El “rebusque” podría elegir presidente
En materia de creación de empleos nuevos, el Estado/gobierno ha fallado vergonzosamente. En el país el problema del desempleo toma las características de irredento e inhumano. El gobierno no tiene políticas, estructuradas, serias y universales que funcionen armónicamente con la realidad nacional. Solo discursos en los que se invitan al sector privado a que voluntariamente asuman y solucionen los problemas y responsabilidades que el gobierno tiene con el desempleo de sus ciudadanos. Pueda ser que se hayan presentado algunos puestos de trabajos ocasionales o temporales, pero una acción real, palpable, sistemática, planeada, fuera de retórica para la erradicación del problema social, ¡No existe política alguna! Los problemas de Colombia, no son simplemente matar o apresar guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes y enviarlos a Estados Unidos. ¡Son mucho más!
Los expertos aseguran que “La falta de puestos de trabajo adecuados lleva a la gente a recurrir a la informalidad laboral. No hay para donde más diferente al camino del crimen. En su mayoría permanecen en las calles fuera del sistema laboral tradicional y normal, desprotegidos y alejados de los sistemas de seguridad social en salud y en pensiones. Todos los estudios elaborados son aproximados, vaporosos, relativos y sobre todo, muy por debajo de la realidad. El gobierno quiere y hace esfuerzos para ser ciego ante este fenómeno social colombiano. Las fórmulas mágicas de Álvaro Uribe y su cuestionado ministro de Seguridad Social, fracasaron estruendosamente. Si no lograron soluciones en 6 años, no lo alcanzaran en dos con el sol a las espaldas y con todos esos problemas que el mismo presidente se busca”.
El Dane sobre desempleo, asevera que en Colombia hay alrededor de 8 millones 300 mil personas subempleadas que algunos expertos asocian con la informalidad laboral. Son personas dedicadas al "rebusque", sin salarios fijos, sin prestaciones y en la mayoría de los casos, sin ningún tipo de seguridad social estable. Además de eso tienen la implacable presencia de las autoridades, quienes no descansan en reclamar a las buenas y a las malas, la liberación de los espacios públicos. Son gentes colombianas sin presente y sin futuro sometidas al vaivén de la realidad: “Si logró vender o hacer algo, comió algo, pero de lo contrario aguante hambre con su familia”.
La cifra de 6 millones 300 mil trabajadores informales se ubican, en su mayoría, en las grandes ciudades del país. Necesitan subsistir y por eso apelan a negocios caseros, elaboración de todo tipo de mercancías para todas las necesidades citadinas. En alta proporción, colocando sus ventas en cualquier sitio sin importar que estorben o no. Los informales no solo usan como medio de subsistencia ventas callejeras, utilizan a muchas otras actividades llenas de ingenio y creatividad sin fin no canalizada para la grandeza del país. El "rebusque", forma de conseguir unos pesos para llevar algo a la boca propia y de sus hijos, sin ningún tipo de contrato laboral, es una vergüenza para el gobierno y sus políticas de creación de empleo. No está mal quien asegura que “el rebusque podría elegir el próximo presidente”.






