¿Quiénes faltan por renunciar?
El fanatismo los tiene ciegos y a punto de enloquecer. No alcanzan de salir de un enredo cuando entran en el otro. Ahora se trata de algo oscuro que encierra acción antidemocrática y repudiable por parte del Departamento Administrativo de Seguridad Das. Su directora negó a pié junto que esa institución de "inteligencia", dependiente intactamente del Presidente de la República, estuviera vigilando la dirigencia política de Polo Democrático para encontrar pruebas que les permitiera enjuiciarlos. Se trata de una especie de cacería de brujas en todo el territorio nacional para tratar de equilibrar el nivel delictivo de los políticos afectos al gobierno y los de la oposición.
24 horas después de que el senador Gustavo Petro denunció presuntos seguimientos, la directora contempla la posibilidad de renunciar al no poder negar que si hubo seguimiento por parte de efectivos del Das, precisó que el coordinador de asuntos de inteligencia política y social había sido retirado del cargo. Desde su oficina se compulsaron memorandos a todas las regionales del Das “ordenando a los directores seccionales enviar información disponible relacionada con el legislador, teniendo en cuenta información privilegiada de contactos con grupos armados al margen de la ley y contactos con personas que se presenten como testigos contra el Gobierno”. Ya no se pudo negar y tapar tan real como la de que el agua moja.
Este tipo de acciones no es raro que ocurra en las dictaduras. En las democracias es una aberración imperdonable. Los investigados sin denuncio oficial anunciaron que “pedirán la protección de organismos internacionales ante lo que consideran persecución sistemática del gobierno a la oposición”. Las circulares se dieron, de agosto y septiembre. Esto lleva a muchas personas a pensar que podrían repetirse historias que hicieron “épocas tenebrosas que terminaron con la extinción de la Unión Patriótica… el DAS está actuando como la famosa Gestapo europea”. El Partido Liberal ha dicho que “Perseguir a un Senador de la República es propio de un Estado policivo, de un Estado gendarme y no propio de un Estado democrático".
La jefe del das asegura que “oficialmente no hubo ninguna orden presidencial ni de ella para seguirle los pasos al senador de oposición. Admite que un funcionario, de manera individual, le hizo inteligencia al congresista”. ¡Curioso! ¿Es el Das una institución en donde cada uno de los empleados hace lo que se le viene en gana sin consultar con sus superiores? Ya se acepta que ni Uribe ni la dimitente jefe del das dieron la orden, pero hay certeza que salió de la casa de Nariño. ¿Será que en la sede del gobierno cada cual hace lo que le viene en gana? ¿Es Álvaro Uribe, en la Casa de Nariño, un cuadro colgado de la pared, como parece que era la ex jefe del Das? ¿Quiénes faltan por renunciar?

