Después de regada le leche…
Francisco Santos Calderón, en un acto público al que había sido invitado y asistió en su calidad de Vicepresidente de la república, no simplemente como “pachito”, en Bucaramanga se le chipoteó una afirmación. Acusó al movimiento político de Germán Vargas Lleras de tener una gran "voracidad burocrática" y de tener en la mira a la Cámara de Comercio de Bogotá para convertir esa institución en un "engendro político". Como es natural en forma instantánea se produjo la reacción de esa colectividad señalada como deshonesta y puesta en la picota pública. 15 senadores de “Cambio Radical” hicieron saber que se retirarán de la concertación para estudiar la reforma a la Justicia. Dejaron el mensaje que de que no cuenten con ellos. Es increíble que un vicepresidente, al que un partido contribuyó a elegirlo dos veces consecutivas, lo denigre de esa forma.
En la opinión pública en manera inmediata comenzaron a aparecer interrogantes sobre el por qué de esas afirmaciones. “Con el empeoramiento de las relaciones del Gobierno y el grupo de Vargas, que forma parte de la coalición mayoritaria, comienza a verse el desmoronamiento del uribismo, situación que no tiene reversa”, reconoció un analista político. La distancia entre la Casa de Nariño y el ex senador Vargas Lleras quedó en firme y en total evidencia cuando hubo voces en el sentido que no van a participar de la reforma en el trámite a la justicia. Tienen razón, no se puede seguir apoyando a quienes están pisoteando la dignidad y honra de personas e instituciones. ¿Fue una metida de patas del vicepresidente o es un sentimiento real?
El ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, corrió a ponerle trancas para evitar la caída estruendosa de las reformas a la Constitución. En la cumbre del Partido Conservador leyó un comunicado expresando que las declaraciones de Santos, “son de su exclusivo fuero personal y no las comparte el gobierno… solo representan la posición personal del señor Vicepresidente…” Eso dijeron observadores santandereanos no es verdad. El Ministro “Pachito” estaba en Bucaramanga como Vicepresidente, así se le invitó y así se le recibió y atendió. Después de que la leche se haya regado, no es posible recogerla. Por su parte el ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, al fin tuvo una intervención sensata y dijo a los periodistas que "En esos temas no me meto y espero que me entiendan porque no me corresponden".
¿Dentro de los partidos que integran la coalición de gobierno o mayorías en el congreso, es el único que padece de "un voraz apetito burocrático"? Hay observadores políticos quienes aseguran que Cambio Radical es el que menos. Posiblemente el campeón es el Conservatismo cuyo presidente permanece más tiempo en la Casa de Nariño pidiendo puestos y contratos que en el congreso que es el lugar al cual él pertenece. ¿No es el uribismo el peor y más voraz engendro político de que se tenga noticia en el país? ¿Se le salieron las sindicaciones contra Cambio Radical, al vicepresidente, antes de tiempo? Definitivamente si el vicepresidente es honrado, tiene que sostenerse en lo que sostuvo, así lo pretenda desmentir al Ministro del Interior. ¿Se podrá recoger la leche regada?






