Se descompone el “teflón” protector
Muy pocos medios de comunicación colombianos le dieron importancia a una afirmación hecha por el ex paramilitar y narcotraficante “Mancuso”, desde Washington, en su primera audiencia virtual. Dijo lo que todo el mundo suponía, pero que nadie se había atrevido a divulgar: “Sí tuvimos incidencia en las elecciones presidenciales”. A pesar de que no precisó en cual de las dos o si fue en ambas, da a entender que el “teflón”, material que no le permitía que se le pagaran al presidente los escándalos y culpabilidad de hechos ocurridos, habría entrado en estado de descomposición. Basta uno solo, el que abra camino, que por ahí se van todos.
Como es de común ocurrencia, no demoran en salir a la palestra pública el mandatario y sus subalternos a señalar que todo eso es falso. Que las declaraciones las está dando un delincuente responsable de muchos crímenes desde una cárcel y que por eso no se le puede creer. Montarán en ira incontrolable contra los medios de comunicación que publiquen este tema y los señalarán como “enemigos de la patria”. Los magistrados que oyeron las declaraciones Mancuso serán otros objetivos de la agresión verbal mientras los integrantes de la Comisión de Acusaciones de la Cámara serán llamados a la casa de Nariño a nuestras instrucciones.
Mancuso denunció que el Estado Colombiano “ha sido el principal promotor de la violencia y que lo reclutó y entrenó para que acabara con la guerrilla”. Ya habrá tiempo en otras audiencias virtuales para hacer claridad en torno a afirmaciones hechas en la primera. “Si no decimos la verdad, toda la verdad, los verdaderos culpables del conflicto van a señalar a la guerrilla y a los paramilitares como los culpables”. ¿A quién se refería el ex jefe paramilitar extraditado a los Estados Unidos por el presidente Álvaro Uribe? ¿Sectores políticos, económicos, extranjeros más poderosos de los conocidos hasta el momento como “parapolíticos”?
Un caballito de batalla utilizado por algunos sectores contra los altos tribunales de justicia colombiana, Mancuso, negó su existencia y fue enfático al señalar “no haber utilizado sus posibles influencias, dentro de la Corte Suprema de Justicia, para beneficiarse”. Preguntado de si otros jefes paramilitares infiltraron el Alto Tribunal, respondió “No tengo conocimiento de eso”. Poco a poco se va muy lejos y los colombianos al fin podremos la acariciada oportunidad de conocer muchas verdades hermética y agresivamente protegidas. La voz del pueblo es la voz de Dios, decía mi bisabuela y entre la gente de mi pueblo se escucha con mucha frecuencia la afirmación de que “entre el cielo y la tierra no hay nada oculto”.
“Si tuvimos incidencia en las elecciones presidenciales” es la afirmación que nadie les borrará de la cabeza a los colombianos. Sobre la incidencia en las elecciones parlamentarias ya se sabe que hubo mucha. A jueces y magistrados se les abre un nuevo espectro: Averiguar y castigar a “los verdaderos culpables” de la existencia de los paramilitares y su responsabilidad en tantos crímenes de lesa humanidad. Mancuso habló de una buena cantidad de políticos y del general Rito Alejo del Río. ““Me parece injusto que una persona que haya sido víctima del Estado pague con cárcel…” Parece que no se va aguantar ser uno de los pocos prisioneros mientras los más grandes y poderosos generadores de la violencia, narcotráfico y paramilitarismo sigan posando señores dignísimos y respetables. ¿Se descompuso el “teflón” protector?






