicionada?
Los derechos humanos de validez universal y de obligatoria aplicabilidad a todos los hombres, mujeres y niños tienen muy variadas facetas. En Colombia, los sectores gubernamentales, solo quiere entender como derechos humanos el hecho de ser o no ser desaparecido, secuestrado, abaleado o muerto. Muy poco se hace por el respeto integral derecho al trabajo, salario justo, al sano ambiente, a progresar, alimentarse, vida digna, información imparcial, vivienda, etc. En otras palabras, los derechos humanos son discriminados y válidos según el capricho del mandatario de turno. Se busca pasar de agache que los derechos económicos y sociales también son derechos humanos y cuentan a la hora de formular los informes sobre un país.
En los últimos días después de una montaña de agravios y mientes del gobierno contra, José Manuel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, por su reciente informe, el país fue sorprendido por el presidente Uribe. Hizo un llamado para que los integrantes de la Fuerza Pública acaben con los “espíritus perversos” que atentan contra la protección de los Derechos Humanos en Colombia. Luego de una serie de informaciones y destituciones de altos militares por “falsos positivos” y “crímenes extra juicio”, en número no determinado con exactitud, el presidente que nunca se entera de nada hasta después de que ocurren los desafueros, reconoce la existencia de comportamientos perversos contra los derechos humanos.
Navi Pillay, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, visita al país por estos días. Una frase bonita y rimbombante como la pronunciada ante los militares puede servir para distraer la atención, pero no para solucionar el problema. “El mundo mira con asombro, con curiosidad y también con ojo de duda, nuestra política…”, reconoció el mandatario. Uribe se invitó a si mismo y a los colombianos a que “"Aprendamos, en todo momento, a decir la verdad". ¡Que buena invitación si desde el alto gobierno se diera ejemplo de claridad en todo! ¿No es este el país donde el presidente todo lo maneja con ambigüedades, sembrando duda, arremetiendo verbal e irracionalmente contra quien no piensa lo mismo que él, pagando para torcer la información en los medios, etc.?
"El gobierno deberían implementar políticas públicas bien formuladas que garanticen el avance de los derechos humanos, proporcionando educación gratuita, creando oportunidades de trabajo para adultos y proporcionando asistencia en salud, promoviendo los derechos civiles sobre la vida de los ciudadanos ordinarios…”, dijo Navi Pillay. Aceptó la invitación presidencial a estar en la verdad e hizo énfasis en que los derechos económicos y sociales son “derechos humanos” que no se pueden evadir.
Desde Europa se afirmó que “Colombia tiene problemas gravísimos en materia de violación de los derechos humanos…” De las organizaciones de DDHH hay recomendaciones para el gobierno. La primera, "que facilite y no bloquee" a la Unión Europea el examen que de Colombia hará en diciembre ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y que se incluya al país entre las naciones con "gravísimas violaciones de los derechos humanos”. No es declarando a quienes hacen los análisis de Derechos Humanos en Colombia como personas no gratas que se arreglan los problemas. La curación de los males, arranca de reconocer la existencia de la enfermedad y en su valoración real. Si no ocurre esto, el mal sigue creciendo hasta consumir totalmente a quien la padece.






