Herida la democracia colombiana
El más influyente diario de los Estados Unidos, el New York Times, publicó recientemente un editorial en donde expresa severos conceptos en torno al gobierno de Colombia. El rotativo cree que las cosas no se están dando como es debido y advierte que lo importante para el país no son presidentes muy fuertes y populares en las encuestas sino “democracia fuerte”. La publicación reconoce los aciertos de Álvaro Uribe, pero señala que “ha mostrado poco respecto por las instituciones de la democracia colombiana”. La publicación más que una critica o un ataque, se puede detectar como el consejo que un buen amigo le da a otro en el momento oportuno y cuando observa que no actúa en la forma debida. “Uribe ha demostrado demasiado poco respeto por las instituciones de la democracia colombiana".
En el NY Times no están en contra de Uribe. Simplemente tomaron una posición a favor de la democracia, la que ven que lentamente está entrando en un proceso de debilitamiento y degeneración y eso no le conviene a los Estado Unidos ni a Colombia. “La región necesita una democracia que se afinque en instituciones fuertes. Lo que no necesita son más hombres fuertes, sin importar lo populares que sean o lo indispensables que se sientan”. Cuestiona los ataques presidenciales contra la Corte Suprema de Justicia y las reformas propuestas con las que buscan sacar de la jurisdicción de la Corte las investigaciones que conciernen a la parapolítica. Eso no lo ve el periódico norteamericano como positivo, por el contrario, lo cree y así se lo contó al mundo, es una posición perniciosa y muy poco razonable.
El vocero neoyorquino grafica la situación política administrativa así: “Después de que la Corte Suprema comenzó a investigar docenas de sus aliados políticos por presuntos nexos con los paramilitares de derecha, (Uribe) acusó a la Corte de estar políticamente motivada. Ahora, ha propuesto reformas que eliminarían la jurisdicción de la Corte Suprema para investigar a miembros del Congreso… La región necesita democracia, sustentada por instituciones fuertes. Colombia no necesita más hombres fuertes o populares que ellos mismos se consideren así… Uribe debería aclarar, ahora, que este será su último mandato porque así será recordado como el líder que sacó a Colombia del abismo y la encaminó hacia la paz, si cambia la Constitución para poder quedarse en el poder empañará su legado y debilitará…”.
Cuando un periódico como el New York Timas, acusa mundialmente a Álvaro Uribe de “tener muy poco respeto por las instituciones democráticas de su país”, ¿Lo estará haciendo por bromear? ¿Estará esta publicación orientada solamente que hacer sacar de casillas al presidente de Colombia? No lo creo, por el contrario, porque sabe qué suerte le va a esperar a la democracia colombiana, la más antigua de Iberoamérica. El poder corrompe y todos aquellos humanos que se han hecho inamovibles en el poder, terminan igual. Esa regla jamás ha tenido excepciones. Uribe es sustituible en Colombia con facilidad, la democracia no. La democracia colombiana esta herida por lances hechos desde la Casa de Nariño.

