El pez muere por la boca
Los mismos nicaragüenses reconocen que lo que está haciendo el presidente de ese país no los va a llevar a ninguna parte. Saben a ciencia cierta que el mandatario quiere convertirse en un Napoleón Criollo, pero la verdad es que ni su peso y talla política ni intelectual, le dan para siquiera ser un segundo Fidel Castro o un Hugo Chávez. Mientras trata de señalar a los medios de comunicación de “traición a la patria”, integrantes del congreso nicaragüense creen que “quien realmente está traicionando en los valores éticos y morales de Nicaragua, el propio presidente”. Una información sea verídica o no, nunca puede ser traición a la Patria, pero si puede fundamentar un descalabro a los intereses particulares del mandatario o su partido. Una cosa es la Patria y otra muy distante el gobernante o de un solo partido.
Los poderes políticos del país centroamericano no están de acuerdo con los sucesos acaecidos últimamente en ese país como consecuencia de la más sanguinaria guerrilla que haya habido en el mundo y que el jefe de la cosa pública señala como “hermanos”. Como ocurre en todos los gobiernos que tienen que esconder diabólicas acciones, siempre sindican y responsabilizan a los periodistas y los medios de comunicación. Es una manera muy común de buscar evadir responsabilidades ante los propios y la opinión internacional. “Esa es una actitud típica de las personas cobardes e atolondrados, señalar a los demás para pretender distraer la atención y creer pasar de agache las responsabilidades personales. Otra actitud de ese tipo de personas, es revolver una cosa con otra, el presente con el pasado, lo verídico con las elucubraciones, etc.”, conceptuó mi amigo sexagenario izquierdista, Don Miguel.
El primer secretario de la Asamblea Nacional, el liberal Wilfredo Navarro, afirmó que “recibí información oficial de que la semana pasada estuvo en Nicaragua una delegación de las FARC. La información se originó en la Dirección General de Migración y Extranjería y del Ministerio de Gobernación. No entiendo las estupideces políticas que comete el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), no tengo ninguna duda… es información fehaciente, en Managua, a raíz de la celebración del 19 de julio, estuvo presente una delegación de las FARC… La actitud de Ortega de recibir a miembros de las FARC en suelo nicaragüense afecta la proyección y la imagen internacional del país... Me parece que Ortega está jugando con la soberanía nacional… Ortega debe dejar de apoyar terroristas, debe dejar de estar vinculado con Irán, debe dejar de estar apoyando las acciones violentas en otros países".
En sus declaraciones el presidente trata de torcer las cosas y asegura que ordenó a la Procuraduría de Justicia investigar cómo se originó la información, en la que se habría valido Colombia para denunciar a su gobierno ante la Interpol y la OEA. Sin darle muchas vuelvas, quien mire un milímetro más allá de sus narices, deduce que la noticia se originó en las declaraciones del presidente de Nicaragua. Lamentablemente como se observa, ni en Nicaragua ni en Colombia, nadie cree en Ortega hasta que no se cure de la FARC-obsesión o FARC-manía que le tiene carcomido todo el cerebro como si se tratara del peor sida o cáncer que pueda existir… el pez muere por la boca y eso es lo que le está pasando.
Vea radiografia cerebro de Ortega:
http://www.lacoctelera.com/myfiles/realidades/CerebroOrtega.jpg






