Santander ingresó al club de niños desnutridos
Cuando un gobierno quiere que los problemas no se solucionen para seguirlos utilizando como “gancho electoral”, se constituye un comité. Entre más personas tengan, un tanto mejor, por que las discusiones van a ser más amplias y de nunca ponerse de acuerdo. El Departamento de Santander, según las últimas noticias, acaba de ingresar al Club de los Niños Desnutridos, en donde el Chocó y los departamentos de la Costa Atlántica son los líderes. “En Santander, departamento en donde se producía comida por cantidades hasta no hace mas de siete años años, hoy un 12 por ciento de sus niños sufren desnutrición”. Pero todo es ejemplar y a fin de “mamarle gallo a las soluciones” fue creado un comité.
A este club con frecuencia el señor Presidente y el ministro de Seguridad Social van a echar floridos discursos en donde informan del "gigantesco esfuerzo del gobierno por solucionar definitivamente el problema de la desnutrición infantil…". Creo que en Santander ya han constituidos comités similares, los que con el paso del tiempo y la ausencia de la verdadera presencia del Estado, desaparecieron con los míseros recursos que fueron girados y nulos resultados para la niñez.
“La mayoría de los menores con desnutrición en Santander, viven en el área metropolitana de Bucaramanga y hacen parte de familias desplazadas por la violencia y damnificadas por el invierno”. El Mismo instituto de Bienestar familiar señala que el géneris de la desnutrición radica en que “muchas familias escasamente pueden dar a sus hijos el desayuno, pero no hay para el almuerzo o la comida. Sus padres no tienen trabajo permanentemente y cuando lo consiguen no es ni regularmente remunerado. El hambre nace del desempleo y del alto costo de los alimentos nutritivos como las carnes, los lácteos, las frutas, las verduras, los panes, etc.
El problema de la desnutrición de los menores y los ancianos, tiene fundamento en que por parte del Estado Colombiano, sus programas de inversión nunca han sido prioritarios. No es música del agrado del presidente Álvaro Uribe. En los presupuestos su existencia pasa a un segundo o tercer plano y en muchas ocasiones, los recursos son desviados a otros menesteres oficiales como la guerra.
Los humillantes subsidios del gobierno a los desplazados, desempleados y damnificados por los fenómenos naturales no solucionan absolutamente nada. Las supuestas soluciones populistas a los problemas del hambre y la miseria no sirven para cosa diferente de una o dos publicaciones en la televisión en donde se muestra lo generoso que es el gobernante. La solución que es responsabilidad el Estado/gobierno es empleo permanente y bien remunerado para todos los colombianos. ¿Qué como hacerlo? Ese es problema de los omnipotentes y sabios gobernantes que rigen la patria. Lamentable que Santander haya entrado al club de los niños desnutridos.

