La inequidad será la reina
El periódico El Tiempo, realizó un foro sobre 'Revolución Educativa en el Campo'. Interesante porque se trata de un tema social de especial importancia y que saca a la luz pública uno de los problemas que más afecta al sector campesino. Me llamó poderosamente la atención como otros medios de comunicación presentaron la información. Mientras el medio patrocinador del foro señalaba que “Hoy, en Colombia, hay 720.905 niños campesinos, entre 5 y 16 años, que no están en el sistema educativo” un medio televisivo habla de las majestuosas cantidades de dineros que invertiría el gobierno. La ministra había sumado los posibles presupuestos que Colombia tendría para educación en los siguientes 20 años. El canal lo daba como inversión para ya.
Haciendo un lado la pretensión del medio televisivo de engañar a la gente, creando falsas expectativas y mintiendo sin razón, surge otra noticia. Los presupuestos para educación en el país, serán recortados en forma considerable. Todos sabemos que en este tipo de castración presupuestal, el sector rural es el que más duro recibe el golpe. “La Unesco, en la Segunda Evaluación Latinoamericana de Aprendizaje en Educación Básica (Serce), también ha señalado la inequidad entre el campo y la ciudad. En cuanto a calidad, según esta evaluación, el desempeño de los niños del campo está por debajo de las escuelas urbanas… La investigación mostró que los niños campesinos colombianos están más rezagados en lectura y ciencias que los de las escuelas urbanas.”
La propia ministra reconoce que hay comparativamente entre el campo y la ciudad, “un retraso en ciencias, lectura y, sobre todo, en matemáticas”. Al señalar las regiones colombianas más afectadas destacó las costas, Atlántica y Pacíficas, seguidas de los Llanos Orientales. Las experiencias de un muchacho residenciado en la zona cafetera sintetizan un aspecto de problema de la educación campesina “…jamás ha estudiado debido a la falta de recursos y a que su sueldo como recolector se lo gasta en ayudar a sostener su hogar…” Otra experiencia, la de un joven que logró cursar hasta tercer año de primeria señala que “El dinero que gano lo invierto en pagar servicios públicos”.
¿Cuál afirmación noticiosa aceptaremos? ¿La que señala que habrá menstruosas cantidades de dinero por parte del gobierno nacional para la educación en el campo o que a pesar de que los presupuestos son muy bajos los van a recortar más para equilibrar el manejo económico de la nación? De lo que no se puede dudar es de la afirmación de El Tiempo: “La falta de oferta para que los niños campesinos terminen el bachillerato y la ausencia de clases que respondan a sus necesidades son dos de los problemas más serios que enfrenta la educación rural en Colombia”. De todas formas la inequidad no desaparecerá, será siendo la reina de los presupuestos y nuestra democracia.






