LAS ONGs tienen su espacio en Colombia
Las ONGs que trabajan en torno a los derechos humanos y que tienen sede en Colombia y en otros países amigos, no son vistas como han buscado afanosamente algunos sectores de extremas derechas y el gobierno. En una encuesta realizada recientemente "descubrieron que no hay un ambiente hostil, como se podría creer a través de las declaraciones de los funcionarios de alto rango en los medios". Los colombianos creen en ellas y las aceptan como elementos valiosos para nuestra sociedad. Voceros del Centro Nacional de Consultoría, explicaron se les hizo a 1.055 personas distribuidas en 12 ciudades. La percepción de las ONG de derechos humanos entre los estratos altos y bajos está por el mismo nivel. Las víctimas también tienen una buena imagen.
Sentimientos de apoyo el 42 por ciento; de respeto el 34 por ciento; de solidaridad el 27 por ciento y de admiración el 23 por ciento. Solo generan incredulidad en el 13 por ciento de los encuestados y temor el 7 por ciento. En otras palabras están bien cimentadas dentro de la opinión pública colombiana. Sus esfuerzos e investigaciones por acercarse lo más posible a la verdad no se han perdido y se han convertido en fuentes serias alternantes con las del gobierno. Se ofrece y aceptan como un alternativa seria de información y estadísticas. A pesar de los resultados de las encuestas se presentan situaciones amenazas de Derechos Humanos contra las ONGs.
La Defensoría del Pueblo pidió a la Fiscalía General que investigue las "reiteradas amenazas" a diversas organizaciones no gubernamentales (ONGs) del país. "Es urgente y de imperiosa necesidad precisar el origen y establecer las responsabilidades de los actos intimidatorios y las amenazas denunciadas por las ONGs... Es responsabilidad del Estado y sus organismos garantizar de manera efectiva la tarea que vienen cumpliendo esas organizaciones, así como la seguridad de sus integrantes... en un Estado social y democrático de derecho no se puede aceptar, bajo ninguna circunstancia, las amenazas e intimidaciones contra quienes se dedican a promover y defender los derechos humanos... La tarea de estas ONGs es legítima y se constituye en un aporte fundamental en defensa de la democracia y la consolidación de los derechos humanos con amplio apoyo popular".
Hasta el momento muy poco se ha hecho por aclarar y judicial a los responsables. Esto preocupa al mundo. Las amenazas llevaron a las organizaciones de Naciones Unidas (ONU) y de Estados Americanos (OEA), lo mismo que a la delegación en Bogotá de la Comisión Europea (CE) a expresar de forma pública su preocupación. Los pronunciamientos del gobierno han sido de poco amigos y antes por el contrario se les trata de rotular. Las ONGs quiera el gobierno o no, porque presentan resultados diferentes en sus análisis son un factor de freno a la mentira y el abuso. Las ONGs de Defensoras Derechos Humanos y de otras especializadas ya no son organismos raros o fantasmas. Gracias a su panderada y permanente labor ya hicieron su espacio para bien del país.






