Otro Descuido del gobierno
La organización humanitaria internacional Médicos sin Fronteras (MSF) consideró que en Colombia hay descuido y bien marcado frente a la educación sexual y atención frente a las víctimas de la violencia sexual. Es una obligación del Estado que ha sido dejada de lado y restado toda la importancia que se le dan en otros países. “Hay problemas serios en la atención que reciben las víctimas de violaciones de parte del Estado colombiano”. Las cifras, que cada cierto tiempo se divulgan, impactan a la opinión pública al ser tomadas por los medios de comunicación o usadas para discursos muy floridos donde se anuncian buenas intenciones que nuca se ponen en práctica. No se hace absolutamente nada conduzca a una mejoría. “La situación en materia de violencia sexual es altamente preocupante y el descuido del gobierno es monstruoso”. Parece que las víctimas no fueran parte de nuestra sociedad.
Una investigación sobre violencia sexual en los departamentos de Chocó, Sucre, Valle del Cauca, Caquetá y Bolívar arrojó cifras alarmantes. En su análisis surge que hay problemas serios en la atención que reciben las víctimas de parte del Estado Colombiano. El 17,5 por ciento de mujeres en edad fértil habrían sido violadas. “Ahora sabemos que la situación no sólo sigue siendo crítica, sino que ha empeorado”. Profamilia en el 2005 hizo un estudio donde se estableció que más de 722 mil niñas y mujeres, entre los 13 y los 49 años, habrían sido violadas una o más veces a lo largo de su vida. La mitad lo habrían sido antes de cumplir los 15 años. En el nuevo estudio se supo que “las víctimas de violencia sexual no acude a los centros de salud por que no recibe de parte de éstos el tratamiento adecuado”.
El descuido del Estado/gobierno actual es en varias vías. “…el 25 por ciento de los funcionarios de instituciones de salud que fueron entrevistados aceptó no tener información suficiente para tratar a las pacientes por violación sexual… declararon que no manejaban ni antirretrovirales ni un portafolio o protocolo de atención a víctimas de violencia sexual. Los sitios de atención gubernamentales no cuentan con un psicólogo o terapeuta con preparación específicas sobre las particularidades de la agresión”. Estamos en el mejor gobierno de todos los tiempos en Colombia, según algunos, pero con resultados sociales ilusorios y en donde las cosas van de mal en peor. Los ejemplos de desgreño administrativo surgen en todas partes.
Lo anterior no es todo. El sistema jurídico no permite claridad frente a la responsabilidad que les compete a las autoridades encargadas del tema. Parece que están contentas con la situación. “Las leyes que regulan la materia existen, pero no son aplicadas ni conocidas y en ocasiones se contradicen. La Ley 100 de 1993, de autoría de Álvaro Uribe Vélez cuando fue senador, desconoce los derechos otorgados por otras reglamentaciones. Ya, este personaje, en la presidencia de la república no ha permitido reformas fundamentales, sino simples pañitos de gua tibia. Hay criterios que lo mejor con esta ley es derogarla en su totalidad y establecer un sistema de salud humano y no como una oportunidad de hacer dinero. Las más de un millón de niñas y mujeres violadas y abandonadas requieren una respuesta no a manera de discurso, de regaño o agresión presidencial. Necesitan sentirse protegidas.

