Una grosería, no un crimen
Es de estrellarle un huevo en la cabeza a otro es un hecho casi normal en nuestro medio. Desde hace muchos años se narran historias de artistas que fueron sacados de los escenarios a punta de huevos y de verduras. Igualmente, se usa estallarles huevos a las personas en la cabeza para celebrar. Ayer frente a mi residencia un grupo de jovencitas no mayores de 15 años lo hicieron y estuvieron muy felices. En festividades como las de Barranquilla, es corriente que usen huevos y harina para demostrar alegría y “guacherna”. Que un estudiante use un huevo y para demostrar su inconformidad con el asesor presidencial por su libro y su presencia en una universidad, y se lo estalle en l cabeza no es un acto criminan.
“Feliz cumpleaños, José Obdulio”, le dijo un estudiante al asesor presidencial, y le chantó un huevo en la cabeza. El hecho dejó perplejos a los que acompañaban a este representante del Gobierno Nacional, quien estuvo en la sede Versalles de la Universidad de Caldas para presentar su libro "Parapolítica, verdades y mentiras". El joven dice que lo hizo para "expresar su rechazo al gobierno”. Esto es un acto simbólico debido a la rabia que les produjo a muchos estudiantes ver al personaje en la institución, en la que cursan sus estudios. “Es que no es bienvenido”. Como una fiera intocable, el asesor presidencial reaccionó y calificó el hecho acto “un acto criminal”.
“Si no quiere ver sus mulas con mataduras, no las manda al mercado”, dice el adagio popular. La universidad es por naturaleza el hervidero del inconformismo juvenil y esto no solo le ha ocurrido a él, ni sea al único que la acontezca. Tampoco es un acto guerrillero, ni terrorista, ni criminal, es un comportamiento juvenil, tan así que se formaban muchos corrillos de estudiantes a reír a mandíbula batiente, pero como es habitual en el asesor presidencial, arremetió contra el primeo que encontró al frente. Culpó a uno de los reporteros gráficos de periódico, LA PATRIA, desplegado para cubrir el evento, manoteándole en la cara y con gesto ultra agresivo y de prepotencia inigualabla y gritándole que el periodista gráfico había cohonestado con los autores de la explotada del huevo en su cabeza.
El violento asesor presidencial dijo que el estudiante del huevo “Pinta lo que es un sector minoritario del estudiantado que reniega de la calidad de estudiante y se acerca a los comportamientos criminales. Son gente de bajo nivel moral e intelectual, son individuos que no tienen el don de la palabra y proceden por la vía de los hechos. Es un comportamiento normal de encapuchados de muy bajo nivel intelectual que no sabe uno cómo lograron superar el nivel del ICFES para entrar a la Universidad”. Estos términos son habituales en el asesor para referirse a quienes no creen en lo que él y el gobierno dicen. ¿ya será fijaciòn mental? Al buen rato el asesor del gonbierno se dio cuenta que la habia embarrando y ofreció, disculpas por la agresión contra el periodista. Le dijo que habia sido un ataque sin fundamento. Al estudiante fingieron que lo detenían, pero lo soltaron pocos segundos después. Ninguna sindicación del asesor tenía validez. Fin de una protesta válida aun cuando con visos de grosería pero nunca un acto criminal.

