Verticalidad Judicial ante violentos
La violencia es mala venga de quien venga. No se puede justificar ni aceptar un solo segundo que para fines políticos, revolucionarios o “patrióticos”, sea buena. Algunos sectores gubernamentales, paramilitares y guerrilleros pretenden utilizar la falsa premisa de que en unos es bueno pero de otros es malo y que ellos asesinan, secuestran, trafican con drogas prohibidas, reclutan menores de edad, bombardean pueblos indefensos, violan los derechos humanos y otra cantidad de salvajismos por bien de la nación. Para el criterio de la inmensa mayoría de los colombianos tan criminales son los paramilitares como los guerrilleros y por sus acciones merecen igual castigo. Sus auxiliares y protectores tienen, en términos imperativos, que recibir idéntico tratamiento ante la ley.
Desde hace dos años el poder judicial, especialmente Corte Suprema de Justicia (Sala Penal) y Fiscalía General de
Hasta hace poco tiempo era común y corriente en todas las comunidades del país intimidad a la gente con frases como “le echo la guerrilla para que le tome cuentas…” o “mire haber si se las quiere ver con los paracos…”. Hoy ya no se oye nada de eso. Los supuestos amigos de la guerrilla como de los paras buscan escondederos y ruegan a Dios que su nombre no vaya a aparecer en los computadores ni de uno ni del otro lado. “Yo no…nunca…hasta ahora sabía que existiesen…”, “ mis vínculos eran en el sentido humanitario…” son las nuevas frases que se le escuchan a quienes eran los bravucones y extorsionistas de entonces. Los guapetones se tiemblan como ratas asustadas ante la presencia del gato.
Desde mayo comenzó a configurarse un listado de presuntos responsables de los delitos de rebelión y administración de recursos relacionados con actividades terroristas, por parte de

