Uribe y su propio salvavidas
“Palos de ciego”, dicen las gentes en mi tierra cuando una persona hace una propuesta y luego en forma consecutiva la va cambiando sin ton ni son. También se usaba el pensamiento popular para señalar que la persona no sabia que hacer frente a una situación. “Está loco y dando palos de ciego”. La persona de esa forma dejada en evidencia que "en sus propuestas y acciones había improvisación. Con el presidente Álvaro Uribe, su Ministro del Interior y la reforma a la Justicia queda en evidencia lo que buena parte de los colombianos venían señalando. “Nunca antes en Colombia se vio tanta improvisación en una reforma constitucional como en las de la Justicia y la política propuestas por Uribe.”.
En torno a este mismo tema llama la atención como algunos medios de comunicación, manejados desde la casa de Nariño, presentan la desorientación presidencial. “La propuesta fue considerada como un gesto conciliador del mandatario con el tribunal”. ¿Porqué conciliador? ¿Acaso no fue el Presidente, Álvaro Uribe, quien en un remilgo de soberbia y sin consultarle a nadie, porque la corte había abierto investigaciones contra muchos parapolíticos que propuso la reforma la justicia? ¡No era su finalidad despojar a la Corte Suprema de justicia de sus atribuciones para juzgar a los parlamentarios? Si de un gesto verdadero gesto de conciliador se tratara, retiraría las dos reformas inconsultas, fruto de la soberbia y la prepotencia. Luego, con el pasar de los meses, convocaría a todos los estamentos que integran el Estado Colombiano, sin insultos ni agravios, para escucharlos y cotejar sus opiniones en una verdadera reforma profunda y analizada.
Los palos de ciego presidenciales quedan a la vista con una tercera modificación al contenido de la reforma judicial, ante el inminente fracaso a la que está abocada. "Queremos invitar al Congreso, para que tanto la primera como la segunda instancia se den al interior de la Corte Suprema".
En el borrador inicial la primera instancia sería el Tribunal Superior de Bogotá y la segunda, la Corte Suprema. Luego se propuso que la primera instancia la llevaría la Sala Penal de la Corte Suprema y el cierre en la Sala de Gobierno del Consejo Superior de la Judicatura. ¿No es eso falta de seriedad en las propuestas? Da la impresión que para el señor presidente la Constitución Nacional es un boletín de prensa al que se le puede quitar y agregar según las conveniencias políticas del momento.
Y es que el fracaso de Uribe no son solo los integrantes del Poder Judicial. ¡Hay Más, sus propios amigos políticos! Un considerable grupo de congresistas que han anunciado su decisión de “declararse impedidos para votar la enmienda constitucional y evitar que un conflicto de intereses atente contra sus investiduras”. Ellos saben que con esto de los impedimentos a Uribe no le pasa nada, pero ellos quedarían fuera de la política si se equivocan. Los mismos medios afirman que con la tercera modificación al proyecto de reforma, Uribe, “Lanzó un 'salvavidas' para los parlamentarios que ya anunciaron sus impedimentos para votar la reforma a la Justicia”, pero la verdad es que el salvavidas no es para ellos, es para al propio presidente.






