Otro intento para tapar delitos
Uno de los testigos que contra la parapolítica y los paramilitares tiene la justicia Colombiana es Hebert Velosa alias ‘HH’. Este personaje quien decidió ajustarse a la ley de Justicia y Paz, denunciando todo lo que sabía sobre crímenes, andanzas y amigos de los paramilitares, en los últimos días hizo una denuncia. Reveló que ha sido presionado por el secretario de prensa de la presidencia, César Mauricio Velásquez, para no declarar contra el ex embajador, Juan José Chaux y general (r) Rito Alejo del Río. Declaración textual: “Buscando a la abogada Consuelo Parra, se reunieron con ella, el señor Oscar Iván Palacio y César Mauricio Velásquez, a persuadirla a decirle que me dijera a mi, que no hablara del señor Chaux y de Rito Alejo del Río”.
Después que se conoció que el jefe de prensa de la presidencia, utilizando su posición en la Casa de Nariño, lo agredió por todos los medios de comunicación y señaló a Hebert Velosa alias ‘HH’ como mentiroso compulsivo. Es el comportamiento de casi todos los funcionarios de la presidencia en la falsa creencia que con ataques e insultos pueden aplastar “a quien con ellos se meta”. Pero en casos como este el efecto fue diferente: “Yo no estoy dispuesto a ocultar la verdad, ni a echarme para atrás de todo lo que he dicho porque lo que he dicho es verdad” enfatizó “HH” y eso es lo que el país quiere.
El fiscal tiene una investigación sobre reunión de funcionarios con emisarios de 'Don Berna', paramilitares y criminales, en la Casa de Nariño. Afirmó que esta última versión de “HH” será anexada al expediente e investigada: “Todo lo que digan los postulados dentro de justicia y paz se somete a verificación y a partir de ese momento se procede a hacer investigación”. Velosa dijo que fueron varias las reuniones de Juan José Chaux, con jefes paramilitares en el departamento de Cesar, “misteriosamente se reúnen allá el señor Chaux, Oscar Iván, “Job”, César Mauricio Velásquez y se reúnen con mi abogada”… Le ofrecieron a la abogada mejoras en sus condiciones de reclusión, si colaboraba con estas peticiones”.
Los motivos de la reunión de la Casa de Nariño, autorizada por el presidente, Álvaro Uribe, según sus propias declaraciones, “no han sido esclarecidos del todo”. El jefe de prensa de la presidencia señala que “un señor que ha confesado 20 masacres, donde han muerto más de 200 personas, ese señor qué verdad puede tener…”. En sentido contrario el fiscal dice: “…es importante lo que está diciendo este desmovilizado… se somete a verificación y a partir de ese momento se procede a hacer investigación…”. Lo lógico es que “son los criminales quienes saben sobre los crímenes… no la madre superiora de las monjas Clarisas que viven enclaustradas”. Aquí le falló la lógica al jefe de prensa del Presidente Uribe.
Vuelve y se repite la historia. A Yidis Medina el jefe de prensa también la invitó a que se callara y no involucrara a nadie en las investigaciones por las cuales ella fue condenada. Cohecho para que la reformara a la Constitución para reelegir a Uribe, fuera una realidad. No es raro que con “HH” tengan, los mismos funcionarios de la Casa de Nariño, actuaciones similares. Increíble que una persona cuya función es informar este metido en tantas cosas en donde el dolo es el eje central. Contrario a su profesión que es mostrar y divulgar, este trata de tapar y esconder. Interesante sería que se plantearan interrogantes sobre: ¿Qué hace el jefe de prensa ofreciendo beneficios jurídicos? ¿Por qué ese periodista trata de tapa crímenes de lesa humanidad en cambio de divulgarlos como corresponde a su profesión?
