Lo de Uribe es susceptible de mejorar
Marta Lucía Ramírez una de las más fervientes y sumisas seguidoras de Álvaro Uribe, senadora y Ministra de Defensa cuando empezó a la seguridad democrática, exteriorizó que “El presidente no debería presentarse a reelección... no quiero que el Presidente se reelija más…". Como ella hay millones de colombianos que siguen creyendo en la democracia colombiana, la que alguno insisten en poner en peligro al insistir en perpetuar al actual presidente. Ha dicho, la senadora, que no le van a “jalar” a la reelección nuevamente. Esa señora milita en la fila de quienes creen que es triste y deprimente pensar que entre los 44 millones de colombianos, no haya uno solo, que según los reeleccionistas, este en capacidad de administrar bien este país.
Quienes creemos que la democracia es participación, cambio, avance y baraja de diferentes opciones con igualdad de oportunidades y para que el elector escoja libremente, estamos convencidos que hay mucha gente que es capaz y puede hacerlo mejor que Uribe. La antidemocracia actual de los uribistas es impedir que Colombia vea otras alternativas. En este planeta todo es susceptible de mejorar así parezca que se ha llegado al extremo máximo. Si no se mejora y todo sigue igual, no se esta progresando, simplemente vamos de para atrás. Marta Lucía Ramírez, es una de ese millón de personas que puede remplazar a Uribe y lo haría con lujo de competencia.
Ella dice que desde octubre del año pasado, cuando empezó el rumor de que su partido, la U, iba a promover otra reelección, conceptuó que “la confianza verdadera en Colombia vendría de la solidez de las instituciones democráticas y no de la figura del Presidente. El mejor bien que el Presidente le puede hacer a Colombia es demostrar que esta democracia es viable, sin necesidad de que él esté al frente… el legado del Presidente tiene que ser el fortalecimiento de la institucionalidad y la democracia... yo entiendo que no se va a lanzar a una reelección…”
La Revista Semana le preguntó sobre su posible candidatura. “Quienes hemos entrado a la política tenemos esa aspiración y yo quiero, en el momento en que se den las condiciones, dar ese paso”. Se refería a su lanzamiento. Hay quienes creen que Uribe no ha sido franco con el país, al aceptar veleidades sobre su reelección, para que sus propios amigos no salgan corriendo y lo dejen solo. Ya se esta viendo que no le están “parando bolas” al gobierno y actúan con independencia de su criterio, pero hay quienes esperan seguir recibiendo del gobierno favores por su apoyo.
Voceros de los sectores gremiales, medios de comunicación, la cátedra, iglesia y dirigencia política de Uribe y de oposición se han expresado en la misma tónica. “ya no más Uribe… no insistan en corromper más la democracia colombiana al pretender anteponer a las instituciones una persona, castrándole a otras sus derechos de ser presidente. Entre más se prolongue una persona en el poder la corrupción es mayor… Todo lo hecho por Uribe es susceptible de mejorar y es allá a donde debe atinar la política colombiana. Uribe no es ningún Mesías ni Colombia es su juguete personal.

